Secciones
Síguenos en:
ASAMBLEA CONSTITUCIONAL

ASAMBLEA CONSTITUCIONAL

El importante editorial del diario EL TIEMPO de agosto 26 de 1990, significa que los delegatarios a la Asamblea Constitucional podrán actuar con libertad y a conciencia en el examen, discusión, aprobación, modificación o rechazo de los puntos sobre los cuales el pueblo les exigirá que decidan al elegirlos el 9 de diciembre próximo y al fijarles, en ese mismo acto, un ámbito de competencia para su labor, conclusión de las premisas de que el decreto de convocatoria no es la última palabra sobre lo que en definitiva habrán de ser las enmiendas a la Carta Fundamental y de que no serán el Presidente y sus ministros quienes reformen la Constitución ni tampoco los partidos políticos. Lo anterior es, a juicio de quienes han estado siguiendo el desarrollo de la Asamblea, una interpretación quizás demasiado extensiva del verdadero contenido de los acuerdos del 2 de agosto y 23 del mismo mes como el decreto 1926 del 24, que convoca e integra la magna Asamblea.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
04 de septiembre 1990 , 12:00 a. m.

Pero, quizás también, una apreciación comprensiva o restringida de los mismos elementos sea más eficaz al buen entendimiento de los resultados legales que se desean esperar. Efectivamente, el decreto citado en su artículo primero al redactar el voto afirmativo que debemos dar los partidarios de la reforma, expresó textualmente: Sí convoco una Asamblea Constitucional que sesionará entre el 5 de febrero y el 4 de julio de 1991, la cual estará regulada por lo establecido en el Acuerdo Político sobre la Asamblea Constitucional incorporado al decreto 1926 de agosto 24 de 1990. Su competencia estará limitada a lo previsto en dicho acuerdo .

Bien se sabe que el acuerdo o acuerdos aquí mencionados (el del 23 de agosto es el mismo del anterior con una amplitud de los delegatarios elegibles), fueron suscritos por el doctor César Gaviria Trujillo, presidente electo de Colombia, director nacional del Liberalismo; y los doctores Rodrigo Marín Bernal, por el Movimiento de Salvación Nacional; Alvaro Villegas Moreno, por el Partido Social Conservador y Antonio Navarro Wolf por el movimiento Alianza Democrática M-19.

Por otro aspecto, el lineamiento 18 del 23 de agosto, considerando del decreto 1926, que reproduce literalmente el numeral 18 del punto primero del acuerdo anterior, determina claramente que una comisión asesora del Ejecutivo, compuesta por seis personas designadas por el Presidente de la República, procurando (sic) dar representación a las fuerzas políticas, se encargará de redactar el proyecto definitivo. Este será presentado a la Asamblea bajo la responsabilidad del Gobierno previa consulta con los representantes de las mismas .

Por consiguiente, tanto el decreto de convocatoria, orientado por los acuerdos de los políticos como se ha observado, como el Presidente con su proyecto definitivo, son limitantes de las labores de los delegatarios para las reformas a la actual Carta política del país. Con todo, así las observaciones, ante la perspectiva de remozar las instituciones con las diferentes alternativas o puntos consagrados, se debe luchar por el éxito de los comicios favorables del mes de diciembre.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.