Secciones
Síguenos en:
POETAS ENEMIGOS EN LA TRINCHERA

POETAS ENEMIGOS EN LA TRINCHERA

Terminemos el cuestionario de la poesía, y rematemos al derrocado poeta Juan Manuel Piedra , otra vez enfermo de ronchas con mi nuevo Premio Nacional de Poesía, al extremo de poner el diario donde medra al servicio de su resentimiento contra los jurados y Colcutura. Cómo irá a ser la rasquiña cuando se entere de que después de que el presidente proclame mi incuestionable victoria en la Casa de Nariño, se me impondrá la Orden del Congreso, en el grado de Comendador, junto con Enrique Buenaventura y Gloria Castro, como homenaje nacional al teatro, a la danza y a la poesía, en moñona que hace el Valle del Cauca. Lo que El Espectador debería hacer, en vez de continuar avalando sus doloridos sarcasmos, sería mandar un fotógrafo.

Qué piensa del amor un poeta? Los poetas existen para poner de moda el amor cuando ya ha pasado. Los poetas son el último asiento del amor aunque no se sientan. Predicar el amor ante la catástrofe viene a ser su sino. Sólo el amor puede parar la mano que mata con la mano que bendice y la que acaricia. Es el lenguaje del amor el poema.

No hay amor tan grande que resista un poema. El poema es la única prueba que sin ser de fuego el amor resiste. Por un poema puede caer una mujer pero de ninguno se ha levantado. No hay ningún amor feliz, cantaba Aragón, en su poema que sin duda fue el más feliz. Se puede vivir sin amor pero nunca sin amor a la poesía, que es la sangre que circula por dentro y fuera de los cuerpos.

Hacer el poema es hacer el amor a la poesía. Todo lo bello que ha sucedido en el mundo es lo que del mundo ha conservado la poesía. Así los poemas de amor suelan morir de hastío. Si el poema ha de cantar al amor, que sea el amor que cante el amor a la poesía. Ni siquiera el amor de Dios, quien para eso ya tiene sus pordioseros.

Qué piensa de la guerra un poeta? Se han conocido poetas enemigos en la trinchera y se han dado la mano como hipotéticamente Paul Eluard y Max Ernst, quienes después compartieron la misma pieza, el mismo movimiento y la misma musa con que se terminaría quedando Dalí. No se cocina el poeta en la guerra porque el poeta es caldo de la muerte y el poeta sazón de la vida. Opone a la guerra todos sus poderosos instintos míticos y señales vitales. Desactiva malas conciencias, corazones envenenados.

Los grandes fabricantes de guerras encuentran en el poeta el borracho que les orina la pólvora. La única guerra imposible sería la guerra de poetas, porque uno de los bandos estaría más equivocado que el otro. Bastantes enemigos tiene el poeta, que son los enemigos de la dignidad de la vida, para combatirse a sí mismo.

Qué piensa un poeta de otros poetas? Cuando el poeta de su mano vuelve poeta la mano que la recibe. El poeta vuelve poema todo el oro que toca. Tan sólo vuelve mierda lo que era mierda de antemano. Sólo hay un poeta en el mundo y ése son todos los poetas. Que haya un poeta en el mundo ya es un milagro. Que todo el mundo sea poeta es lo menos que merecemos.

Que sea poeta mi papá cuando compra el pan para que cuando llegue a casa sea un pan enorme. Que sea poeta mi mamá para que siempre junto al fuego seamos leche. Que sean poetas mis hermanos para que demos juntos vueltas al mundo mientras se llena sin afanes la cisterna del sanitario. Que sean poetas mis amigos con mis amigas en las duras pistas de baile y en maduras adversidades. Sean poetas mis hijos como bengalas de artificio para recibir el siglo 21.

A dónde van los poetas que se mueren? Aunque ningún poeta ha muerto hasta ahora, no podemos cantar victoria. El poeta es el hombre que nace pero no muere. Y si muere no resucita porque el que se murió se jodió . En él se haría vigente la inmortalidad reservada al perpetuador. Ni la hoja de un libro que antes fue árbol se mueve contra la voluntad de un poeta. Ningún poeta desaparece contra su voluntad así sea emboscado y acribillado. Donde vivió un poeta vivirá para siempre la poesía. Aunque no es necesario que haya vivido en la calle para que gane puntos la llamada poesía urbana.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.