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JUEZ ORDENA MARCAR CASAS DE VIOLADORES

JUEZ ORDENA MARCAR CASAS DE VIOLADORES

Qué haría usted si un día cualquiera decide salir a caminar por su barrio y de repente se encuentra en el jardín de su vecino un letrero que dice Peligro, aquí vive un agresor sexual. Si ve un comportamiento sospechoso llame al siguiente teléfono...? . (VER INFOGRAFIA: MAPA DE UBICACION)

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
31 de mayo 2001 , 12:00 a. m.

Qué haría usted si un día cualquiera decide salir a caminar por su barrio y de repente se encuentra en el jardín de su vecino un letrero que dice Peligro, aquí vive un agresor sexual. Si ve un comportamiento sospechoso llame al siguiente teléfono...? .

(VER INFOGRAFIA: MAPA DE UBICACION).

Esta situación que podría parecer irreal la vive una comunidad del sur de Estados Unidos. Se trata de Corpus Christi, Texas, donde el juez J. Manuel Bañales ordenó que catorce ex convictos por agresiones sexuales no solo pongan estos letreros frente a sus casas y calcomanías similares en sus autos, sino también que envíen cartas a sus vecinos contándoles que son corruptores de menores.

La idea es que todo el mundo los mire , dice el juez Bañales, al defender su sentencia.

La controversial medida ha creado un revuelo nacional y para los analistas tiene dos caras, por un lado, quienes tienen niños se sienten más seguros al conocer la identidad de su enemigo potencial y por otro, las familias de los convictos que piensan que es injusto estar en la mirilla de todos por la falta de uno de sus miembros.

En la calle donde vive Claudia García ya hay un cartel de estos, Gilberto Garza Canales tiene en su jardín una señal que lo marca a él y a su familia, todo por cuenta de un delito que cometió hace diez años. Ahora todos saben, incluida Claudia, que él fue condenado por ser un agresor sexual.

Con mi esposo hemos pensado vender la casa, aunque quien nos garantiza que donde nos vayamos no hay otro igual, aquí por lo menos lo tenemos identificado , dice Claudia, una madre de tres hijos.

El Centro de Ayuda de Niños del condado Nueces considera que la medida aplicada por el juez Bañales, es la mejor. Sin duda estaremos más seguros, es una manera de proteger a nuestros niños , declaró Keenna Bush.

Familias rechazadas.

Sin embargo, para las familias de los convictos la orden judicial se ha convertido en la más espantosa de las pesadillas, según Lali Canales, esposa de Garza Canales, la vida de sus hijos y la suya propia siempre están en inminente peligro.

Y es que el miedo está bien justificado, a menudo sus ventanas reciben piedras y sus oídos insultos.

Lo que ha hecho el juez al poner esos anuncios es decir: ven y mátame. Mejor que él hubiera agarrado una carabina y los matara a todos ahí (al grupo de convictos), porque ahora todos estamos en peligro , declaró a la prensa Lali.

El juez sigue firme.

A pesar de las protestas de los afectados el jueves pasado el juez Bañales se rehusó a remover las señales de peligro puestas en el apartamento y carro de un ex convicto sexual.

John Lee, quien recibió cinco años de libertad bajo palabra el año pasado tras haber sido hallado culpable de actos indecentes a un menor, comparte el apartamento con Robert, su padre, quien le suplicó al juez que derogara su fallo.

Tocan la puerta, nos gritan que nos vayamos y lo peor es que me acusan como si yo hubiera cometido el delito de mi hijo . dice Robert apesadumbrado.

Y que decir de los mismos convictos. Muchos de ellos no han aguantado la presión de ser señalados públicamente y han intentado suicidarse, como en el caso de Néstor Rodríguez acusado de molestar sexualmente a una niña hace diez años.

Según el abogado Gerald Rogen, presidente de la Asociación de Abogados de Defensores Criminales, Esta decisión judicial es una tragedia. Debemos penalizar al ofensor pero no a su familia .

Por eso se va a presentar una apelación en la 105 Corte del Distrito, para que se reconsidere las modificaciones de la libertad condicional que dictaminó el juez Bañales contra los agresores sexuales.

Ya en 1997 en Texas se había establecido que los jueces podían ordenar a los depravados sexuales poner señales en sus puertas. Según la ley estatal de notificación de los criminales de ofensas sexuales, éstos deben registrarse en agencias policiales locales para que pongan sus nombres y fotos en la Internet. El Departamento de Seguridad Pública de Texas también envía cartas a los vecinos de los depravados sexuales con alto riesgo, informándoles sobre su identidad y a estos les da la alternativa voluntaria a ser castrados.

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