LA CALIDAD DE LOS SERVICIOS DE SALUD

LA CALIDAD DE LOS SERVICIOS DE SALUD

Está muy de moda la palabra calidad. Escuchamos con mucha frecuencia cómo se utiliza cuando se tratan temas sobre las instituciones y los profesionales de la salud.

24 de abril 1995 , 12:00 a.m.

El nuevo modelo de salud exige para la supervivencia de las instituciones y de los profesionales, niveles altos de calidad.

Es entonces es importante que los lectores reciban información al respecto, para iniciar procesos de análisis de este término (extraído de la gerencia y administración moderna). Un servicio de calidad se ofrece para satisfacer necesidades y expectativas del cliente .

Como es obvio, lograrlo no es nada fácil, pues un cliente en salud es: el paciente, sus parientes, sus vecinos, sus patrones, sus amigos... Pero también lo es el médico, la secretaria del médico, la esposa del médico... También lo será en su momento la enfermera. En fin, la sociedad en general.

Además, las necesidades y las expectativas son muy variables dadas las circunstancias actuales de desarrollo tecnológico en todos los campos.

Pero lo importante que hay que recalcar es precisamente lo que no es calidad. No necesariamente se ofrece calidad cuando el lujo abunda, pero la calidez, el respeto y la sensibilidad están ausentes.

No necesariamente hay calidad cuando la alta tecnología es desbordante y la eficiencia brilla por su ausencia; no necesariamente la calidad es costosa. La calidad no se logra solamente con la inversión de enormes capitales en tecnología elaborada y sofisticada; de pronto, por ese afán de mostrar lo último, lo nuevo, nos olvidamos de las mejores pequeñas cosas que llegan más al cliente, y lo más grave, nos olvidamos del recurso humano, cuando por ahí es que empieza la calidad.

Es un contradictorio tan cuantiosas inversiones en infraestructura, en dotación, en lujos, si el recurso humano que mueve, que maneja, que atiende es tan ajeno a la filosofía de atender al paciente como un enfermo, como una persona. Eso no es calidad.

Señores médicos, señores administradores, señores gerentes, el concepto de la estrategia del mejoramiento continuo de la calidad implica que la calidad es un proceso más que un resultado.

La tecnología puede ser usada para respaldar la calidad y la productividad pero jamás la hará desaparecer ni la reemplazará.

Nuestros mayores esfuerzos deben ser dirigidos al recurso humano y al mejoramiento de los procesos. La calidad es una cultura.

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