JOVEN ASESINADO POR UNA COMETA

JOVEN ASESINADO POR UNA COMETA

En minutos, las risas de un grupo de niños que jugaban con una cometa se convirtieron en llanto y gritos de horror, cuando un hombre asesinó a un joven de 15 años que le había quitado su juguete. El homicida, de 27 años, fue capturado por la Policía Metropolitana que lo descubrió escondido debajo de la cama de su casa en el oriente de Bogotá.

23 de agosto 1996 , 12:00 a. m.

Oscar Pérez estaba el lunes pasado a las 4 de la tarde elevando cometas con su sobrinito y cinco niños más en un potrero a pocos pasos de la avenida Circunvalar con calle 63, barrio Los Olivos, un sector de bajos recursos económicos.

De repente, descubrieron que se había roto la pita de una cometa verde y rosada, de otra persona, y Oscar corrió a desenredarla para quedarse con el juguete.

Según los vecinos, en el barrio se había convertido en costumbre que cuando se rompía la pita de una de las cometas, el que la recogía se podía quedar con ella.

Era tan natural como cuando uno eleva un globo de papel en Navidad y el que lo coge se convierte en su nuevo dueño , dijo el cuñado de la víctima.

Según Heidy Pérez, hermana de Oscar, el dueño de la cometa no peleó con él, pero se fue diciendo: yo voy a matar a ese man .

Los niños aseguraron que el menor le alcanzó a pedir que le regalara el juguete y el hombre salió con rabia del parque.

Unos diez minutos después, regresó y sin decir nada se abalanzó sobre el cuerpo del joven y le clavó un puñal en el cuello, a la altura de la yugular, y en una pierna.

Aterrados por lo que estaba pasando, los niños salieron corriendo hacia sus casas para pedir ayuda, pero cuando los vecinos llegaron ya Oscar se estaba desangrando y murió antes de llegar al hospital.

El homicida se fue hacia su casa a unas diez cuadras del lugar de la tragedia y cuando la Policía llegó a buscarlo lo descubrió escondido debajo de la cama y protegido por su esposa. El detenido fue identificado en un informe de la Policía como Isidro Urrea Pineda.

En medio de su luto, Heidy Pérez recordó ayer como su hermano mayor, fue asesinado hace tres años en ese mismo barrio por razones parecidas.

El estaba jugando con bolas al frente de la casa y un tipo que pasaba por allí las pisó. Mi hermano, le pidió que se fijara por donde caminaba y el hombre, que estaba borracho, sacó un revólver y lo mató. El crimen quedó impune porque nadie capturó al culpable, aunque era vecino nuestro , dijo Heidy.

Oscar era huérfano de padre y madre y llevaba cuatro años viviendo en los Llanos y dedicado a cultivar la tierra.

Se había venido hacía pocos meses a Bogotá, para seguirle la pista a su novia, y comprar con su suegro un terreno en la Sabana, pero la vida ni siquiera le alcanzó para presentar a la mujer de sus sueños en su casa.

*Publicamos el nombre y la fotografía del menor con la autorización de su hermana.

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