Secciones
Síguenos en:
LA INFLACIÓN Y EL PACTO SOCIAL

LA INFLACIÓN Y EL PACTO SOCIAL

El curso de la inflación en los primeros ocho meses del año ha puesto nuevamente sobre el tapete la permanencia de los gremios de la producción dentro del Pacto Social convenido entre gobierno, empresarios y trabajadores en los primeros meses del gobierno del presidente Samper. Y la misma viabilidad de un mecanismo de esta naturaleza como arma para controlar la inflación que, como bien se sabe, complementa pero no sustituye una buena poltica económica.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
09 de septiembre 1996 , 12:00 a. m.

El mensaje de hace algunas semanas de algunos de los presidentes de los gremios, en el sentido de que no renovarían su compromiso con el pacto , es explicable en el sentido de que los precios administrados por el gobierno son los que más están creciendo y, por consiguiente, los que han impedido mantener a raya la inflación. Así, mientras la caída de la demanda afecta la producción y los márgenes de las empresas privadas, las públicas, con un monopolio en la prestación de servicios esenciales, suben sus precios sin tener en cuenta ni las metas de la inflación ni los acuerdos dentro del Pacto Social . De cierta manera, entonces, el gobierno es el primero que incumple lo acordado.

El fracaso en el cumplimiento de la meta inflacionaria, reconocido por el ministro de Hacienda al conocer los datos correspondientes al mes de agosto, pone de presente, sin embargo, un hecho más delicado. Que las negociaciones de salarios para el próximo año van a ser de una tremeda dificultad porque, a pesar de las buenas intenciones del ministro de Hacienda al plantear un reajuste de salarios de los servidores públicos del 13 por ciento, negociaciones como la del pliego de los trabajadores de Telecom están mostrando que no hay voluntad dentro del mismo gobierno para llevar a la práctica las directrices del rector de la política económica gubernamental.

* * * Moderar las expectativas salariales para el próximo año es en la actualidad más importante de lo que lo fue en el momento de ponerse en vigencia el Pacto Social . No se ha logrado reducir la inflación. Colombia, además, dejó ya de ser un país de inflación baja en América Latina, lo cual afecta la inversión. De otro lado, la industria tiene por delante el desafío de ser competitiva en un ambiente de revaluación de la moneda. Y, por último pero no menos importante, el desempleo va en un aumento verdaderamente preocupante y se prevé que llegue a un 15 por ciento de la población económicamente activa al concluir 1996.

En este contexto, lo sucedido con la negociación de Telecom no constituye propiamente un buen indicio. Se acordó, desde ahora, elevar en 1997 los salarios de los trabajadores de esa empresa en un porcentaje equivalente al del incremento de los precios al consumidor en el presente año, algo así como un 20 por ciento cuando el ministro de Hacienda plantea un 13 por ciento para los servidores públicos. Se ha insinuado que los de Telecom son trabajadores oficiales y no empleados públicos, por estar vinculados con una empresa industrial y comercial del Estado. Pero esta es una sutileza legal.

El Pacto Social fue uno de los elementos básicos del programa económico del presidente Samper, quien, desde hace muchos años, consideró que un acuerdo de este tipo era conveniente para la salud económica y social del país. Por eso, a pesar de la advertencia del nuevo ministro de Desarrollo, doctor Cabrales, en el sentido de que nadie está obligado a permanecer en el Pacto Social , sería lamentable que este se rompiera por falta de capacidad del gobierno para hacer cumplir unas metas de precios y salarios en el sector público.

La salida del sector privado del Pacto Social dejaría por fuera un agente clave en las negociaciones salariales que debe ser tenido en cuenta porque contribuye a la estabilidad presente y futura de la economía. Ojalá, entonces, vuelvan a sentarse este año en la misma mesa el gobierno, los gremios y los trabajadores a conversar sobre el tema.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.