CRECE EL MUNDO ANIMAL

CRECE EL MUNDO ANIMAL

Olvidadas y escondidas entre los bosques antioqueños permanecieron durante cientos de años las cinco nuevas especies de la fauna descubiertas por un grupo de científicos colombianos que lograron el primer Inventario de Fauna del Oriente Antioqueño.

09 de octubre 1996 , 12:00 a.m.

La importancia del hallazgo para el mundo de la fauna es que son endémicas, es decir, especies animales que son propias y exclusivas de determinadas regiones.

Aunque se calcula que existen muchas especies animales por descubrir en las selvas de Chocó y Amazonas, dada la gran biodiversidad de estos sitios, no se esperaba un descubrimiento de este tipo en la región antioqueña, ya que esta no está incluida, como aquellas, entre los lugares de mayor diversidad de especies de Colombia y el planeta.

Tres especies de rana, un murciélago y un lagarto fueron descubiertos por los biólogos de la Universidad de Antioquia, con el apoyo, asesoría y financiación de la Corporación Autónoma Regional Rionegro-Nare (Cornare).

Se trata de las especies de rana: Atelopus s.p., que habita en la región del Páramo de Sonsón; la Hyla s.p., en la vereda La Soledad del mismo municipio, y el Eleutherodactylus s.p,, en San Carlos; el lagarto Anolis s.p., en Puerto Triunfo y el murciélago Saccopterix antoquegnens en Sonsón.

En este momento las características de las nuevas especies son estudiadas en el Museo de Nueva York, donde serán clasificadas.

Las ranas y el lagarto fueron descubiertas por la bióloga Claudia Vélez y en su identificación colaboraron expertos de la Universidad Nacional.

El lagarto Anolis s.p. fue encontrado en Las Mercedes, San Luis y apenas se encuentra en estudio.

Los científicos aclaran que, como se trata de especies nuevas, se desconocen su ecología y su biología, es decir, sus hábitos y alimentación. Sin embargo, se aproximan a su conocimiento a partir de los rasgos de las familias a las que pertenecen.

El inventario se hizo para determinar las especies con que cuenta el territorio y el lugar donde se encuentran para garantizar su convivencia y protección.

Los científicos también lograron el descubrimiento de otras 10 especies de ranas y 9 aves que no se habían reportado en Antioquia, después de realizar un inventario completo de aves, mamíferos y reptiles.

Durante seis meses, los biólogos realizaron las investigaciones en el Oriente Antioqueño y lo dividieron en subregiones por pisos de altitudes de 700 en 700 metros sobre el nivel del mar, desde Puerto Triunfo hasta Sonsón.

El propósito era determinar cuál era el impacto ambiental para establecer el proceso de repoblamiento y amortiguar el peligro de extinción. Así mismo, determinar políticas de protección de la fauna endémica y nativa de la región.

Durante los seis meses, los científicos realizaron salidas de campo por períodos de 25 días. Durante ese tiempo, las especies fueron capturadas y analizadas.

A simple vista o basados en las guías de campo, los científicos observaban el animal y si sus características no coincidían con las que habitualmente se conocen se presuponíaue se trata de especies nuevas.

Posteriormente, se recurre a gente que lleva muchos años de investigaciones de taxonomía de estos animales (principios, métodos y fines de la clasificación) y se busca el consenso de dos o tres expertos para posteriormente consultar a un especialista mundial que determine si la especie es nueva o no.

El director de Cornare, Leonardo Muñoz Cardona, dijo que se continuará con investigaciones sobre reproducción, nuevas especies de mariposas y otras especies que se presentan en la región.

El funcionario habló sobre la posibilidad de declarar estas zonas santuario de fauna, ya que según los estudios recientes, en el sector se logró detectar la presencia de especies en extinción como el oso de anteojos, el puma, el tigrillo, el pato de los torrentes, el paujil de copete azul, la guacharaca y el tití gris, entre otros.

Un nuevo mamífero El descubrimiento del murciélago se destaca porque es poco usual el hallazgo de nuevos mamíferos en el mundo.

Aunque el murciélago Saccopterix Antoquegnensis es el nombre propuesto por los científicos, aún no está confirmado por los especialistas de Estado Unidos.

La especie fue descubierta por el doctor Javier Muñoz de la Universidad de Antioquia y por el biólogo Carlos Cuartas.

Como es insectívoro, se considera un importante controlador de plagas. Es nocturno y vive en cuevas y huecos de árboles. Su hábitat corresponde a bosques primarios o poco intervenidos y se encuentra cerca a las fuentes de agua. Es un animal pequeño de unos 7 centímetros de longitud y de color gris oscuro.

Aunque se encontraron similitudes entre el murciélago de esta región y otra especie existente en Brasil, los expertos determinaron que desde el punto de vista taxonómico ( de acuerdo con el sistema de clasificación de animales) son totalmente distintas.

Tres pequeñas ranas De las tres especies de ranas, ninguna sobrepasó los 7 centímetros de tamaño.

Atelopus s.p.: Son esbeltas, de bellos colores, rostro perfilado y, generalmente, son llamadas arlequines. Viven en bosques poco intervenidos y se reproducen en aguas cristalinas. Los renacuajos poseen una ventosa en el vientre con la cual se pegan a las rocas, donde se alimentan de algas. Son muy sensibles a la alteración de su hábitat, tanto acuático como terrestre.

Esta especie de color verde, con manchas amarillo pálido, se encontró en la vereda Caunzal de Sonsón.

Hyla s.p.: Se encontró en un área perturbada de la vereda La Soledad, en Sonsón. Parece que esta rana tiene una relación con otras especies de la Cordillera Oriental. Esta es la primera vez que se reporta en esta cordillera. Generalmente habitan en los árboles, por lo cual es difícil encontrarlas, pero bajan al suelo para poner sus huevos en charcos o en hojas. No presentan metamorfosis sino que pasan directamente del estado de huevo a individuo ya formado. En algunas de las especies, los padres cuidan los huevos o renacuajos. Su color es café oscuro.

Eleutherodactylus s.p.: Pertenece a una familia relativamente abundante y tiene hábitos muy variados. Es decir que algunas se encuentran en hábitats perturbados (bosques talados) y otras que necesitan de ambientes muy bien conservados. Depositan sus huevos en hojas, debajo de troncos y piedras. Se encontró en el municipio de San Carlos, en la vereda San José.

La Cocoy no es nueva en Colombia Los científicos presentaron también una rana llamada Phyllobates terribilis, conocida comúnmente como ranita Cocoy. Aunque no es nueva en Colombia (ya se ha detectado su presencia en algunas regiones de la costa Pacífica), sí es una rana recién descubierta en Antioquia.

Según expertos, la sustancia venenosa que segrega es 200 veces más fuerte que la morfina. Para algunos, esta podría emplearse en la elaboración de drogas más poderosas que la morfina, que cumplan la misma función que esta última.

La Phyllobates terribilis es una de las especies más hermosas de ranas, debido a la viveza de su colorido. Su tamaño generalmente no supera los 3 centímetros y generalmente pone sus huevos en el agua que se deposita en las plantas conocidas como bromelias.

La sustancia que segrega este tipo de ranas en condiciones de peligro es usada por los indígenas del Chocó para envenenar sus dardos de cerbatana, con los que matan grandes animales como la danta. El veneno de una sola rana serviría para matar 1.500 personas.

Estas ranas tienen una gran posibilidad de zoocría en cautiverio, no sólo por su belleza sino por el potencial farmacéutico de su veneno.

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