LA VERDAD DE JACQUELINE

LA VERDAD DE JACQUELINE

Soy fea . Jacqueline Henríquez lo dice sin rodeos y sin traumatismos, sin verguenza y sin asomo de pedantería.

27 de mayo 2001 , 12:00 a.m.

Soy fea . Jacqueline Henríquez lo dice sin rodeos y sin traumatismos, sin verguenza y sin asomo de pedantería.

Atreverse a afirmar eso en el país de los reinados de belleza, es un indicador del carácter de esta mujer que lleva 25 años dedicados a la actuación. Que después de ser la figura cómica más importante de Colombia (con su personaje de la Boba Pía) renunció al programa que la hizo famosa, Sábados felices, y volvió a empezar: Quería seguir evolucionando: Había sido cómica, ahora quería ser actriz dramática , subraya las palabras.

Miembro de una dinastía de artistas (hermana de Judy Henríquez, de la ex modelo Marlén, tía de Adriana Romero y cuñada del director y libretista Bernardo Romero Pereiro), hoy es una madre sumisa, temerosa y tierna en la obra Una mentira de la mente, que bajo la dirección de Ricardo Sarmiento se está presentando en el teatro Leonardus, en Bogotá.

En medio de los otros personajes, la presencia de Jaqueline se siente. Es el oficio, al que le ha dado toda su pasión, el que la hace brillar y conmueve al espectador. Allí comparte escenario, entre otros actores, con su sobrina, Adriana (hija de Judy y Bernardo), y sufre por la paliza que su yerno le ha propinado a la muchacha.

Un día -añade- viéndome en televisión descubrí que era fea y dije: eso no se me puede olvidar . La actriz señala entonces la cicatriz que tiene sobre el lado izquierdo de su labio superior: Me la hice de niña, columpiando a una hermana . Nunca quiso hacerse una cirugía. La cicatriz me recuerda que soy fea y que para verme linda tengo que actuar .

Y la vanidad, cómo la maneja?.

Se maneja actuando, haciendo de linda, de reina de belleza. Yo he sido diva, he sido Amparo Grisales, Fanny Mikey, Judy. Puedo jugar con la mirada para ser bella, con mis sentimientos. No necesito, cara ni tetas.

A los estudios de televisión llegaba para sostenerle el vestuario a su hermana Judy. Tenía 17 años y se embobaba viendo la transmisión en vivo de las telenovelas. Un día, Bernardo Romero Lozano le ofreció un papelito, junto al cantante Oscar Golden. Cuando le tocó entrar se quedó en blanco e improvisó sin parar hasta que mandaron a comerciales.

Todos se reían. Me sentí horrible. Le pedí perdón al maestro Romero Lozano . Pero él se acercó y le dijo: Eres una gran actriz .

No se burle , contestó Jacqueline.

No me burlo -agregó el director-, es que eres una gran actriz, pero cómica, y este es tu comienzo .

La muchacha no se lo creyó y durante dos años se alejó de las pantallas hasta que el hijo de Romero Lozano (Bernardo Romero Pereiro) la llamó para una comedia. Se van a reír de mí , insistió ella. De eso se trata , dijo Romero Pereiro.

Luego vino Sábados felices y la creación de la Boba Pía , escrita por el maestro Humberto Martínez Salcedo.

La participación en otro programa cómico, Chispazos, le generó problemas con el Alfonso Lizarazo, entonces director de Sábados felices. Jaqueline se dedicó al teatro y aceptó un pequeño papel de secretaria en la telenovela Café.

El ahora.

Cuando miro mis arrugas, siento que se está acabando el tiempo y que me falta mucho por hacer , dice.

Cuando la llamaron para Una mentira de la mente dijo sí con los ojos cerrados. Ella tiene viveza en escena, eso se da con la pasión y no con técnica , dice Adriana Romero.

Algo que queda claro al ver a Henríquez pararse en escena es que por cada poro respira entrega. Ser actriz no es ser linda -agrega-. Hay que tener alma, corazón y entrega. Por eso admiro a mujeres como Margarita Rosa, que fue reina pero se preparó para convertirse en una gran actriz .

Ya no le importa que se rían al mirarla -la gente siempre la asocia con sus papeles cómicos-. Que vean esta cara y se rían, es bonito . Jacqueline es actriz. Lo que está haciendo cada noche en el escenario del Leonardus es dar una lección de buena actuación, de respeto por el oficio y por el público.

FOTO/Gerardo Chaves EL TIEMPO.

ADRIANA ROMERO interpreta a la hija que fue golpeada por su esposo.

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