CIENAGA GRANDE LA LUCHA CONTRA LA MUERTE

CIENAGA GRANDE LA LUCHA CONTRA LA MUERTE

Hace 15 años este era un canal navegable, por donde todavía se podía efectuar alguna parte del intercambio comercial entre Barranquilla y Ciénaga. El Clarín tenía por lo menos 40 metros de ancho y la pesca era buena. Pero de unos años para acá, todo cambio y pareciera que nos hubiera caído la roya , afirma con nostalgia, don Manuel Vicente Pérez, un pescador cuyas arrugas demuestran el tiempo que ha vivido bajo el sol.

12 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Y es que las poblaciones palafíticas de la Ciénaga Grande de Santa Marta sienten eso, que algo muy malo les ha sucedido. Desde que fueron construidas las carreteras Barranquilla-Ciénaga, y Palermo-Sitio-Nuevo, el equilibrio hídrico entre el río Magdalena, la ciénaga y el mar, se rompió y con él la suerte de estas poblaciones que viven y comen del agua de la Ciénaga.

En el pasado, el río se desbordaba sobre su margen derecha y a través de más de una docena de canales vertía sobre la Ciénaga no menos de 200 litros por segundo. Hoy los caños están cerrados y la ciénaga solo recibe unos 111 metros cúbicos por segundo, provenientes de los ríos de la Sierra Nevada.

Por ello, cuando se inició el Proyecto de Cooperación Colombo-Alemán para la rehabilitación de la Ciénaga Grande la primera preocupación que manifestaron los pescadores se centró sobre la necesidad de abrir los canales que aportan agua del río a la Ciénaga. Bajo esas condiciones Prociénaga, previo estudio del impacto ambiental que causaría la reapertura de los canales, dado el deterioro del río Magdalena, se dio a la tarea de iniciar los trabajos de dragado, empezando por los caños Clarín Nuevo, Aguas Negras y Renegado.

En abril del año pasado se inició la reapertura del Clarín, donde serían dragados 32 kilómetros que le permitirá captar a la ciénaga, 20 metros cúbicos de agua por segundo. Este fue prácticamente el inicio de la lucha contra la muerte que abate a este humedal.

Hasta ahora han sido dragados unos 27 kilómetros, lo que representa un 70 por ciento de la obra final.

Según los ingenieros hidráulicos de Prociénaga, con la apertura de los tres canales la ciénaga podrá tener una demanda de 163 metros cúbicos de agua provenientes del Magdalena.

Pero esta no es más que una parte del proyecto que en últimas busca, no solo recuperar los 270 kilómetros cuadrados de mangle muerto, sino mejorar las condiciones ambientales de la Ciénaga, donde sus 138 mil pobladores de los pueblos palafíticos y sus cabeceras municipales carecen de los servicios básicos.

Allí la oferta de agua potable es insuficiente con respecto a la demanda, solo hay una cobertura de un 60 por ciento en las cabeceras municipales. y en la mayoría de los corregimientos no se presta el servicio.

En los pueblos palafíticos, las excretas son depositadas directamente en la Ciénaga y la cobertura de salud es precaria (1 médico por cada 4.500 habitantes).

El proyecto aspira a través de las diferentes entidades del Estado que lo auspician, devolver la vida a la Ciénaga y así devolver las esperanzas a sus pobladores.

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