RELEVADO UN GENERAL POR ATAQUE DE PUERRES

RELEVADO UN GENERAL POR ATAQUE DE PUERRES

El comandante de la Tercera Brigada en Cali cuando ocurrió la masacre de 31 soldados en Puerres (Nariño), general Jorge Miranda Carpio, no prestó los auxilios requeridos ni tomó las medidas preventivas para el desplazamiento de los militares.

15 de abril 1997 , 12:00 a.m.

Por esa razón, un año después del ataque, ejecutado por de las Farc, el Gobierno Nacional le solicitó la baja.

Según voceros del Ejército, luego de que un Consejo Disciplinario ordenó el retiro de cuatro oficiales por faltas contra el honor militar cometidas durante el ataque a la caravana de camiones del Grupo Mecanizado Cabal No. 3, la Inspección General del Ejército investigó al general Miranda y determinó su responsabilidad disciplinaria.

A raíz de esta decisión, el general Miranda fue desvinculado del Ejército desde diciembre del año pasado por orden del Presidente de la República, jefe supremo de las Fuerzas Militares.

Miranda es el quinto oficial desvinculado de las Fuerzas Militares como consecuencia de ese ataque.

El año pasado, un Consejo Disciplinario del Ejército ordenó el retiro por indignidad del coronel Alberto Moreno Sánchez, comandante del Grupo Mecanizado Cabal de Ipiales; el mayor Juan Rafael Lalinde Gómez, subcomandante; el capitán Ricardo Vásquez Ríos, comandante de la columna atacada, y el subteniente Darío Ernesto Coral Lucero, a cuyo cargo se encontraba la base de Los Alisales, donde ocurrió el asalto de las Farc.

Para el Tribunal Militar que juzgó a los oficiales, en la masacre de Puerres se presentaron faltas contra el honor militar como el abandono y resignación del mando.

El Tribunal fue integrado por el general Gabriel Fernando Chemás Bernal, los coroneles Germán Pineda Leal (fiscal); Hugo Ramírez Ospina (vocal); Carlos Alberto Francica Naranjo (vocal); el asesor, abogado Antonio José Bolívar Cardona, y el capitán Yamil Gutiérrez Abdalá, secretario.

Según la investigación militar, 58 días antes del ataque, un mayor retirado del Ejército, ahora al servicio de Ecopetrol, alertó a la base de Los Alisales acerca de movimientos extraños . La primera advertencia se hizo el 18 de febrero y la segunda el 8 de abril, una semana antes de que las Farc se emboscaran para cometer la masacre.

Además de esta sanción de tipo administrativo, tipificada en el retiro de las filas del Ejército, los cuatro oficiales afrontarán un consejo de guerra por la jueza de instrucción penal militar adscrita el Batallón Boyacá de Pasto.

Como se recordará, el ataque fue ejecutado por 150 guerrilleros de los frentes 29, 32 y 48 de las Farc. Los subversivos dinamitaron una caravana de seis vehículos en los que se desplazaban los militares que vigilaban el Oleoducto Transandino.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.