Energía y la locomotora industrial

Energía y la locomotora industrial

La actividad industrial emplea personas que utilizan bienes y servicios producidos por las propias industrias, lo que permite realimentar el ciclo económico en la medida que existan empleos que remuneren la actividad desarrollada.

02 de noviembre 2011 , 12:00 a. m.

Por eso es tan importante contar con un marco regulatorio que le brinde a las industrias las señales adecuadas para crecer y expandirse, incluyendo las reglas de juego sobre los precios y mecanismos de comercialización de la energía eléctrica y el gas natural, cuyo impacto en los procesos de producción hace necesario considerar a la 'energía' en general, como un insumo productivo tanto o más importante que cualquier otro. Por otra parte, la política comercial internacional de Colombia está orientada a la suscripción de tratados de libre comercio. De ahí la conveniencia de realizar un análisis comparativo entre los precios de estos servicios en Colombia con los vigentes en los países con los que se han suscrito estos acuerdos comerciales, a fin de evaluar si existe alguna conexión entre los precios de la energía tanto en el exterior como en nuestro país y concluir si estas condiciones favorecen o dificultan la competitividad de nuestras industrias en el ámbito internacional. Dicho de otra manera, hay que definir si la cancha de juego está nivelada desde el punto de vista energético aludiendo a un reciente artículo de la ex ministra de Comercio exterior, Martha Lucía Ramírez, al señalar que los acuerdos de libre comercio suscritos por Corea del Sur con otros países, han contado con apoyo estatal directo orientado a impulsar sectores estratégicos de la economía, lo que ha conducido a subsidiar las tarifas de energía eléctrica, impactando de manera directa y hacia la baja los costos de producción. Se estima que dicho subsidio puede haber representado cerca del 11 por ciento de la tarifa final de energía eléctrica siendo sus principales beneficiarios los sectores agrícola e industrial de Corea del Sur.

El tema adquiere relevancia a raíz del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, el cual se espera que entre en plena vigencia en el término de un año aproximadamente. Según información del Departamento de Energía de Estados Unidos, los precios de la energía eléctrica entregada a las industrias (Retail Price) medida en pesos colombianos por Kwh (Kilovatio-hora), con una tasa de cambio de 1.900 $/dólar, en algunos de los estados de la Unión Americana, para lo cual se combinaron áreas con actividad industrial, agrícola y de servicios, son: Illinois 119, California 201, Michigan 133, Arizona 126, Alabama 120 y Florida 176. A fin de hacer las comparaciones con el caso colombiano, se tomaron precios de referencia aproximados del mercado de energía mayorista de electricidad y se estimaron los costos de transporte, distribución y comercialización para tener una primera aproximación al precio de la energía, considerando todos los elementos de la cadena de prestación de este servicio. Cabe señalar que entre más alto sea el nivel de tensión al cual se conectan las industrias a la red eléctrica, menor es la tarifa por que se usan menos activos de transmisión y distribución para llevar la energía a las propias industrias. Por lo anterior, usuarios de Niveles de Tensión 4 y 3, tendrían precios entre 185 y 213 $/Kwh mientras que Niveles de Tensión 2 y 1, pueden conllevar niveles de tarifas de 230$/Kwh en adelante y con un máximo alrededor de 300$/Kwh. Como se observa, los costos de la energía a las industrias en estados del ejemplo en Estados Unidos son inferiores a los correspondientes a las industrias nacionales en Colombia, en porcentajes que dependen de cómo se formule la comparación. Es claro que la competitividad es la suma de muchos factores, infraestructura, mano de obra, regulación y disponibilidad de materias primas entre otros. Sin embargo, en el caso de los costos de la energía eléctrica, un análisis inicial sugiere que las industrias de Estados Unidos llevan una ventaja, la cual sería mayor si se hubiera mantenido el cobro de la contribución de solidaridad del 20 por ciento que por iniciativa del Gobierno Nacional, aprobada por el Congreso, dejará de cobrarse a partir del año 2012 para las actividades señaladas en el Decreto 2915 del 2011 del Ministerio de Hacienda. Ante esa situación las industrias deben hacer uso de su inteligencia de mercado y afilar sus herramientas de negociación a fin de conseguir los suministros de energía en las mejores condiciones posibles. El componente de los costos de generación que contribuye con el 50 al 70 por ciento aproximadamente del costo final a las industrias, es un primer esfuerzo por lograr precios competitivos, aunque la tarea no es fácil y requiere conocimiento especializado del mercado considerando que aproximadamente las dos terceras partes de la capacidad de generación en el país está en manos de 4 a 5 empresas, lo que no se ajusta a un esquema de competencia perfecta. El valor restante del precio final comprende lo que se conoce como cargos regulados, los cuales deberían ser revisables por parte de la autoridad regulatoria a fin de que estos valores estén alineados con el mercado internacional y no afecten la competitividad de nuestras industrias

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