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RITA MACHUCA

RITA MACHUCA

El miércoles 25 de septiembre se cumplen veinte años del descenso a los santos infiernos del famoso anarquista Gonzalo Arango, fundador del tenebroso movimiento nadaísta, terror y delicia del universo. Su pluma de periodista se deslizó durante muchos años por las páginas de EL TIEMPO y de la revista Cromos, medios que hubieron de soportar sus involuntarios embuchados , deslices impublicables por esos años, antes de que se operara la revolución en las conciencias y la apertura en los medios impresos. Mu!

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
23 de septiembre 1996 , 12:00 a. m.

A propósito me escribe Samuel Ceballos, nuestro pintor en San Andrés, que cuando el hombre pisó la luna, Gonzalo en su columna de la página 5a., escribió que a Armstrong el astronauta lo embargaba una emoción tan tremenda que no pudo evitarlo y soltó un pedo . Don Hernando Santos, al recibir EL TIEMPO en la terraza del Hotel El Isleño, exclamó: Mijito! Echaron a Gonzalo del periódico. Don Roberto (García-Peña) no se va a tragar este pedo . Dicho y hecho, Gonzalo salió de EL TIEMPO, por un tiempo, por un pedo. Y cuenta Eduardo Escobar en sus crónicas que pasados unos días, Klim escribió en su columna la palabra mierda y ya a nadie le olió mal .

Rita de culos en la cárcel, y otras veces se les escapaba a los tombos y les gritaba desde el Alto de Mateo, en las afueritas de la parroquia, donde empezaba La Manga del Paraíso, vaya uno a saber por qué le decían así a ese mierdero, en todo caso la Rita se alzaba la enagua por detrás y les gritaba como un ángel exterminador: Policías cacorros, coman culo, para meter a la Machuca tienen que comer mucho culo... , etc., dicho lo cual se perdía en los platanales, o sea en el agro, como diría el agropecuario Mejía Nadal. Me acuerdo mucho de la Rita porque todos los chicos del pueblo le hacíamos procesión hasta que los tombos la agarraban de patas y manos, cuan larga era, como dos metros la maldita, de la familia de los sauces llorones, o de los ataúdes donde no doy la medida de mi muerte. Amén.

La Machuca fue el pecado capital de mi infancia y juventud, no porque la haya encamado, sino por lo mismo: porque todo se me fue en pura paja recordando su culo. Olvidaba decirles que la Rita, cuando bajaba al pueblo, no usaba calzones para hacerle propaganda a su trasero, la muy puta, que lo tenía muy bello, al menos a mí me parecía el infierno. Como sabes, mi mamá le había dedicado mi castidad a la Santísima Virgen, pero ella se las arreglaba bien con el telegrafista de Andes, o sea con don Paco, mi padre, que le hizo 13 de tacada, uno por cuaresma, sin contar los días feriados y las vacaciones de diciembre.

Qué coño el de mi madre que en paz descanse, quiero decir su alma bendita que me engendró. Fue una santa antes del parte, en el parto y en la cama, que lo diga mi padre, que lo diga yo que vine al mundo el ábrete sésamo de su sagrado túnel. Fue polvo enamorado, ahora solo polvo... Pobre mamá! Su hijo de sus entrañas soy pedazo, su pedazo de poeta, de dolor parido... (Su fetico anal y metafísico, su pedo para redimir al mundo: yo) .

Los interesados en conocer el resto de la carta pueden asistir el miércoles y jueves a la Casa de Poesía Silva, donde los nadaístas Eduardo Escobar, Elmo Valencia, Pablus Gallinazus y este amanuense haremos una evocación del poeta que nos metió en esta aventura del Hombre-Sol, y de paso se nos tiró el estilo.

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