CRUZADA CONTRA LA PEDOFILIA EN ESTOCOLMO

CRUZADA CONTRA LA PEDOFILIA EN ESTOCOLMO

Difícil encontrar un crimen más aborrecible en el seno de una sociedad que el ligado al abuso sexual de menores.

25 de agosto 1996 , 12:00 a. m.

Más aún si este crimen se convierte en comercio y enriquece el bolsillo de despiadados proxenetas que aprovechan la pobreza, la desesperación y la ignorancia de los más desfavorecidos.

Tras los escándalos relacionados con el turismo sexual en países de Asia como Taiwán, Filipinas o Tailandia; tras las redadas hechas en los medios pedófilos de Francia e Inglaterra con videocasetes porno-infantiles rodados en Colombia o el aumento de adolescentes de la Europa del Este que se prostituyen en las calles de Berlín, Viena o Zurich, Naciones Unidas decidió dar la señal de alarma y realizará esta semana en Estocolmo un congreso mundial contra la prostitución infantil y el abuso sexual de los menores.

La magnitud del problema fue dramáticamente esbozada esta semana con lo ocurrido en Bélgica, donde se descubrió que dos niñas de 12 y 14 años, Julia y Melissa, fueron secuestradas, violadas y luego asesinadas por un pedófilo llamado Marc Dutroux, viejo cliente al parecer de redes clandestinas de videocasetes y asiduo navegante de Internet en los webs de pedofilia.

Desde el punto de vista de la legislación, considerado por todos los países como lo más importante para combatir la prostitución infantil, el tema se puede dividir en dos: de un lado la situación en los países víctimas del tráfico, y del otro la posibilidad de penalizar a quien se beneficia de este tráfico en su país de origen.

El caso de Rosario El caso de una niña filipina llamada Rosario se ha convertido en el símbolo de esta lucha y fue tratado el pasado mes de abril en el Consejo de Europa.

En 1988 Rosario, que entonces tenía sólo 12 años, fue encontrada agonizante en una calle de Manila. Los médicos hallaron muy rápido la causa: un pedazo de vibrador insertado en su vagina desde hacía por lo menos 6 meses. El culpable de semejante atrocidad fue un turista austríaco llamado Heinrich Ritter, que poco después fue detenido. Ritter, sin embargo, tuvo que ser dejado en libertad a causa de un vacío jurídico en torno al tema que, en el mejor de los casos, decretaba prisión para la joven por prostituirse.

Primeras acciones legales Contrariamente a lo que se piensa, el primer impulso legal en contra de la prostitución infantil vino de 4 países de Asia, donde este tipo de turismo sexual es más fuerte: Taiwán, Filipinas, Tailandia y Sri-Lanka. En estos países se reforzaron las leyes hasta el punto de que hoy, en Filipinas, el turista austríaco culpable del caso de Rosario podría ser condenado a muerte. Desafortunadamente esto está haciendo que los pedófilos pongan sus ojos en regiones como América Latina.

También en algunas naciones europeas las cosas han cambiado, y ahora este tipo de turista es penalizado incluso en su país de origen por delitos de abuso sexual de menores cometidos en cualquier otro lugar del mundo.

El caso de los videocasetes pedófilos filmados en Bogotá, en una casa del barrio Teusaquillo, fue revelador, pues hubo detenciones en Francia e Inglaterra, incluso entre los clientes de esta red, bajo el cargo de posesión o comercio de objetos provenientes del abuso a menores.

Es en este espíritu que el Congreso Mundial de Estocolmo piensa actuar, creando resoluciones que le permitan a todos los países alinearse en un frente común que impida los vacíos legales que favorecen la expansión de este tipo de comercio Norte-Sur, particularmente cruel.

La prostitución infantil, como la prostitución de cualquier tipo, esconde siempre un problema de pobreza. Lo demuestran centenares de adolescentes de la Europa del Este que cada fin de semana entran a Alemania, Austria o Suiza, para prostituirse por 40 dólares, una pequeña fortuna para el nivel de vida de países como Polonia. O el caso de las servidoras sexuales en los países ricos del Golfo Pérsico, jovencitas que son compradas en India o Tailandia por precios que oscilan alrededor de los 100 dólares, y que sirven para satisfacer los deseos del señor de la casa.

Y todo sin olvidar que, según las investigaciones de la Unicef, el 25 por ciento de los clientes del turismo sexual infantil son estadounidenses, el 18 por ciento alemanes, el 14 por ciento australianos, el 12 por ciento británicos y el 6 por ciento franceses, casi siempre provenientes de medios ejecutivos y clases socioeconómicas altas. Y está claro que no es solo un problema del tercer mundo , pues en Estados Unidos cerca de 300.000 niños ejercen la prostitución.

Abuso sexual en Colombia En Colombia, donde un 44 por ciento del total de la población son menores de edad, el abuso sexual infantil ha alcanzo cifras alarmantes así como la diversidad de formas en las que se comete.

De acuerdo a un reciente estudio del Ministerio de Justicia el país se ha convertido en uno de los principales centros de operación en A.Latina de las redes internacionales dedicadas a la prostitución y la pornografía de menores. Aunque no existen datos exactos, las autoridades han detectado la presencia de redes de pedofilia de Europa y Asia dedicas a la producción de revistas y videos.

Durante 1995 de los 10.884 casos de acceso carnal violento denunciados ante el Instituto Nacional de Medicina Legal más del 70 por ciento ocurrió en menores de 14 años.

La Cámara de Comercio de Bogotá confeccionó un estudio en el que se establece que hay entre 5.000 y 7.000 prostitutas menores de 18 años, una tercera parte de las cuales tiene menos de catorce años.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.