Camila Vallejo

29 de noviembre 2011 , 12:00 a. m.

El rostro de Camila Vallejo emerge como una flor inesperada en la masa vociferante de los estudiantes chilenos, del monstruo que es siempre la multitud en cuanto prometedora de los desafueros de la histeria y de la irresponsabilidad legitimada por el número. Para los espíritus religiosos educados en las fantasías de la imaginería del catolicismo su rostro evoca las madonas del Renacimiento y diviniza la turba de los protestantes enfrentados a la policía. Bajo una frente muy limpia, sus ojos claros encierran el oscuro misterio de la vida en unas plácidas pestañas, y los labios bajo la nariz trazada con sabiduría parecen dibujados por el pincel más suave del taller de algún alumno de Rafael embebido en un aceite suave.

La veo por televisión. Y contemplo sus fotografías. Y algo me dice que debe exhalar un aire de trementina mezclado con vapores de esencias de rosas. El rostro de esta muchacha encabrita el viejo verde que uno lleva adentro, al místico y al concupiscente por igual, y conduce a los peores excesos de la retórica de enamorado que pueden parar en los odiosos vocativos.

Ay, Camila, haces maldecir a un viejo remoto la sórdida suma de sus años, esa edad pavorosa cuando como dijo uno llega la hora de comprar el amor y solo podemos aspirar a una mujer bastante despistada para no detenerse en detalles, alguna arqueóloga amante de las ruinas o una ciega de remate. Y, además, aturdes con otra belleza que trasciende la carne que vistes. Las mujeres inteligentes y los hombres talentosos suelen ser poco agraciados o a veces francamente feos. La proclividad a pensar que no es más que el síntoma de una enfermedad aprestigiada por el prejuicio deforma y arrastra sufrimientos.

Sócrates, el albañil paradislero, sobre quien fundamos nuestra filosofía de la justicia, la continencia y el buen vivir dejó fama de ser el más feo de los atenienses y fue condenado a la cicuta. Pero en vos, Camila, la belleza física y el talento irradian juntos en un solo haz de luz multicolor. Y tu gloriosa envoltura sustenta un carácter intenso y capaz de expresarse con coherencia.

Uno de estos días, en una entrevista para la televisión venezolana, Camila echó un vistazo fugaz a la cámara que me hizo pensar en la autocomplacencia narcisista, y me aterró. Y rogué a Afrodita que esa muchacha chilena no estuviera manchada ya por la autoconciencia nefasta de la importancia de sus gracias. Pero más grave es que esta mujer incalificable, de la que no puedo hablar, como se ve, sin caer en el ridículo del cancionero o de la balada de Fonseca, tiene un lunar: la vieja araña que se oculta siempre en la copa del crisantemo recién abierto. Camila pertenece a las juventudes comunistas chilenas. Nada es perfecto. Y es hija de comunistas. Y eso, me parece, plaga de peligros su pulcritud, y su genio.

A estas alturas del siglo XXI sabemos lo que representaron los partidos comunistas en todo el mundo en descalabros, y violencias inútiles, como si fueran caricaturas macabras del marxismo. Y en Latinoamérica con especial mezquindad sirvieron para retrasar los procesos sociales.

El argentino Videla, Pinochet y los paramilitares colombianos y centroamericanos fueron reacciones a las políticas ramplonas de la dirección de los partidos comunistas latinoamericanos atados a la cartilla asiática e incapaces de evolucionar, y en sus empeños escolásticos consiguieron desprestigiar las legítimas aspiraciones de la gente a construir al reino de la Tierra.

Alguien dijo que en Latinoamérica el gorila había parado en el tití. Y en todo caso, el filósofo del materialismo dialéctico clásico paró en 'Timochenko'.

Dios te salve Camila de los riesgos del dogma apolillado. Aunque ninguno de los dos creamos mucho en Él son reales, y condujeron siempre al fracaso del mero desorden o a la insondable locura

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.