Secciones
Síguenos en:
CINCO VIRUS RONDAN EL HÍGADO

CINCO VIRUS RONDAN EL HÍGADO

La hepatitis B no es la única que existe en el mundo, ni se cura con cuajada, miel y pañitos de agua tibia. Tampoco, quienes la padecen deben permanecer acostados día y noche. En cambio, sí es indispensable aislar la vajilla, los cubiertos y el baño del enfermo, quien debe seguir una dieta normal y no tomar ningún medicamento. El tratamiento parece sencillo para la dimensión de esta enfermedad que ya cuenta con más de doscientos millones de personas portadoras del virus B en el planeta.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
12 de septiembre 1990 , 12:00 a. m.

Lo podrán confirmar quienes observen el telesimposio sobre la hepatitis que se realiza hoy a las 8 de la mañana por la primera y segunda cadena de Inravisión o quienes participen en el I Simposio Internacional sobre el tema que tendrá lugar jueves y viernes en la Asociación Médica de los Andes.

Allí se revelarán aspectos importantes, como la aparición de nuevos virus, la forma de transmisión y los síntomas.

La hepatitis B era la más conocida. Pero, ahora parece quedar rezagada ante otro virus más poderoso: la hepatitis C, descubierta hace pocos años y que representa un índice mayor de mortalidad en la población.

Aunque estos dos tipos de virus no son los únicos, son los más importantes y delicados de esta enfermedad que se produce por la inflamación de las células del hígado.

Hasta el momento, la hepatitis B es considerada como la segunda causa más frecuente de cáncer en el mundo, después del cigarrillo, y ocasiona falla hepática aguda, crónica y cirrosis (endurecimiento del hígado) , dice Rafael Claudino Botero, presidente de la Asociación Colombiana de Hepatología.

Los primeros estudios sobre el virus C, presumen unas consecuencias mayores. De cien personas afectadas, cincuenta evolucionan a hepatitis crónica y cincuenta sanan completamente. En la B, de cien personas, 95 sanan y cinco se vuelven portadores.

Cada una tiene sus propias características. La B proviene de un virus de la familia hepadna que se adquiere por inyecciones, transfusiones de sangre, relaciones sexuales y en forma perinatal, esto es, de la madre al hijo en el momento del nacimiento.

En Colombia hay zonas epidémicas de hepatitis B, ubicadas en la Sierra Nevada de Santa Marta, la Amazonía Colombiana, Urabá y algunas áreas del Magdalena , dice Botero.

Así mismo, existen grupos de riesgo para adquirir la infección, debido a su contacto permanente con sangre y secreciones humanas, como los médicos, las enfermeras, las bacteriólogas, las prostitutas, los pacientes transfundidos frecuentemente como los hemofílicos y quienes reciben programa de diálisis.

Se previene al evitar contacto con sangre, secreciones y agujas y vacunando a las personas con riesgo de adquirirlo. Otra medida importante es la adopción de donantes voluntarios, lo cual disminuye en un cuarenta por ciento la posibilidad de adquirirla; también con autotransfusiones, o sea, cuando un paciente que va a ser operado, dona con antitipación su propia sangre.

Como otra forma de transmisión es la perinatal, toda madre debe hacerse la prueba de hepatitis B y si ella la tiene o es portadora, hay que vacunar al niño recién nacido para evitar que se convierta en seguro portador.

Los síntomas más frecuentes son fiebre, malestar general, dolores en el cuerpo y en las articulaciones, pérdida del apetito, naúseas, orina oscura, ojos amarillos y a los fumadores no les provoca volver a fumar, Eso en el laboratorio se asocia con otras pruebas serológicas de hepatitis y entonces se inicia el tratamiento.

Cuando el mal se torna crónico se usa el interferón alfa, una droga que permite controlar la actividad de la enfermedad. Más delicada Hace dos años se descubrió un virus más delicado y peligroso que el B, de la misma familia del dengue y la fiebre amarilla.

Es el virus C. Se contagia por transfusiones de sangre o inyecciones.

Antiguamente no se podía prevenir, pero en mayo de 1988 los laboratorios Kiron, en California, diseñaron pruebas de laboratorio, especialmente en la sangre que se va a transfundir.

Aunque todavía no existen estudios más profundos, el virus C mantiene despierta la atención de los científicos, quienes no contaban hasta hace algunos años con esta posibilidad.

En Colombia, por ejemplo, de 53 pacientes con hepatitis crónica, 25 tienen su origen en el virus C. Los síntomas son los mismos y requiere iguales cuidados que el B , dice Botero.

Así, ya son cinco los virus de la hepatitis. Los menos delicados son el A y el E y los realmente preocupantes: B, C y D.

El D o delta proviene de un virus defectuoso que, impulsado por el B, se vuelve agresivo y mortal.

Aparece en las mismas zonas epidémicas del país que el B y para tratar los casos crónicos puede utilizarse el interferón pero los resultados no son completamente satisfactorios.

El A es de la clase enterovirus, la misma de la poliomelitis. Se presenta en países subdesarrollados como Colombia, específicamente por contaminación fecal-oral, aguas contaminadas.

Es una hepatitis relativamente benigna que no se vuelve crónica, no causa cirrosis ni tiene relación con el cáncer del hígado. Se previene mejorando las condiciones higiénicas de la población, aplicando gamaglobulina y con una vacuna que saldrá al mercado en poco tiempo.

El E proviene del calicivirus. Descubierto en India y en Asia, se caracteriza porque causa epidemias y se contagia por vía oral y fecal.

No se vuelve crónico ni produce cáncer del hígado. Requiere de buenas condiciones higiénicas para prevenirlo y hasta el momento no se ha presentado ningún caso en Colombia. Simposio y telesimposio Los últimos estudios en el mundo estiman que la población mundial corre más riesgo de morir por hepatitis que por Sida.

]Mientras el síndrome de inmunodeficiencia afecta a un millón de personas, los portadores de hepatitis B, son más de doscientos millones.

La diferencia principal radica en que la hepatitis tiene vacuna y muchas posibilidades de erradicarse a pesar de nuevos virus como el C.

Por tratarse de un tema de actualidad, delicado e interesante, la Asociación Colombiana de Hepatología, con el respaldo del Ministerio de Salud, la Fundación Santa Fe de Bogotá y Laboratorios Undra, realizará del 12 al 14 de septiembre, en Bogotá, un telesimposio y un simposio internacional sobre la hepatitis.

La actividad tiene como fin dar a conocer los últimos estudios y avances en hepatitis para que la ciudadanía tome conciencia de la dimensión de este problema y pueda prevenirlo.

El telesimposio se realizará el miércoles 12 de septiembre de 8 a 9 de la mañana, por la primera y segunda cadena de Inravisión, dentro de un programa de información a la comunidad que desarrolla el Hospital Lorencita Villegas de Santos.

El Simposio internacional tendrá lugar en el Auditorio Fundadores de la Fundación Médica de Los Andes, el 13 y 14 de septiembre.

El primer día participarán médicos colombianos y Rafael Esteban de Barcelona, sobre la hepatitis C y el interferón; y Kirsten Visonna del Instituto de Investigaciones Científicas de Costa Rica, sobre la hepatitis en general.

El segundo día se tratará el manejo actual de la vía biliar, ya que anteriormente cuando se encontraban piedras en la vesícula, se operaba. Hoy en día, es posible disolverlas con drogas y quebrarlas con sonidos, desde afuera.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.