Secciones
Síguenos en:
LA CRISIS DE LOS SUBSIDIOS

LA CRISIS DE LOS SUBSIDIOS

En los últimas semanas han proliferado los anuncios y las noticias sobre cambios en la estructura de los subsidios en las tarifas de los servicios públicos de la capital del país. Primero se habló de la supresión, de un solo tajo, de los subsidios de la energía eléctrica para los estratos de clase media y alta; vino después la noticia del desmonte de aquéllos en el servicio telefónico en los estratos tres y cuatro; y, finalmente, se anunció que tampoco habría subsidio en las tarifas del acueducto, si bien en este último caso los ajustes serían graduales y tendrían lugar entre 1996 y el año 2000.

Con el paso de los días, y la reacción obvia de una ciudadanía abnegada que no puede entender de qué se trata la algarabía cuando simultáneamente se están acordando las metas del Pacto Social y el salario mínimo para 1996, ya se ha hablado de revisar estas decisiones, en particular las relacionadas con la energía eléctrica. La verdad es que a estas alturas de diciembre, nadie sabe con certeza qué es lo que va a pasar, a partir de enero, con la estructura tarifaria de los servicios públicos en la ciudad de Santafé de Bogotá.

El asunto es bien serio pero por momentos se tendría la impresión de que se maneja con cierta alegría. La estructura de subsidios se diseñó de tal manera que las tarifas sufragadas por las gentes de mayor ingreso subsidiaran aquellas que se cobran a las de menor. Entendemos que ahora se trataría de eliminar, del todo, cualquier subsidio que pudiera estar beneficiando a las clases medias y altas para reforzar la política existente. Sucede, sin embargo, que se habla también de desmontar el subsidio otorgado a las gentes de menor ingreso. No hay claridad, por tanto, sobre el alcance real de estas decisiones, a pesar de ser tan importante que la ciudadanía comprenda cabalmente los cambios y los asimile para evitar sorpresas desagradables en el futuro inmediato cuando empiecen a llegar los recibos y los usuarios se den cuenta, en la práctica, de su impacto en el bolsillo.

El manejo de los subsidios es uno de los temas más controvertidos de la ciencia económica y uno de los aspectos más difíciles de la administración del Estado. Hay que ver lo que está ocurriendo en Europa. Los recientes desórdenes callejeros en París se originan, precisamente, en el anuncio del Primer Ministro Juppé, el pasado 15 de noviembre, de eliminar los subsidios y reformar la totalidad del sistema de beneficios sociales que ha estado vigente en Francia, y en Europa en general, desde los años treintas. Tiene que ser así por cuanto el Estado francés está en bancarrota: el déficit fiscal es del orden del 5 por ciento del Producto Interno Bruto aquí en Colombia queremos que no llegue al 1 por ciento en este año y estamos subiendo los impuestos para evitar su desbordamiento en los próximos años y debe ser reducido, de acuerdo con los compromisos de la Unión Europea, a un 3 por ciento a finales de 1997. Adicionalmente, cada día es mayor el porcentaje de la población en edad de retiro que tiene que ser soportada por la cada vez menor, en términos relativos, que trabaja.

De ahí que se afirme que ha llegado el fin de la buena vida de los europeos y que el denominado capitalismo social es imposible de mantener ante la realidad demográficas y económica. Eso, es natural, ha provocado la angustia de las gentes que recurren al expediente de la protesta y las huelgas, lo cual amenaza con paralizar a Francia y tumbar el Gobierno del señor Juppé.

Los subsidios, entonces, tienen tanto de largo como de ancho. En contraste con lo que se vive en una sociedad madura como la europea, en un país como Colombia habría la posibilidad de prever los problemas del futuro no hay duda de su necesidad en el presente, para lo cual se requiere tener claridad sobre el tema y diseñar una estrategia de largo plazo para introducir cambios en su estructura. Eso es lo que parecería faltarles tanto al Gobierno central como al de la ciudad.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.