MORALES HABLA DE LAS HINOJOSA

MORALES HABLA DE LAS HINOJOSA

A partir de sus recuerdos infantiles, cuando esa mujer era pecado, empiezan a surgir una serie de palabras que configuran la imagen de Inés de Hinojosa, una ardiente mestiza que recientemente puso de moda, nuevamente, a Próspero Morales Pradilla. Y es que en las más de 500 páginas de su novela, no escatima recursos literarios para narrar con una gran habilidad todo ese fuego uterino que escondió esta mujer del siglo XVI.

03 de septiembre 1990 , 12:00 a.m.

Debido al éxito de su obra, RTI le compró los derechos para presentarla en televisión en una miniserie de siete capítulos, de dos horas cada uno.

Próspero Morales es un hombre que habla con una gran parsimonia. Mide cada palabra. Es como un relojero del idioma . Va desgranando cada una de sus expectativas frente al ambicioso proyecto.

Inés de Hinojosa era costeña. Ella era una mestiza que apareció en la historia en la población de Nueva Segovia de Barquisimeto (Venezuela). Pero en realidad nació en Nombre de Dios, lo que actualmente se llama Panamá. Hasta donde pueden llegar las noticias, era hija de una india y de un español, que al parecer se llamaba Fernando de Hinojosa .

Próspero es un hombre desconcertante. Lleno de sorpresas y de respuestas desprevenidas. Con el mismo desparpajo, confiesa que es un escritor de fines de semana, que escribe generalmente de 11:30 a 2 de la tarde y que la literatura es para él un gran placer. Por qué escribió la novela sobre Inés de Hinojosa? En Tunja, donde yo nací, parece que solía hablarse de Inés de Hinojosa porque era una figura interesante del medio picaresco de la ciudad. Pero delante de los niños nunca se hablaba de ella. Inés de Hinojosa era lo que callaban los mayores y eso despertaba interés. Conocí luego El Carnero, cuando estudié la literatura de la Colonia. Hay una historia de Tunja donde el capítulo de Inés es casi una copia de El Carnero. Y luego me fue como persiguiendo la figura. Más tarde comencé a escribir lo que pomposamente se llama novela cíclica y el capítulo dedicado a Tunja lo escribí saobre Inés de Hinojosa. Cuando llevaba 120 páginas y releí la historia, me di cuenta de que en el capítulo de Inés de Hinojosa había una novela. Y prescindí de lo demás y comencé a escribir la novela de Inés. Están todos los pecados de ella en el libro o usted guarda algunos inéditos? Usted me hace esa pregunta como si todos los pecados de Inés de Hinojosa los hubiera cometido conmigo. Eso no es así. Recojo simplemente sus delitos y pecados a juicio de la mentalidad del siglo XVI. Pecados de la carne y lesivos a la integridad de personas. Lo que pasa es que yo le pongo los detalles. No basta decir, por ejemplo, que Pedro Bravo de Rivera e Inés de Hinojosa se acostaron. Hay que decir que se acostaron e hicieron tales cosas mientras estaban acostados, que es lo que yo hago. Cómo se logró la negociación de los derechos de su novela a RTI? La novela apareció el 11 de diciembre de 1986, vísperas de Navidad. Y entre la gente que la leyó se encontraban Fernando Gómez Agudelo y Amparo Grisales. Amparo, a propósito, no compró el libro sino que se lo robó a Fanny Mikey. Ellos lo leyeron y dos programadoras, RTI y un competidor, me llamaron, con siete horas de diferencia, para conversar sobre la novela. La propuesta de RTI fue mejor. Entonces, en ese momento yo no era el novelista sino el pobre sujeto que necesita diez pesos más, que los ofrecía otra persona. Estoy satisfecho de la manera como RTI acometió la empresa y como ha escogido el elenco de actores, el director y, sobre todo, estoy convencido de que los actores de Inés de Hinojosa son la Selección Colombia de la televisión. Si sale mal, que no creo en manos de RTI, es porque le metieron un gol a la Selección Colombia. Cree que Amparo Grisales y Margarita Rosa de Francisco se parecen a Juanita e Inés de Hinojosa? Creo que sí. Inés de Hinojosa de Voto era una mestiza y Juanita de Hinojosa es blanca, como Margarita Rosa. No son hermanas. El vínculo consanguíneo nunca se estableció. Su primer marido fue Pedro de Avila. En todo caso, al parecer, Inés es hija de una india de Nombre de Dios y de Fernando de Hinojosa, y Juanita vendría a ser hija de Fernando de Hinojosa, pero nunca la reconoció como tal y de una señora que huyó con otro español hacia el Perú. Usted es de Tunja, pero su estilo tiene muchos rasgos del Caribe. Por lo menos esa franqueza para llamar las cosas y las situaciones por su nombre. Hablemos de eso...

A los costeños les suenan las cosas como costeños, aunque sean de otra parte. Mi novela es muy interiorana. Tal vez lo único que tiene es cierta libertad de espíritu, que es el gran espacio caribe. La libertad de decir las cosas con las palabras que en el momento se necesitan. Si un personaje necesita decir mierda , debe decirla con todas las letras tal como es y no como ciertos autores costeños que, al hablar de un personaje importante de la Costa, nunca se han atrevido a referirse a los verdaderos amores de él. Hacen un esguince. O como otro personaje y escritor, muy bueno, que cuando tiene que referirse a alguna función erótica se pasa a otro idioma y esa descripción va en francés. Hay como una especie de pudor. Usted lo que me ha dicho a mí es impúdico, y que por impúdico tengo acento caribe. Desde ese punto de vista se lo acepto. A qué horas escribe? Escribir, más que un rito, es un placer. Yo escribo de 11:30 a 2 de la tarde, sábados y domingos. Así escribí Los pecados de Inés de Hinojosa, siempre como placer. En el momento en que estoy escribiendo y comienzo a fatigarme o a pensar en otra cosa, simplemente me detengo, no escribo más, porque ya no es placer. Además, ya se echó lo que se debía echar. Finalmente, qué piensa de la televisión colombiana? La televisión es un medio importante, porque es el verdadero pan nuestro de cada día. Lo que hay que hacer es tratar de enaltecerla, de mejorarla, de airearla. Me refiero a no estar sometido a un solo país en cuanto a importaciones y enlatados . A nivel nacional, los esfuerzos que hacen las programadoras me parecen importantes. Todas las capas culturales se interesan por los dramatizados. Tengo amigos de muchas campanillas intelectuales que salen corriendo a ver una telenovela. Después puede que la nieguen, la nieguen como una amante vieja.

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