Vajillas con historia

Vajillas con historia

Desde antiguas civilizaciones, las vajillas han sido accesorios de lujo, que en el pasado eran privilegio de destacados mandatarios.

26 de noviembre 2011 , 12:00 a. m.

De ello son muestra, por ejemplo, los vasos campaniformes (con forma de campana y detalles grabados), que son parte de los tesoros encontrados en los Países Bajos y el centro de Europa, y que datan de la Edad del Bronce. Lo mismo sucede en Colombia con las cerámicas precolombinas que se usaban en rituales. Desde entonces y casi hasta 1920 las piezas eran creaciones artesanales, aunque ya se fabricaban de forma masiva. "Eran vajillas de loza que se componían por más de 70 piezas, entre platos, pocillos, teteras, coperas, lechera, azucarera, entre otros. Y en cada accesorio se pintaban detalles como flores o bordes dorados", cuenta Lina Restrepo, jefe de línea de hogar de Vajillas Corona, empresa que hizo una investigación sobre la evolución de las vajillas. Agrega que en el proceso, una sola vajilla, de colores blancos con detalles como flores o bordes, estaba lista para la venta en un tiempo promedio de 20 días. Luego, el trabajo de pintura manual se cambió por stickers, a mediados de los 80, cuando ya existían vajillas de porcelana, más resistentes. Es solo hasta los 90 cuando llegan técnicas más sofisticadas para la fabricación, lo que ayuda a que se imponga masivamente la moda en la mesa. "Ya no será lujo de pocos el tener una mesa bien vestida y decorada, en la que los alimentos son tan importantes como las piezas en las que se sirven", asegura Restrepo. Así, empiezan a destacarse nuevos diseños y formas, como el plato cuadrado, que, aunque llegó a Colombia hace siete años, aún se considera novedoso. Se suman las formas alargadas y los diseños coloridos, que no desplazan al tradicional blanco, preferido por los chefs.

Esto resulta atractivo para los más arriesgados, que ya no le invierten a una sola vajilla sino a diferentes piezas, que llaman la atención de los comensales. .

Piezas necesarias.

Por cada puesto: Plato fuerte: 28 centímetros.

Plato de sopa: ancho y de 23 centímetros.

Bowl de sopa, ensalada o cereal: 13 y 14 centímetros.

Plato de entrada, verdura caliente o postre: 25 centímetros.

Plato de postre: 22 centímetros. Taza: 9 onzas o 7 onzas con plato de 15 centímetros. Otros: bandejas, azucarera, cremera y minibowl.

Asesoría: Esperanza García. Product Manager - FOH, de Industrial Taylor SAS.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.