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SIN RESENTIMIENTO

SIN RESENTIMIENTO

Cómo es el asunto de los ingresos y salarios en el mundo, cuál la proporción deseable entre remuneración al personal de base y pago del nivel gerencial, cuáles son las tendencias en estas materias?, son preguntan de los ciudadanos por doquier. Es que se reducen las inequidades?. Acaso ya no se repiten los escándalos de los cincuenta cuando un famoso financista norteamericano escribió un artículo que produjo conmoción porque en él afirmaba que el director de una empresa tenía derecho a ganar veinte veces más el sueldo medio de un trabajador?

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
02 de septiembre 1996 , 12:00 a. m.

En 1960, apenas diez años después del gran debate, se analizaron los sueldos de los máximos ejecutivos de las mil mayores empresas del mundo. El máximo ejecutivo de la empresa ganaba 40 veces más que su trabajador. Ahora, durante 1996, según la estadística publicada en Time Magazine , los máximos ejecutivos de las mil compañías más grandes del mundo, ganan 187 veces más que el trabajador medio, ingresando 3,8 millones de dólares por año, vale decir, tres mil ochocientos millones de pesos colombianos.

Las cuatrocientas personas más ricas de las Américas, según la revista Forbes, aumentaron sus ingresos entre 1982 y 1993, o sea en once años 92000 millones de dólares. En 1993 tenían un ingreso global de 328.000 millones de dólares, lo cual, dicho en otras palabras, significa que estas cuatrocientas personas tenían un ingreso global de 328.000 millones de dólares, lo cual, dicho en otras palabras, significa que estas cuatrocientas personas tenían una renta superior que los mil millones de habitantes de India, Bangladesh, Sri Lanka y Nepal.

La proyección de las cifras a nivel mundial es aún más dramática. Las 358 personas más ricas de la tierra tienen 760.000 millones de dólares, que es exactamente la renta de 2500 millones de personas del mundo.

Si yo fuera veinte años más joven y ganará un salario mínimo como el colombiano, tendría enorme dificultad par comprender el sentido de vocablos como justicia social, redistribución, solidaridad, compensación y muchos más.

He defendido la causa del empresariado pequeño y mediano durante lustros. Soy un convencido de las bondades del trabajo y la economía de mercado. Por lo mismo, tengo una concepción del trabajo que coloca al individuo, al sujeto humano, por encima de los medios y técnicas de producción. Siento una gran estima por el trabajo. Tal estima para mí tiene una enseña inequívoca. Es inadmisible que muchos no tengan trabajo porque la educación en libertad es abstracta si un hombre no tiene un trabajo que aprender, hablando en términos sociales. Por ello creo en la justicia social y las cifras que he mostrado arriba no hablan bien de ella en el mundo.

La inequidad es un gran enemigo de la democracia, tan grande como el igualitarismo extremo. La idolatría del mercado es un poderoso enemigo de la economía social de mercado, peor o igual que el estatismo de los obsesos. Que exista en la vida social el sentido de la justo da la medida del proceso civilizatorio y define las posibilidades de ascenso espiritual del hombre contemporáneo.

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