Secciones
Síguenos en:
CHECHENIA ACARICIA LA PAZ

CHECHENIA ACARICIA LA PAZ

Si bien es demasiado pronto para afirmar que la guerra entre Rusia y Chechenia ha terminado, sí es cierto que nunca Moscú y su república rebelde habían estado tan cerca del fin de su sangrienta guerra de 20 meses como desde la firma, ayer en la madrugada, del primer acuerdo político entre ambas. (VER MAPA INFOGRAFIA: ZONA DEL CONFLICTO)

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
01 de septiembre 1996 , 12:00 a. m.

Alexander Lebed, el asesor de seguridad del presidente ruso y su representante plenipotenciario en Chechenia, se ha salido, por ahora, con la suya. Primero, convirtiendo la toma de Grozny por parte de los rebeldes, que amenazaba con un baño de sangre de colosales proporciones, en un acuerdo de cese al fuego y una retirada de tropas de ambos bandos que se está observando en la capital y toda la república (hoy en la primera deberán quedar sólo patrullas conjuntas ruso-chechenas con 270 hombres por bando, y ya están prácticamente evacuados 7 mil soldados rusos y 3.000 chechenos).

Segundo, porque a la una y media de la mañana del sábado, mostró a la prensa, la declaración conjunta sobre los principios de las relaciones entre Rusia y Chechenia que, luego de siete horas y media de discusión en el poblado daguestano de Jasav-Yurt, acababa de suscribir con el jefe del Estado Mayor separatista, Aslan Masjadov.

El acuerdo (ver recuadro) se reduce a dos puntos: la cuestión del estatuto de Chechenia (su pertenencia o no a Rusia) se congela por cinco años; y una Comisión Conjunta, de hecho con potestades de gobierno provisional, deberá manejar el proceso y organizar, como lo declaró uno de los acompañantes de Lebed, elecciones o un referéndum , de los cuales debe salir un gobierno con el cual Moscú pueda dialogar sobre el futuro de la república.

No se trata de un pacto detallado sino de una declaración marco. Dos acuerdos anteriores, en julio de 1995 y mayo de 1996, fueron puramente militares y pronto se rompieron. Ahora, por primera vez, el cese al fuego suscrito por Lebed y Masjadov el pasado día 22 se ve reforzado por un acuerdo político que sienta las bases para una solución negociada a la guerra.

Un giro fundamental Clave es el obvio giro de Moscú. Por primera vez el centro federal reconoce de hecho a los rebeldes como poder esencial en Chechenia y abandona a su suerte al gobierno leal instaurado mediante unas elecciones dudosas en diciembre. Moscú, además, renuncia a su exigencia de que los separatistas se desarmen: las columnas chechenas victoriosas dejando Grozny estos días, en medio de tiros al aire y llevándose tanques y blindados trofeos fueron imágenes elocuentes.

Lebed triunfante, declaró terminada la guerra y prometió la evacuación de las tropas rusas de Chechenia. Y es que el hombre revelación de las elecciones presidenciales de junio, en las cuales logró 15 por ciento de los votos, se juega su prestigio político y sus declaradas intenciones de convertirse en presidente de Rusia aún antes del año 2000.

La cantidad de enemigos que se ha hecho en todas las franjas del espectro político en Moscú sólo es comparable a la admiración que se ha ganado entre el pueblo checheno. Acusaciones de capitulación ya llueven sobre él desde las primeras páginas de respetables medios moscovitas.

El diario vocero de la empresa privada, Kommersant, denunció ayer en su primera página los acuerdos como capitulación ante el caos y como confesión de que Rusia no tiene fuerzas ni medios para cumplir la función elemental del Estado .

Al final se separarán El director del popular Niezavisimaia Gazeta esgrime tesis parecidas anunciando que Chechenia se separará de Rusia. Y estos no son meros cantos de cisne periodísticos sino reflejo de los ánimos en buena parte de la cúpula rusa que ha orquestado estos 20 meses de guerra.

Círculos conservadores en Moscú, los comunistas entre ellos, ven en los acuerdos una amenaza a la integridad de Rusia, y prevén en Chechenia un escenario afgano de ajuste de cuentas entre los separatistas y el gobierno fiel a Moscú.

El jefe del gobierno checheno leal a Moscú, Doku Zavgaev, ha acusado a Lebed de promover un golpe de Estado en la república y ha llamado a sus partidarios a armarse. Aunque la popularidad de este antiguo primer secretario comunista de la región es mínima, algunas zonas del norte lo respaldan y, con un leve apoyo desde fuera, podría volverse a la situación previa a la guerra, de fines de 1994, cuando oposición armada por Moscú desataba conatos de guerra civil contra el entonces gobierno rebelde de Yojar Dudayev, dado por muerto desde abril pasado.

En el fondo, el futuro del acuerdo depende de lo que pase en Moscú, y en particular de la reacción del presidente Yeltsin y de la cúpula rusa en la cual sobran las contradicciones.

Una reunión el jueves del primer ministro y los ministros de fuerza declaró que el plan de Lebed demandaba serios correctivos . El viernes, el primer ministro dijo, sin embargo, que había sido coordinado con Yeltsin. Eso lo corroboró una declaración de Lebed, quien aseguró que por teléfono el presidente le había dado luz verde. Ayer, el vocero de Yeltsin, dijo que éste espera reporte escrito y detalles de lo pactado, precisando que en el acuerdo final hay cambios respecto a lo convenido previamente en Moscú, por lo cual debe ser objeto de estudio y consideración .

Los próximos días habrán de mostrar hasta dónde la jefatura rusa ha entendido que la única vía fuera del callejón sin salida en el cual se metió en Chechenia es la que ha apuntado Lebed. De ello depende que este acuerdo sea el fin de la guerra o un papel más en el itinerario de la carnicería.

El acuerdo Aunque nadie le ha puesto aún este nombre, el acuerdo ruso-checheno del sábado, de perdurar, sin duda hará pasar a la historia el nombre del pueblito daguestano de Jasav-Yurt donde fue firmado. Sus puntos principales son estos: 1. La guerra ha terminado.

2. El estatuto de Chechenia (su pertenencia o no a Rusia) se deja en suspenso hasta el 31 de diciembre del año 2001.

3. El primero de octubre debe estar conformada una Comisión Conjunta que debe garantizar la aplicación del proceso de paz , presentar al gobierno ruso un plan de reconstrucción de la república, controlar la retirada de las tropas rusas de su suelo, luchar contra el banditismo y, según algunas versiones, preparar y adelantar elecciones.

4. se declaran básicos los principios universales del derecho a la autodeterminación de los pueblos y la igualdad de derechos , así como imperativas las normas del derecho internacional .

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.