LÍO POR PERMISO NAVIDEÑO

LÍO POR PERMISO NAVIDEÑO

Muchos dicen que fue mal asesorado; otros aseguran que la irregularidad se presentó por desconocimiento de la ley; también hay quienes sostienen que fue un favor político. Para el alcalde de Cota, Néstor González Romero fue un acto humanitario.

24 de agosto 1996 , 12:00 a. m.

El 23 de diciembre de 1995, víspera navideña, el abogado de Julio César Céspedes Ladino, quien pagaba un condena por lesiones personales en la cárcel de Cota, solicitó al mandatario un permiso de cuatro días para el interno.

Digo que fue humanitario porque la esposa de este señor estaba enferma. Yo la visité en compañía del médico del pueblo y le llevé un mercado. Era diciembre y Céspedes Ladino ya había cumplido más de la tercera parte de su condena, además era el preso más juicioso de Cota, barría la cárcel, la plaza y el parque , explica el alcalde.

El permiso fue otorgado y el preso regresó el 27 del mismo mes para continuar su condena de seis meses, que terminó 10 días después.

Este permiso me ha ocasionado todos los problemas del mundo -dice González Romero-. Ahora soy investigado, pero estoy tranquilo porque sólo quería hacer un favor en Navidad, actúe de buena fe .

La denuncia está en la Fiscalía Seccional de Zipaquirá y fue presentada por la personera de Cota, Olga Lucía Dussán Nossa, quien cree que el alcalde cometió la irregularidad por desconocimiento de la ley.

Céspedes Ladino ya había sido condenado como reo ausente y fue capturado por el DAS. En cuanto al permiso, el alcalde debió notificarme como agente del Ministerio Público que soy en el municipio , dice Dussán Nossa.

Para el actual inspector de Policía de Cota, Edgar Valero, en ese momento el condenado podía solicitar un subrogado penal como la condena de ejecución condicional o la libertad condicional por buen comportamiento.

Céspedes Ladino ya salió de prisión y el alcalde defiende su gesto.

Otras historias Pero el alcalde también fue denunciado por la compra de dos cortinas al padre del actual presidente del Concejo, Miguel Antonio Clavijo Flores. Esos elementos fueron donados a la escuela de la vereda El Abra y tuvieron un costo de 250 mil pesos.

Estas cortinas las mandé a hacer un día antes de la celebración de la fiesta de la madre. Las necesitábamos con urgencia y en el pueblo solo hay una cortinería y es de propiedad del padre del concejal. En esa fecha, la junta de padres de familia donaba a la escuela el equipo de sonido y nuestro compromiso eran las cortinas. No le vi irregularidad alguna, sólo sabía que debía cumplirle a toda una comunidad , explica González Romero, quien señala que, pese a las críticas, ha cumplido con su programa de obras.

El cobro de un millón de pesos como gastos de representación que no habían sido autorizados por el Concejo, también le causa tropiezos al alcalde. Semanas después el mismo devolvió el dinero a las arcas del municipio.

Ahora en las calles del pueblo, las tiendas y el parque, los habitantes no hablan de otra cosa que de las canas que la alcaldía le ha sacado González Romero. Dicen que sus famosas carcajadas ya no alegran el Palacio Municipal. Lo que muchos aceptan es que el alcalde siempre actúa de buena fe.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.