Secciones
Síguenos en:
LA EDUCACIÓN SE VUELVE INDUSTRIA

LA EDUCACIÓN SE VUELVE INDUSTRIA

La educación está entrando en las dinámicas propias de la industria. Las universidades estatales no parecen preparadas para las transformaciones del mundo. La tecnología sin apropiación no sirve para nada positivo. Se entrevén cambios en las entidades profesionales de quienes trabajan en el sector educativo.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
20 de mayo 2001 , 12:00 a. m.

La educación está entrando en las dinámicas propias de la industria. Las universidades estatales no parecen preparadas para las transformaciones del mundo. La tecnología sin apropiación no sirve para nada positivo. Se entrevén cambios en las entidades profesionales de quienes trabajan en el sector educativo.

Bruno Ollivier, soltó estas y otras afirmaciones a su paso esta semana por Bogotá, durante la Cátedra Unesco de Comunicación, (organizada por la Facultad de Comunicación y Lenguaje de la Universidad Javeriana).

Cuáles son los cambios más relevantes que para la educación traen las tecnologías de la información (TI)?.

Diría que profundos. No hay que pensar en una simple mutación de los soportes o en un mero proceso de automatización. El rápido desarrollo de las TI está transformando el estado, las empresas y nuestras vidas cotidianas, de manera que una buena parte de la organización social está en crisis, pues se modifican los modos de acceso al conocimiento y la forma como este se ha estructurado hasta ahora.

Esto lleva a una modificación del papel de los educadores?.

Por supuesto. El profesor ya no puede presentarse como el dueño exclusivo del conocimiento, sino más bien como quien ayuda al estudiante a que este construya su propio conocimiento. El profesor no dictará las clases sino que más bien explicará a los estudiantes cómo buscar y usar la información.

Incluso podemos hablar de cambios en las identidades profesionales, por ejemplo en las universidades. Allí, más que docentes-investigadores, se necesitarán jefes de proyecto, expertos de dominio (en la gestión de los portales), responsables de la puesta en forma pedagógica, especialistas en interface gráfica, especialistas en audiovisual y tutores.

Adios al maestro y adios al libro, entonces?.

No. Estamos hablando de una mutación no de un relevo. Es un cambio que se corresponde a una mutación externa que puede caracterizarse así: la educación ya no está sólo en las instituciones educativas tradicionales. Los profesores tienen nuevos compañeros y competidores: la industria de las telecomunicaciones, la informática y el sector audiovisual. Además, las otras instituciones que luchan por atraer a más estudiantes.

Diríamos que los profesores ya no gozan del monopolio de la producción y la transferencia del conocimientos.

En cuanto al libro, tendrá que enfrentarse con otros soportes (más económicos, con mayor capacidad de almacenamiento y de circulación más rápida), que a su vez generan nuevas formas de lectura, quizá con menos posibilidades de memorización y además dispersiva. No desaparecerá pero se empleará de otro modo. Más aún si pensamos en estamos pasando a la industrialización de la educación.

Qué significa la industrialización de la educación?.

Cada vez resulta más evidente que las industrias más grandes se quieren apropiar de la educación, pues la encuentran como algo que puede ser muy rentable, porque toda la gente está dispuesta a pagar para educar a sus hijos.

La educación, así, se convierte en un contenido que se va vender de la misma manera que se venden otros productos. Que entra en las mismas dinámicas de la industria: uniformización, segmentación, banalización estandarización. Pero educar no es solo enseñar. También permitir unos espacios para socializarse al menos en tres procesos: los valores, lo económico y la comunicación.

Y se trata de un ataque a esos tres procesos?.

Depende del papel del Estado. Por ejemplo, de qué manera actuará cuando el diccionario, los libros, la universidad y otros elementos de la educación pertenecen al mismo dueño?.

Cuando los habitantes de un estado deciden que seguirán sus estudios a través de la universidad a distancia o de la universidad virtual que tiene como sede sitios distintos al de su origen, qué ocurrirá? Se diseñarán programas de protección al patrimonio nacional?.

Por eso más que de conectividad, es necesario hablar de políticas públicas que definan la proyección y la protección de las instituciones educativas nacionales (públicas o privadas). Es cierto que sin conexión ni aparatos no hay transformación. Pero la tecnología sin apropiación social se queda en nada.

Y lo peor es que si no hay políticas para romper la inercia que llevamos, la tecnología seguirá aumentando la brecha entre los que tienen posibilidad de manejar tecnología digital y quienes no manejan esto, en el ámbito mundial, nacional e incluso de cada aula de clase.

Cómo están las universidades en todo esto?.

Veo una falta de reacción al cambio, sobre todo en las públicas. No parecen haber entrado en contacto con el Estado ni con la empresa privada, ni con las empresas de telecomunicaciones, que manejan tipos de lenguaje diverso. Por eso necesitan personas que puedan hablar esos tipos de lenguaje. Gente que maneje la cultura de la pedagogía, pero también la informática, la política, las telecomunicaciones y lo audiovisual.

En parte alejadas del discurso que se necesita, que no idolatra la técnica ni tampoco va por el antitecnicismo, sino que más bien opta por una vía fundada en valores éticos y no económicos. Y trata de preservar su función crítica, contribuyendo a elaborar los principios que deben acompañar la puesta en escena de las tecnologías de la información.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.