Secciones
Síguenos en:
BOLSILLOS ROTOS DE EDIS

BOLSILLOS ROTOS DE EDIS

La subfacturación y el mal manejo de varias de sus divisiones comerciales son, entre otros, las causas del mal estado financiero por el que atraviesa la Empresa Distrital de Servicios Públicos (Edis). Así lo demuestra una investigación realizada por EL TIEMPO y el último listado de mayores productores de basura elaborado por la Edis.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
03 de septiembre 1990 , 12:00 a. m.

La primera conclusión es que, cada bimestre esta entidad deja de recibir una considerable cantidad de dinero por subfacturar a varios grandes productores de basura.

Uno de los casos representativos es el de la Corporación de Abastos de Bogotá (Corabastos). Allí, la empresa Limpieza Metropolitana (Lime) recoge cada dos meses alrededor de 1.700 metros cúbicos de basura. Este servicio se le cobra a la Edis, que a su vez debe hacerlo a Corabastos.

El procedimiento se sigue, pero mal. La Edis sólo factura 900 metros cúbicos y esto le cuesta a la entidad cerca de cinco millones de pesos bimestralmente.

Pero este no es el único caso. Entre las universidades, por ejemplo, la discriminación parece ser grande. Mientras a los Andes y La Salle se les cobra 268 y 104 metros cúbicos, respectivamente, a la Javeriana y la Jorge Tadeo Lozano, de igual tamaño que las anteriores, solo se les facturan 75 y 48 metros cúbicos.

Asimismo, la plaza de mercado de Paloquemao, uno de los mayores productores de basura, sólo cancela 150 metros cúbicos, es decir un 40 y 92 por ciento menos que la Universidad de los Andes y Corabastos.

También se dan casos como el del edificio de Avianca, al que, con más de mil personas en actividad constante, 40 pisos cuatro de ellos subterráneos y cerca de 400 oficinas, sólo se le facturan 24 metros cúbicos, o sea 131.369 pesos, cuando, según los aforos que hace la Edis, la producción promedio de basura en un edificio de ocho apartamentos es de cerca de ocho metros cúbicos.

En este mismo orden están el Centro Administrativo Distrital, con ocho metros cúbicos; el edificio del Instituto de Crédito Territorial de la calle 53 con carrera 13, con cuatro metros, y el del Hotel Continental, en la avenida Jiménez con carrera 4a., con 18.

En las industrias de gran tamaño, la situación es parecida.

Mientras a Carulla de la tranversal 27 con 127, de mediana capacidad entre los supermercados de esa cadena, les facturan 54 metros cúbicos de basura, a la embotelladora de Coca-Cola, en la Avenida Eldorado con carrera 83, la Edis solo le factura nueve metros cúbicos. Y a la planta industrial de Uniroyal-Croydon carretera del sur, 12 metros cúbicos.

Según Indalecio Dangond, ex coordinador de tarifas de la Edis, durante su gestión él le advirtió al actual gerente, Ignacio Betancur, de estas anomalías y sobre la necesidad de corregirlas con urgencia. Pero nadie diceles ha prestado atención . Otras pérdidas Pero ahí no terminan las fallas. Existen también problemas con el cobro de la tarifa por uso del relleno sanitario de Doña Juana y el funcionamiento de mataderos, plazas de mercado, hornos crematorios y cementerios.

Desde 1988, año en el cual comenzó a operar el relleno, la mayor parte de la basura que se produce en el municipio de Soacha es llevada a este lugar sin que hasta el momento la Edis cobre por este servicio.

La fuga de capital en el matadero distrital se debe a que allí se trabaja con tarifas inferiores en un cincuenta por ciento a las fijadas para los demás mataderos de Bogotá. Mientras la Edis recibe por el sacrificio de un bovino 1.500 pesos, en los mataderos San Martín o Guadalupe la tarifa está en 4.800 pesos. Igual sucede con los derivados de ese proceso.

Y a pesar de esos bajos precios, el nivel de ocupación del matadero no es el máximo, debido al mal estado de la maquinaria.

En las 22 plazas de mercado no hay control del cobro por la utilización de los puestos. Sólo una parte del dinero que se recoge le llega a la Edis. La otra, según Dangond, se queda en manos de varios administradores.

La falla se observa con claridad al analizar los recaudos de los últimos meses. En enero de este año, la Edis recibió 29.000.000 de pesos; en abril, 27.000.000, y en junio 15.000.000. Este descenso se registra, a pesar de estar reajustadas las tarifas.

La falla de los hornos crematorios está en su subutilización. Este es uno de los servicios funerarios que más demanda tienen en la ciudad y aún son muy pocas las entidades que lo prestan. A pesar de que la Edis tiene capacidad para hacer 26 cremaciones diarias, sólo realiza cuatro.

Según Dangond, esto se debe a que el centro de hornos crematorios de la Edis es como una aguja en un pajar: está perdido. No tiene teléfono, no hay un aviso que lo identifique, y aunque se le ha sugerido a la junta directiva, no ha querido hacer una campaña de publicidad que promocione este servicio .

Todas estas anomalías ya habían sido advertidas por la Contraloría de Bogotá a comienzos de este año.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.