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Carta indiscreta

Carta indiscreta

Te voy a tutear, si no es molestia. Me excusas que utilice un escenario tan inapropiado como esta página de opinión para confesártelo, pero se me atropellan las palabras. Desde la primera vez que te escuché, caí rendido ante tu melodía amplia y espaciada, aunque esa no fuera una interpretación lucida, sino un intento errático de manos inexpertas y atrevidas por tocar tus acordes; no pude evitar el magnetismo que me produjo esa mezcla de blues relajado y sin prisa con balada pasional que hay en ti.

Inmediatamente después del amor a primera vista que me produjo tu audición, corrí a buscar versiones tuyas que les hagan justicia a esas curvas cadenciosas que tienes. En las redes sociales encontré algunas versiones que valen la pena. Una del pianista Bill Evans juguetona y esquiva, en la que se le nota a leguas que se divierte contigo, pero de tanto jugar, no consuma los hechos. Quizás la versión que canta Barbra Streisand es la más ajustada a tus intenciones, ella les pone un carisma irrefutable a todas y cada una de tus palabras, eso sí, declarando antes que se gastó veintisiete largos años de su carrera a aprender a cantarte como te lo mereces, ¡27 años! Con esa ejecución magistral como referencia, establecí como propósito de vida conquistarte...

Una canción así no se puede dejar pasar sin por lo menos intentar seducirla, y ojalá, algún día, llegar a dominarla...

Contigo toca tener paciencia, entre una y otra sílaba de tu letra pueden pasar eternidades, pero vale la pena esperar, porque te desarrollas en un crescendo que estalla de forma luminosa en el verso final, tal y como lo propone tu propio nombre: On a Clear Day (En un Día Radiante). No sé si eso era lo que pretendía tu compositor (Burton Lane), pero consiguió que te volvieras un clásico del repertorio vocal. Claro que, al saber que tantas gargantas poderosas te han cantado y tantas manos diestras te han tocado, me hundí en el desengaño, porque te sitúan en una posición de diosa inalcanzable. Por ahora no renuncio a la posibilidad de coincidir contigo en uno de esos raros momentos mágicos que propicia la vida. Me enteré de que vas a estar en escena a partir de diciembre de este año, nada menos que en un escenario de Broadway cantada por Harry Connick Jr... quién sabe..., quizás podamos encontrarnos entonces. Mientras tanto, trataré de entenderte mejor, de conocerte más profundamente. Intentaré llevarte a otras tonalidades donde sobresalgas con nitidez, parajes donde podremos disfrutar el uno del otro. Hasta entonces...

acevemus@yahoo.com

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