SACAMOS LA PATENTE DE GUAPOS

SACAMOS LA PATENTE DE GUAPOS

Hoy sacamos patente de guapos ... Esa frase del técnico Pablo Centrone, pronunciada con la emoción que le embriagaba el alma y que le entrecortaba la voz, resume a la perfección el éxito de Santa Fe ayer frente a Bragantino: empató 0-0 y se clasificó para las semifinales de la Copa Conmebol.

24 de octubre 1996 , 12:00 a.m.

Con la garra que solo el santafereño de pura cepa adquiere en la cuna, con la fuerza que solo da portar en el pecho el escudo albirrojo, con la fe inclaudicable que solo corre por las venas del cardenal los 11 leones se batieron para defender el gol, solitario y escaso, anotado por Francisco Wittinghan una semana atrás, en Bogotá, y que a la postre fue el pasaporte a la clasificación.

Hubo que sufrir, es cierto, porque así lo exige la raza santafereña. Triunfo sin drama no sirve, no tiene sabor.

Por eso, el portero Rafael Dudamel terminó convertido en figura, producto de tres goles que dejó ahogados en la garganta. Por eso, Roberth Villamizar, con su tercer pulmón imaginario, tuvo arrestos para ir de aquí para allá a quitar, a pegar, a trabar.

Por eso, Orlando Garcés y Grígory Méndez se levantaron incesantemente para rechazar, y tuvieron eco en la disciplina de Nelson Flórez, que le puso revoluciones a su juego, se ganó una tarjeta amarilla y estuvo al borde de la expulsión.

Por eso, Wilson Gutiérrez aguantó clavado en el medio, imponiendo su ley. Por eso, Jorge Salcedo fue un bastión, con sacrificio para quitar y con ganas para atacar, al punto que fue el volante que mayor claridad aportó.

Bragantino lo intentó todo, pero se encontró con una carrera de relevos imposible de superar. Era el eficaz escalonamiento diseñado por Centrone para evitarle sustos a Dudamel. Apenas un jugador santafereño era superado, como un fantasma, de la nada, aparecía otro para trabar, para quitar el balón, para armar el avance. Y el local se cansó y se desesperó.

Fue un partido de hombre, de mucho roce físico. Santa Fe respondió satisfactoriamente a las exigencias. A punta de hombría, de ganas y de concentración pasamos a la tercera fase. Usted no sabe lo que eso significa para nosotros , les dijo Dudamel a los periodistas.

Tuvimos cómo matar el partido, pero nos está faltando ese remate. No importa, igual clasificamos. La figura es el equipo. Aquí, la cooperativa, por ahora, funciona bien , fue el balance de Centrone.

Santa Fe se plantó en mediocampo, tal y como lo hizo Bragantino hace una semana en Bogotá, y les devolvió la dosis a los brasileños. Se las devolvió y les encimó un poco de su fútbol de ataque, con Roberto Vidales hilvanando paciente y certeramente, con Gustavo Díaz rematando, con Francisco Wittinghan cual francotirador.

Clasificar a la Copa Conmebol fue el paliativo a una pésima campaña cumplida en la temporada 1995-96. Ya Santa Fe está en las semifinales del torneo, es uno de los cuatro mejores equipos y espera conocer el nombre de su rival.

Ahora, la puerta de los milagros está abierta...

Esta noche se conocerá el contendor Río de Janeiro (Efe) El Vasco da Gama de Río de Janeiro figura como claro favorito para pasar a las semifinales de la Copa Conmebol, lo que logrará hoy, aunque pierda con un gol de diferencia como local frente al Emelec de Guayaquil, al que ya ganó (2-0) como visitante.

El encuentro de ida, disputado hace una semana en Guayaquil, fue concluido cinco minutos antes del tiempo reglamentario por el árbitro colombiano John Jairo Toro, luego de que desde las tribunas del estadio Capwell del club ecuatoriano se arrojaran piedras y otros objetos que tuvieron como blanco a los jugadores del popular club carioca, especialmente el portero Germano, aunque no se registraron lesionados.

La plantilla del Vasco da Gama presentó entonces mayor organización que el Emelec, pero no llegó a demostrar el juego característico del fútbol brasileño, lo que espera remediar hoy en el encuentro previsto para las 21:40 locales (6:40 p.m. de Colombia), aunque jugará con algunos jugadores de la reserva.

Los ecuatorianos, a su vez, esperan repetir la estrategia que los vascaínos desplegaron en Guayaquil, basada en soportar el asedio del equipo local y tener suerte en las jugadas de contragolpe.

Los jugadores brasileños han reconocido que el Emelec jugó mejor en el segundo tiempo y que tuvo oportunidades de disminuir distancias en el marcador.

El delantero Edmundo comandará hoy el ataque frente a los guayaquileños, pese a que en las últimas horas sufrió un pequeño corte en una ceja al chocar con un compañero en un entrenamiento.

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