CONTROLES AL NATURAL

CONTROLES AL NATURAL

El paisaje es uno de los grandes afectados con los cultivos de flores. La construcción de invernaderos se convirtió en un nuevo factor artificial que rompe la armonía del entorno en las áreas rurales.

24 de agosto 1996 , 12:00 a. m.

Desde hace varios años el sector floricultor adelanta programas de reforestación y cercas vivas en los cultivos, con la siembra de miles de árboles en los linderos de las fincas, con el propósito de mitigar el efecto sobre el paisaje.

En las cercas vivas se utilizan especies nativas en policultivo, pues estos generan un sistema biodiverso en flora y en fauna, en el cual pueden habitar enemigos naturales y plagas presentes en los cultivos de flores.

El policultivo se puede entender como un riesgo si llega a convertirse en reservorio de enemigos naturales para las plagas del cultivo, pero a la vez se puede considerar como una ventaja el que plagas provenientes de cultivos vecinos, encuentren en su paso hacia los invernaderos, una barrera viva.

La utilización de especies nativas y su biodiversidad hace parte de una imagen que el sector, como productor de ornamentales, implementará con el fin de ejercer un impacto positivo sobre el medio en el que se desarrolla.

Las especies que se utilizan en las cercas vivas deben ser de rápido crecimiento, resistir heladas, no ser exigentes en su manejo y ser de fácil propagación.

Para manejar el problema de los desechos sólidos, se trabaja en un programa para reutilizar o desechar de la mejor forma posible los vidrios, metales, maderas, cartones, plásticos y vegetales que ya no se requieran en el cultivo.

En cuanto a los envases de plaguicidas, dependiendo del material se les da destinación especial.

Los de vidrio, metal y polietileno deben recolectarse para ser reciclados. Antes de esto, se enjuagan para utilizar el agua en la dilución de la mezcla que se aplica en el cultivo y luego se inutilizan perforándolos o rompiéndolos.

Envases de otros materiales -como bolsas de polietileno de baja densidad, de aluminio o papel- se manejarán a través de un relleno sanitario de desechos especiales.

Las coberturas plásticas de los invernaderos las compran recicladores que las utilizan para hacer mangueras o implementos de uso en agricultura.

El desecho vegetal que por razones fitosanitarias requiera ser incinerado, deberá serlo en un horno, nunca al aire libre, y jamás deberá utilizarse como alimento directo para animales y como fertilizante de pastizales sin procesar.

Sin embargo, hay una gran cantidad de estos desechos que pueden ser reutilizados. A través de la lombricultura se recupera riqueza mineral nutritiva que, reincorporándola al suelo, puede reducir problemas patógenos y ayuda así a minimizar costos en fertilizantes químicos.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.