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DOCTORA CORAZÓN

DOCTORA CORAZÓN

Estimada Magnolia, se acerca la fecha de mi matrimonio y la verdad estoy un poco asustada, porque le prometí a mi futuro esposo abandonar la carrera y dedicarme al hogar, ya que no tuve otra alternativa; lo amo demasiado y no quiero perderlo, menos ahora que estamos a punto de casarnos.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
16 de septiembre 1996 , 12:00 a. m.

No estoy tan segura de querer quedarme todo el día en casa sin realizarme profesionalmente; espero que después de casados todo cambie y él se dé cuenta lo importante que es para mí mi profesión.

Tampoco pienso encargar bebé tan pronto, quiero esperar por lo menos unos dos años, pero tampoco se lo digo porque Rolando tiene un temperamento demasiado voluble y seguro que va a poner el grito en el cielo. Tengo mucho miedo de enojarlo, qué debo hacer? Marina, usted está a punto de engrosar la lista de mujeres sufridas y sacrificadas por amor. Las bases con las que piensa formar su matrimonio son indelebles, ya que si no hay sinceridad de ambas partes, y a eso le sumamos el hecho de que usted siente más miedo que respeto a su futuro esposo, lo único que logrará es un matrimonio problema, candidato al divorcio, y esa felicidad que piensa encontrar solo será un mar de sinsabores.

Es bueno darle prioridad al hombre que se ama pero abandonarlo todo por él es el primer paso para hacerse la vida desgraciada. Háblele claramente y mire cómo reacciona; si de veras la ama aceptará su decisión de seguir su carrera, pero si quiere imponer su voluntad, le aseguro que no es la pareja ideal. Las bases del amor son el respeto, la comprensión, la honestidad, la aceptación y no el miedo; no tenga miedo de exponerle su punto de vista.

El tiene que entender que aquellas mujeres que son felices en el hogar sin trabajar fuera de casa, son mujeres que se sienten realizadas porque esa es su vocación, porque eso es lo que ellas decidieron para su futuro y que la mayoría de hogares infelices tienen como patrón a mujeres frustradas porque nunca pudieron realizar el sueño de su vida triunfando como profesionales. De ahí que viven histéricas realizando cada día los quehaceres domésticos con una facha que espanta al marido, descargando toda su inconformidad en los hijos, y por qué no decirlo, en su mismo compañero ya que inconscientemente los culpa de su desgracia.

Si la ilusión de su novio es tener a su mujercita en casa cuidando los niños y esperándolo con una receta deliciosa cuando él sale de su trabajo, tenga la plena seguridad de que usted tampoco es su pareja ideal, y si se casan, el amor que ahora se tienen tendrá más probabilidades de convertirse en odio y rencor que en el paraíso que están soñando.

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