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POR UNA CABALGATA SIN CABALLOS MUERTOS

POR UNA CABALGATA SIN CABALLOS MUERTOS

Los organizadores de la XXVIII Cabalgata de la Feria de Cali quieren que el 25 de diciembre los caleños disfruten de un espectáculo armonioso, de belleza y aprendizaje de los pasos equinos.

Y buscan que los 5.000 caballos que recorrerán 12 kilómetros, desde Chipichape hasta la plaza de Toros, no corran la misma suerte de muchos de sus antecesores en años anteriores, que no alcanzaron a terminar el recorrido y murieron en la mitad del camino.

Aunque se cuenta con una serie de medidas preventivas y de recomendaciones por parte del coordinador de la cabalgata, Fernando Upegui, es importante que la misma ciudadanía se abstenga de provocar actos que atenten contra los caballos como el uso de la pólvora y la harina.

La cabalgata, que ha sido cuestionada por distintas organizaciones defensoras de animales, es una tradición que se tomó de Medellín y Manizales. Teniendo en cuenta u historial, la Asociación Defensora de Animales del Valle (Adavalle) y el Departamento Administrativo de Gestión Ambiental (Dagma) estarán atentas para evitar que animales en mal estado participen en el desfile.

Adavalle contará con cuatro puestos con médicos veterinarios y el Dagma con dos puestos flotantes localizables a través de toda la red de radioteléfonos del Cam y la Policía, los cuales contarán con ambulancia y cuerpo médico de dos veterinarios, camión y trailer transportador de caballos.

Carlos Alberto Herrera, veterinario de Adavalle, dice que es muy difícil controlar 5.000 caballos y advierte que esa organización tendrá solo 50 personas para la vigilancia. Debe ser un espectáculo para admirar el paso fino, de trocha y la armonía entre caballo y jinete y no causa de problemas para el animal que aunque tiene una tradición de fortaleza en el país su estructura física y y anímica es muy sensible .

Según el veterinario, hay que tener en cuenta varias recomendaciones durante el transporte, la cabalgata y en la parte final de la misma.

Cuando no hay espacio en los vehículos se producen atropellos, contusiones, golpes por patadas y en últimas caídas dentro del coche y el estrés de los animales , dijo el veterinario.

Al caballo hay que darle un descanso en el desembarque y no montarlo inmediatamente ya que viene haciendo esfuerzos por el viaje. Tampoco debe ofrecérsele agua y exceso de comida que pueden producirle cólicos.

Durante la cabalgata es conveniente observar a intervalos regulares que estén las herraduras bien, ya que muchas veces son causa de las cojeras debido a que los cascos sangran o están partidos y el roce con el pavimento caliente puede producir ulceraciones.

Las fracturas, según Herrera, es lo más frecuente y son muy dolorosas. Las microfacturas se producen en animales jóvenes de tres años, que no aguantan el recorrido. La fractura de la caña por descuido de los jinetes que se dan patadas es la más grave y como consecuencia de ellas hay que sacrificar al animal.

Los cólicos son frecuentes porque les dan a tomar agua fría con miel. También el baño trae problemas de salud porque los animales están acalorados. Muchos acostumbran a darle a tomar una caneca de aguardiente, lo que genera riesgos respiratorios y la muerte.

El veterinario Herrera manifestó que aunque la mayoría de los jinetes conocen las reglas es importante que recuerden que los animales que participen no deben ser menores de tres años, ni mayores de 12 años de edad; no estar en estado de gestación y sin herrar. Se prohibe el corte de la cola en los caballos ya que es una defensa contra los insectos. En un solo ejemplar no podrán ir dos personas.

Animales cojos, lacerados o con visibles signos de tortura serán retirados y si son maltratados dentro del evento o su propietario se niega a retirarlo, se procederá a un decomiso preventivo y dependiendo de la gravedad del caso se harán decomisos definitivo previa denuncia ante inspección de Policía.

En fin, el objetivo de los organizadores del espectáculo es que al final se produzca un récord: que la de 1995 sea una cabalgata sin caballos muertos.

Siempre hay muertos Según cifras de Adavalle, en los últimos cinco años se han presentado los siguientes casos durante las cabalgatas.

1990 - Murieron 17 ejemplares (nueve por cólico, cuatro por fracturas, tres por fatiga y uno por golpe craneal).

1991 - Murieron 9 ejemplares (cinco por fatiga, dos por desnucamiento, uno por infarto y uno por cólico).

1992 - Murieron 15 ejemplares (cinco por fractura, cuatro por cólico, tres por fatiga, dos por aborto, uno por infarto).

1993 - Murieron 21 ejemplares (11 por fatiga, cinco por cólico, tres por aborto, uno por desnucamiento).

1994 - Murieron siete ejemplares (dos por fatiga, dos por cólico, uno por aborto, uno por desnucamiento y uno por asfixia).

Es la relación de los casos por muerte denunciados y conocidos por Adavalle. No se tuvieron en cuenta los decomisos ni retiros de ejemplares por maltrato, pues solo se han hecho en 1993, cuando se decomisaron 14 caballos y se entregaron al día siguiente y se retiraron cerca de 50 en el recorrido. En 1994 se decomisaron tres que fueron entregados a las siete de la noche del mismo día de la cabalgata y se retiraron cerca de 80 ejemplares.

-Sobriedad y armonía deben ser las características que predominen en la cabalgata de este año.

-El caballo tiene una estructura física y anímica muy sensible.

-Dar comida en exceso y agua fría durante el desfile puede ocasionar cólicos a los ejemplares.

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