AYUDAR A OTRO, UNA BUENA IDEA

AYUDAR A OTRO, UNA BUENA IDEA

Durante años, la gente ha asumido que debido a que los humanos pertenecemos al reino animal, somos egoístas y agresivos. Esto sería demostrado por las guerras y por teorías como las de Freud, además de los asesinatos y el caos que registran los medios de comunicación.

26 de agosto 1996 , 12:00 a. m.

No ayudó mucho el descubrimiento de que nuestros parientes más cercanos, los chimpancés, no sólo matan para comer, sino que ocasionalmente tienen guerras entre manadas. Pero los chimpancés también tienen muchos rituales para besarse y hacer las paces, así como los humanos ocasionalmente nos reunimos en mesas de conferencias en lugar de ir a la guerra.

La cooperación o asociación de diferentes especies para beneficio recíproco -que se conoce como simbiosis- existe en todo el reino animal y en los ejemplos se encuentran desde microorganismos hasta murciélagos y topos.

Podríamos empezar con las bacterias fijadoras de nitrógeno, que viven en las raíces y ayudan a las legumbres y a nuestro suelo, o con la bacteria luminiscente llamada Vibrio fischeri, que infecta los órganos de luz de un calamar llamado Euprymna scolopes cuando está recién nacido.

Las hormigas cortadoras de hojas (conocidas como arrieras o jardineras) cultivan un hongo que les necesita porque no puede producir esporas. Las termitas no digieren la madera pero tienen aliados microscópicos en sus intestinos que sí pueden hacerlo. Uno de ellos es un gran protozoario llamado polymastigote que se mueve únicamente porque una bacteria espiroqueta se fija a él como un pequeño motor fuera de borda.

Cooperación entre hermanos También hay ayuda entre individuos de la misma especie. Hay un animal fascinante, el murciélago. Según Thomas Kunz y sus colegas de la Universidad de Boston, algunas hembras en las colonias de murciélagos comedores de frutas actúan como parteras para otras hembras que dan a luz. Ellas lamen los genitales de la madre, le muestran cómo colgar con los pies hacia abajo y ayudan al recién nacido a arrastrase hasta el pezón de su madre.

El sistema de apareamiento y organización social de los topos de la pradera en el Occidente Medio de Estados Unidos ha sido estudiado por Lowell L. Getz de la Universidad de Illinois y C. Sue Carter de la Universidad de Maryland. Los bajos niveles de alimentos que hay en la pradera de pastizales promueven la monogamia y ambos padres alimentan a los jóvenes. Además, forman comunidades en las cuales los hermanos con frecuencia se quedan en casa, célibes, para ayudar a criar a la familia.

Otro roedor cooperador y famoso es la rata de campo, con sus extrañas colonias parecidas a las de las termitas, con una reina, varios machos y muchos descendientes que ayudan a criarse entre sí.

Las películas de la naturaleza con frecuencia muestran cómo un pájaro roba alimento a otro, pero algunos como los cuervos cooperan dice Bernd Heinrich de la Universidad de Vermont y John Marzluff del Instituto de Ecosistemas Sostenibles de Idaho.

Cuando un cuervo perdido, especialmente un joven, encuentra un animal muerto, no toma una ventaja personal inmediata. En lugar de comerlo, vuela gritando y atrae a una bandada de otros cuervos que pueden defender más fácilmente el alimento, especialmente de los cuervos residentes en el sitio que asumirían les pertenece a ellos.

Muchos animales parecen haber aprendido que a la larga, es más seguro, y eventualmente más recompensante, aguantar un poco la satisfacción personal inmediata en favor del bienestar de la comunidad.

Incluso los humanos aguantan la satisfacción inmediata sobre la seguridad futura. Los primeros asentamientos humanos agrícolas aprendieron a almacenar granos y a ahumar la carne para los tiempos difíciles del futuro.

Ayudar es un aspecto esencial de la vida. Hace 70 años un biólogo norteamericano, Ivan Wallin, pensó que la célula eucariótica (que tiene núcleo) era una colonia de microbios que vivieron separadamente antes y en la actualidad se ayudarían mutuamente.

Esta idea finalmente ha sido aceptada en forma amplia, principalmente gracias al trabajo de Lyn Margulis de la Universidad de Massachusetts. Como dicen ella y Dorion Sagan, estas nuevas células... trajeron el reino de la individualidad y la organización celular, del sexo, e incluso el de mortalidad (la muerte programada del individuo) familiar a nosotros como animales .

La cooperación puede ir más allá. Mucho antes que la vida actual comenzara sobre la Tierra, ciertas moléculas químicas comenzaron a ayudar a otras moléculas a replicarse a sí mismas.

Martin A. Nowak y Robert M. May de la Universidad de Oxford, y Karl Sigmund de la Universidad de Vienna han diseñado modelos de computador que muestran la creación y la persistencia de los sistemas cooperativos. Estos investigadores dicen, en el curso de la evolución, parece haber amplia oportunidad de cooperación en todo, desde los humanos hasta las moléculas. En cierto sentido, la cooperación pudiera ser más antigua que la vida misma .

*Los Angeles Times Syndicate Asesoría: Hernando Valencia Z. Profesor asistente del Departamento de Biología de la Universidad Nacional.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.