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FATAL ESPERANZA EN FLORENCIA

FATAL ESPERANZA EN FLORENCIA

Con las cartas que sus hijos o hermanos les escribieron desde la mitad de la selva madres y hermanos de unos 60 soldados asignados a la base de Las Delicias, en el Caquetá, iban y venían ayer del aeropuerto de Florencia a la sede la XII Brigada de Institutos Militares, a la espera de noticias.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
02 de septiembre 1996 , 12:00 a. m.

Las mujeres quieren seguir creyendo aún en los mensajes que hasta hace una semana escribían los soldados: Tranquila vieja, estoy muy bien . Como muchos oficiales del Ejército en esta zona del país, los parientes de los militares no saben exactamente lo que ocurrió en el batallón 49 de Las Delicias en límites entre Caquetá y Putumayo.

Toda esta pelea diaria nos mantiene aterrorizados, pero esta incertidumbre es la propia muerte , dijo ayer desconsolada Blanca Rubi Zapata, madre del soldado Manuel Tiberio Sánchez.

A ella no le llegó ninguna carta aunque su hijo le había prometido que su lanza en el Batallón 49 se la haría llegar pronto y con buenas nuevas. Cuando ayer vio las noticias a las 8:30 de la noche la mujer sintió la propia muerte .

Su hijo, pensó con angustia infinita, podría estar entre las víctimas del atentado de las Farc a Las Delicias.

Corrió presurosa a preguntar a la Duodécima Brigada y entre sollozos casi que le gritaba al dragoneante de turno para que le informara sobre la suerte de su hijo, pero nadie le dijo nada.

Esta mañana se levantó a primera hora para ir a la Brigada, en donde casi pierde la esperanza: el lanza de su hijo apareció en una de las listas de gravemente heridos por el atentado de la guerrilla .

Amañados Buena parte de los soldados que se encontraban en el Batallón 49 de Las Delicias fueron reclutados el 13 de diciembre del año pasado.

Por su experiencia fueron trasladados a la zona, en vista del creciente peligro por los hostigamientos de las Farc.

Eso nos daba mucho miedo pero nos tranquilizaban las cartas, en las que decía estar muy amañado , recuerda con un brillo de esperanza en los ojos Luz Dary Chacón, madre del soldado Jorge Elías Guillén, de 18 años.

Ayer, la mujer corría por la Brigada Militar de Florencia de un lado para otro, tras el helicóptero que parecía venir de la zona de combate o del oficial que caminaba leyendo con pesadumbre una nueva lista de víctimas.

Hacia el medio día de ayer la romería era imparable. A las madres y padres de los jóvenes reclutados en diciembre se sumaron decenas de familiares que simplemente tenían a un hijo en los batallones de Florencia.

La Duodécima Brigada habilitó una oficina para informar permanentemente sobre la situación de los soldados en esa parte del país, tanto de los desplazados al área de Las Delicias como de aquellos que se encuentran en zonas que no fueron blanco de la guerrilla.

La mayoría de soldados que prestan su servicio en el Caquetá tienen edades entre 18 y 21 años. Antes de ser reclutados se dedicaban a la agricultura, eran toderos de oficio, coteros y coheros.

Aquí nos va bien. Es zona de candela pero la unión entre nosotros cómo que da valor... Ahora la rabia nos da pena, pero más valor , dijo uno de los soldados de la Duodécima Brigada que en una semana esperaba ir a la base militar de Las Delicias.

Y aun así voy a ir dice, por mis compañeros y por la rabia que tengo .

El avión de la desesperanza A las 11:45 de la mañana de ayer llegó a Florencia un avión Hércules cargado de esperanza.

Las familias que estaban en el pequeño aeropuerto se agolparon parea ver el descenso de los pasajeros del Hércules.

Esperaban ansiosos las buenas noticias porque el avión venía de Bogotá, y a lo mejor desde allí hay alguna razón sobre nuestros hijos , dijo la madre de uno de los soldados del trágico Batallón 49.

Sin embargo un nudo en la garganta la atoró cuando la inmensa puerta de carga de avión militar se abrió. 34 féretros cafés, plateados, tapados con plásticos y cartones llegaron a Florencia.

Los llevamos para Tres Esquinas, donde recogeremos los cadáveres de nuestros hombres para llevarlos a sus familias , explicó el coordinador de operaciones de la base militar de Las Delicias, general Alfredo García.

A las 12:30 el avión se marchó para abastecer la trágica carga.

Ahora las madres esperan por los ataúdes. Es el único medio para reconocer o desconocer la tragedia de la toma a la base militar de Las Delicias.

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