'Se necesitan estímulos para que sea más atractivo ser profesor'

'Se necesitan estímulos para que sea más atractivo ser profesor'

Ante los bajos desempeños de los futuros docentes en las pruebas Saber Pro, el viceministro de Educación Superior, Javier Botero Álvarez, anuncia un plan de acompañamiento a las licenciaturas que presentan dificultades para que mejoren su calidad y un programa becas-crédito para que los mejores estudiantes opten por la carrera docente.

26 de abril 2012 , 12:00 a.m.

Igualmente, estímulos por desempeño para los maestros oficiales en un nuevo estatuto docente.

Con las licenciaturas que forman a los futuros docentes, ¿qué se va a hacer? Tenemos un proyecto de fomento para el acompañamiento de licenciaturas que han tenido dificultades en la renovación del registro calificado, así como a las escuelas normales, con el fin de mejorar su desempeño. No es una señal de castigo y desprestigio, sino que debemos trabajar para que los futuros maestros sean formados con los niveles que corresponde. Esto es un síntoma más de un problema que tenemos en la educación colombiana: la educación no es un campo atractivo para los jóvenes, y allí no están ingresando los mejores. Hay que trabajar en esquema de estímulos sociales y económicos para que sea más atractivo ser docente.

¿No puede haber una acción más directa para impulsar cambios en los currículos que forman a los docentes? Solo a través de fomento, pues existe la autonomía universitaria. Que las de buena calidad, que han mirado más hacia afuera, trabajen con las de más bajo desempeño. ¿En qué consiste este proyecto? Una estrategia que estamos usando, financiada por nosotros, es que las instituciones con programas de educación acreditados de alta calidad apoyen con sus docentes el mejoramiento de programas e instituciones más débiles.

Mejorar los formadores en su metodología, en los currículos, en la infraestructura, en bibliotecas, en recursos docente, todo aquello que impacta su formación, para que estén más actualizados con la realidad nacional y mundial.

¿Qué otras acciones? Ese acompañamiento y becas-crédito para los estudiantes que estén en el decil superior en las pruebas Saber 11 y quieran acceder a programas de educación superior. Se les da el préstamo y en el momento en que se gradúen, se les condona la deuda. Y en el tema del nuevo estatuto docente, estamos contemplando estímulos por desempeño.

Nuevos retos en las aulas.

El estudio 'Perfiles de los docentes del sector público de Bogotá', de Rocío Londoño y Javier Sáenz, advierte que se han producido transformaciones culturales y sociales que han problematizado el oficio docente y generado un creciente malestar entre los maestros. Entre estas, señalan asuntos que ahora debe asumir la escuela como desigualdades sociales, educación sexual y prevención de conductas riesgosas.

Los expertos Gabriel Torres y Alfredo Sarmiento destacan los esfuerzos y sacrificios de los docentes al respecto. "Tienen la capacidad de entender y manejar a los niños y de solucionar con creatividad problemas cotidianos (...) Saben acogerlos y retribuir la negación de afecto que tienen en zonas de conflicto", dice Torres.

Lucy: maestra, madre y 'policía'.

Su nombre es Lucy Torres. Tiene 54 años, 36 de ellos en la docencia. Es maestra de primaria en un colegio distrital de Bogotá, en la localidad de Suba. Lo que más le preocupa de su labor es el abandono de los padres hacia los hijos. "Uno como maestro trabaja solo y debe hacer las veces de padre...

Muchas veces los niños son agresivos, pues eso es lo que viven en su hogar, y poco responsables con sus deberes académicos, dado que no hay quién los oriente en casa", afirma con tristeza. Pide más estímulos a la labor docente. No solo salariales (ella, con su experiencia, no gana más de $2 millones), sino sociales. El imaginario de que los estudiantes son malos por culpa de los maestros le "baja la moral". Y parte de una razón válida: los docentes no solo transmiten conocimientos sino que tienen que hacer de psicólogos, terapeutas y hasta policías. Ella, con frecuencia, debe chequear que los estudiantes no se droguen en los baños, y a varios de ellos los acompaña hasta su casa para que no les vendan droga en las afueras del colegio o no los agredan, pues algunos están amenazados. Pero, ama su profesión, pues le ha dado satisfacciones como ver progresar a muchos de sus pupilos.

La manera de enseñar es clave.

Por la labor docente cruza también la reducción de la deserción escolar, pues se estima que, en promedio, el 40 por ciento de los alumnos abandonan la escuela antes de los 18 años. Según la Encuesta Nacional de Deserción Escolar (2010), el 36,1 por ciento de los estudiantes de áreas urbanas y el 24 por ciento de los de las zonas rurales que abandonaron el colegio en bachillerato esgrimen "la forma como enseñaban los docentes" como el motivo principal por el cual tomaron esta decisión. De hecho, un estudio elaborado en el 2009 por el Icfes, con base en las pruebas Saber para grados quinto y noveno, identificó que métodos de enseñanza activos en los que participan los alumnos, tareas pertinentes, buenas prácticas de evaluación y altas expectativas de los profesores frente al logro de sus pupilos logran mejores desempeños en los escolares.

Entre las balas, matemáticas.

Yeison Gualdrón Corresponsal de EL TIEMPO Medellín. Cuando muchos estudiantes no le llegan a la primer clase de matemáticas en la mañana, la profesora María Eugenia Giraldo intuye que en la noche anterior hubo enfrentamientos armados y hasta de pronto un muerto.

Lleva catorce años como docente, siete en el colegio Las Independencias de la comuna 13 de Medellín. "El primer año rezaba y me echaba la bendición antes de venir al colegio... Ya no", dice, con la convicción de que aunque violencia y balas son parte de la cotidianidad de sus estudiantes, muchos piensan en un futuro diferente.

"Claro que hay problemas de convivencia. Ellos son de barrios distintos, y algunos están inmersos o tienen algún familiar en ese mundo; sin embargo, casi no hay agresiones", asegura.

Ella no es ajena a esa realidad donde alrededor de 25 'combos' delincuenciales se disputan el control de territorio de cada barrio de la comuna imponiendo las llamadas 'fronteras invisibles'.

Cuando no son las amenazas en contra de sus estudiantes, son los sonidos de las balas los que ensordecen; "aquí las escuchamos (...), y por supuesto que a veces siento temor", añade.

Ese entorno violento le dio a María Eugenia la idea de usar Internet para dar clases virtuales a sus estudiantes, "y así cuando no se pueda bajar al colegio se conecten a la web y desde allí puedo estar pendiente de ellos", explica.

Ella tiene claro que aunque sus estudiantes vivan en medio de una zona en conflicto desde hace 30 años, no se les puede tratar con "pesar". "Hay que exigirles, pues cuando salgan al mundo no sentirán compasión de ellos por ser de la comuna 13", dice recordando con orgullo a los que se han graduado y que hoy son profesionales o están en alguna universidad

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.