OSVALDO SORIANO Y EL FÚTBOL

OSVALDO SORIANO Y EL FÚTBOL

Esta semana, el argentino Oswaldo Soriano murió víctima de un cáncer. Se ha marchado un escritor y se ha marchado uno de los más célebres hinchas del fútbol.

02 de febrero 1997 , 12:00 a.m.

Soriano fue el mismo que escribió una simpática columna que tuvo como personaje central a un gordo que provocó desastres en la defensa argentina, el día que Colombia la venció 2-1 en Barranquilla. Eran las eliminatorias para el Mundial de Estados Unidos.

Y el famoso gordo resultó ser Iván René Valenciano.

La siguiente es una carta que Soriano le envió al también hincha y escritor Eduardo Galeano, quien la publicó en su libro Fútbol, a sol y sombra.

Gol de Sanfilippo Querido Eduardo: Te cuento que el otro día estuve en el supermercado Carrefour, donde antes estaba la cancha de San Lorenzo. Fui con José Sanfilippo, el héroe de mi infancia, que fue goleador de San Lorenzo cuatro temporadas seguidas. Caminamos entre las góndolas, rodeados de cacerolas, quesos y ristras de chorizos.

De pronto, mientras nos acercamos a las cajas, Sanfilippo abre los brazos y me dice: Pensar que acá se la clavé de sobrepique a Roma, en aquel partido contra Boca .

Se cruza delante de una gorda que arrastra un carrito lleno de latas, bifes y verduras y dice: Fue el gol más rápido de la historia .

Concentrado, como esperando un córner, me cuenta: Le dije al cinco, que debutaba: no bien empiece el partido, me mandás un pelotazo al área. No te calentés que no te voy a hacer quedar mal. Yo era mayor y el chico, Capdevilla se llamaba, se asustó, pensó: a ver si no cumplo .

Y ahí no más Sanfilippo me señala la pila de frascos de mayonesa y grita: Acá la puso! La gente nos mira, azorada.

La pelota me cayó atrás de los centrales, atropellé pero se me fue un poco hasta ahí, donde está el arroz, ve? -me señala el estante de abajo, y de golpe corre como un conejo a pesar del traje azul y los zapatos lustrados-: La dejé picar y plum! Tira el zurdazo. Todos nos damos vuelta para mirar hacia la caja, donde estaba el arco hace treinta tantos años, y a todos nos parece que la pelota se mete arriba, justo donde están las pilas para radio y las hojitas de afeitar.

Sanfilippo levanta los brazos para festejar. Los clientes y las cajeras se rompen las manos de tanto aplaudir. Casi me pongo a llorar. El Nene Sanfilippo había hecho de nuevo aquel gol de 1962, nada más que para que yo pudiera verlo.La literatura y el fútbol, las pasiones de Soriano.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.