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Evanescence vuelve y juega todas sus cartas

Evanescence vuelve y juega todas sus cartas

Amy Lee afirma que se cansó de ser el centro de atención en la movida del metal alternativo. Como ermitaña, se encerró en casa durante cinco años, a pintar, cocinar y componer de todo menos sonidos duros. No era para menos: en el 2005, enfrentaba a Dennis Rider, su mánager, con una demanda por acoso sexual y negligencia profesional, mientras este la contrademandaba por incumplimiento de contrato. Y mientras el huracán era un festín en los medios, la banda Evanescence era borrada del mapa.

"Ahora está el sentimiento de volver a reunir a la familia", le dice a EL TIEMPO Lee, la vocalista, líder y corazón de la banda, que antes de la 'hecatombe' vendió más de 25 millones de discos en todo el mundo. Por ese espíritu, acaban de grabar un nuevo álbum que saldrá al mercado el 10 de octubre, con título homónimo.

Para volver, se la juegan toda. Canciones que están en proceso, como What you Want o My Heart is Broken, revelan una apuesta por sonidos claramente influenciados por el pop y el trip hop de Massive Attack o los sintetizadores de Depeche Mode.

"No creo que sea arriesgado porque Massive Attack y Depeche Mode son influencias muy tempranas para Evanescence -agrega la cantante-. Creo que es una cosa buena, la banda suena más fuerte, es una unidad muy compacta".

Como solía ser, la gran carga creativa de este disco estuvo en sus manos: "Lo más grande en este trabajo es mi relación con Evanescence, lo que significa para mí. Y encuentro mucha libertad en poder sacar del pecho mis más grandes emociones. Cuando canto, incluso cuando libero grandes cantidades de dolor, es un inmenso alivio, un montón de aire fresco el que trae el poder expresarme".

Hicieron llave con el productor Nick Raskulinecz (Foo Fighters, Deftones e incluso Rush), de quien Lee cuenta que "es una llama... Cuando lo escogimos, parte de la decisión estuvo en que yo sabía que él es un gran fanático del rock y que nos iba a empujar a trabajar de una manera diferente: nos sentamos frente a los instrumentos para crear música todos juntos, algo a lo que no estoy acostumbrada. Aquí era como si estuviéramos en vivo. Fue duro. Cuando me dijo que esto iba a ser parte del proceso, me asustó, pero sabía que necesitábamos algo así".

De la larga pausa, cuenta que necesitaba una identidad, que no todo fuera acerca de Evanescence. "Mi vida, honestamente, desde que era adolescente hasta los 25 años, cuando nos detuvimos, estaba totalmente consumida por mi carrera y el estilo de esta música. ¡Soy muy buena en muchas cosas! Necesitaba tomar un rato para explorar esos talentos: pintar, cocinar, estar con amigos. Ser una persona normal que vive en Nueva York, experimentar una vida en la que uno no sea siempre el centro de atención (...). Volver a escribir fue algo que surgió de manera natural; eso sí, siempre que hago algo quiero hacerlo perfecto", señala esta adicta al trabajo.

Paradójicamente, este nuevo trabajo pone a Lee y su banda de nuevo en el panorama

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