LOS MARINHO DE BRASIL, UNA POLÉMICA FUERZA AGLUTINADORA

LOS MARINHO DE BRASIL, UNA POLÉMICA FUERZA AGLUTINADORA

Es muy posible que ninguna dinastía de medios de comunicación del mundo tenga tanto poder en su mercado como los Marinho de Brasil. (VER INFOGRAFIA: PROPIEDADES, DESAFIO, PROBABLE HEREDERO)

04 de diciembre 1995 , 12:00 a.m.

Rede Globo, que pertenece al clan, es la cuarta mayor red de televisión del mundo y llega a todas, excepto siete, de las 4.491 municipalidades del país, en muchos casos separadas por grandes distancias. Las telenovelas de Globo inspiran un interés tan ferviente en los televidentes que las compañías eléctricas funcionan a toda su capacidad nominal _y a veces a más_ en el momento en que los créditos anuncian en la pantalla el comienzo de los capítulos culminantes. El noticiero de televisión vespertino Jornal Nacional, también de Globo, lo ven casi la mitad de todos los televidentes a la hora de mayor audiencia. Se dice que el que llevó a Globo a su talla actual, el patriarca Roberto Marinho, de 91 años, no elige a los nuevos líderes políticos del país, sino los inventa.

En América Latina los políticos van y vienen, pero las poderosas familias de medios de comunicación, como los Marinho de Brasil, los Azcárraga de México y los Cisneros de Venezuela, sobreviven. Esto es especialmente cierto en Brasil, donde Globo constituye una de las fuerzas aglutinadoras de un país del tamaño de un continente con un índice de analfabetismo de casi el 20%.

Durante los 30 años que se ha dedicado a la televisión, Marinho se ha adaptado con destreza al cambiante panorama político brasileño y ha logrado mantener su abrumador dominio de la televisión durante una dictadura militar, una democracia populista y el actual régimen orientado a las reformas de libre mercado.

Un socio atractivo Después de mucho tiempo, el hecho de que América Latina ha abrazado los mercados abiertos y la democracia ha comenzado a estremecer la industria de las comunicaciones, y a los poderosos Marinho. Globo ha demostrado ser un socio atractivo _y dispuesto_ para compañías internacionales de medios de comunicación que buscan entrar al enorme mercado brasileño, como lo demuestran los nuevos negocios de la empresa con AT&T Corp. y News Corp., de Rupert Murdoch. Pero en un momento en que el resto del mundo comienza a descubrir a Globo, la red enfrenta problemas con su teleaudiencia, en otro tiempo cautiva: más sofisticados después de una década completa de democracia, a los brasileños les molesta cada vez más los estrechos lazos de Globo con los políticos más importantes del país.

Globo ha lanzado este año una ola de iniciativas con el fin de hacer que la empresa llegue por buen camino al próximo siglo. Su estrategia es simple: quieren echar mano a todas las tecnologías de comunicación que puedan , dice Manuel Francisco do Nascimento Brito, presidente de Jornal do Brasil, periódico que compite con O Globo, el principal diario del grupo.

En este sentido es especialmente importante la empresa conjunta con News Corp. y otras dos importantes compañías internacionales de medios de comunicación para proveer un servicio de televisión directa por satélite a América Latina. En otro paso importante, Globo formó una alianza con AT&T y el mayor banco privado de Brasil para participar en la privatización del sistema telefónico de ese país, que se planea para dentro de poco tiempo. Ellos quieren tener una mayor capacidad para entregar productos de medios de comunicación y tienen la mira puesta en la convergencia futura de varios tipos de medios , dice Luis Frias, presidente de Fohla de Sao Paulo, el mayor periódico de Brasil, propiedad de una familia.

Y aunque los tres hijos de Marinho juegan un papel más activo en la administración, Globo también ha hecho cambios en la cúpula. En medio de señales de que Globo perdía televidentes, a quienes le preocupaba la línea progubernamental de la red, los Marinho sustituyeron recientemente al director de noticias de la red con el director gerente _un individuo más objetivo desde el punto de vista periodístico_ del periódico bandera del grupo, O Globo. Para mejorar la experiencia a nivel empresarial, Globo contrató a Mauro Molchanski, ex genio financiero de Aracruz Celulose SA, empresa de productos forestales que fue la primera compañía brasileña en cotizarse en la Bolsa de Nueva York.

Estilo autoritario Aunque trabaja en profesionalizar el contenido y la administración de la red, Globo todavía usa su influencia política de la misma manera autoritaria que le ha causado controversia desde el principio. Incluso más que la escala de las enormes instalaciones de producción de Globo en Río de Janeiro, que incluyen cuatro estudios con lo más avanzado de la tecnología, lo que realmente constituye un monumento político a Marinho son las atrevidas tácticas políticas y empresariales que empleó para desarrollarlo. Para financiar el proyecto, Globo consiguió un préstamos de US$38 millones a 10 años de un banco federal de fomento a una tasa de interés mucho más baja que la que imperaba en el mercado en ese momento. Cuando las autoridades ordenaron paralizar la construcción por infracciones a los códigos de urbanización y protección ambiental, Globo desafió la orden durante más de un año, al tiempo que atacaba con más fuerza en los noticieros nocturnos a los políticos que se oponían al proyecto.

Un portavoz de Globo dijo que los ataques contra el proyecto se debían a motivos políticos y aseveró que, en efecto, Globo ha contribuido a mejorar el medio ambiente con la siembra de cientos de hectáreas de árboles alrededor del estudio.

Marinho padre ya no está tan activo en el negocio como hace unos años, cuando se deleitaba en llamar a la sala de redacción de la red de TV con una exclusiva que ni los reporteros más emprendedores conocían. No obstante, los competidores dicen que cuando hay que apretar el cinturón a los altos niveles, la tarea le corresponde al hombre al que las fuentes del sector se refieren como Dios . Su hijo mayor, Roberto Irineu Marinho, subdirector general ejecutivo de televisión, es quien probablemente suceda al patriarca; Joao Roberto Marinho, el hijo segundo, es subdirector general de las operaciones de televisión y periódicos, Jose Roberto, el hijo menor, es subdirector general de las operaciones de radio.

Los hijos Marinho protegen mucho al patriarca, que sufrido dos ataques de amnesia durante encuentros recientes con la prensa. En respuesta a una petición para una entrevista, un portavoz de Globo dijo que Joao Roberto Marinho respondería a preguntas por escrito, siempre y cuando se atribuyeran las respuestas a Marinho padre.

Como el patriarca Marinho, el clan tiene un gran don de adaptarse a los cambios y de aprovecharlos.

El imperio Marinho comenzó con O Globo, el periódico de Río que Marinho padre heredó de su padre, quien murió 23 días después de fundarlo en 1925. Marinho no entró en el campo de la televisión hasta 1965, un año después que un golpe militar alterara de manera profunda las estructuras tradicionales del poder. Con la bendición de los generales, Marinho abrió una estación en Río en asociación con Time-Life, que proporcionó tanto el capital como la experiencia técnica. Un tribunal brasileño falló más tarde que la empresa conjunta infringía las restricciones constitucionales al control foráneo de la televisión brasileña, pero los líderes militares _que consideraban a Globo un pilar de apoyo_ desestimaron fallo. Marinho adquirió la participación de Time-Life unos años más tarde.

Durante las décadas siguientes, Marinho mostró un don extraordinario de no sólo adaptarse a los cambios radicales de la vida política de Brasil, sino de sacarle provecho. Cubrió de manera ligera las manifestaciones masivas contra el gobierno militar a principios de los años 80, hasta que el apoyo a la democracia resultó arrollador, y se le aseguró que el nuevo gobierno civil nombraría a su buen amigo Antonio Carlos Magalhaes al poderoso cargo de ministro de Comunicaciones. En ese cargo, Magalhaes canceló importantes contratos gubernamentales con la filial brasileña de NEC. Corp., de Japón, lo que allanó el camino para que en 1986 Marinho adquiriera el control operativo del fabricante de equipo de comunicaciones, cuyas finanzas se habían debilitado. El flujo de contratos gubernamentales hacia NEC se renovó una vez que Marinho tomó el timón, y no demoró en mostrar su agradecimiento: en 1987 designó en calidad de afiliada de Globo una estación de televisión del noreste del país controlada por la familia Magalhaes.

El precio de la influencia La fuerza de su influencia en la política y en los medios ayudó a que Marinho acumulara más de 100 empresas y se convirtiera en multimillonario.

Pero a medida que los brasileños se refinan más en materia de política, es posible que los estrechos lazos de Globo con el grupo político dominante signifiquen tanto cosas negativas como positivas para la empresa. En 1992, Globo enajenó a muchos televidentes al pasar por alto en gran parte las acusaciones de corrupción que llevaron a la impugnación de su íntimo aliado, el presidente Fernando Collor de Mello. Los sondeos muestran que los programas noticieros de Globo han perdido alrededor del 20% de su público en los últimos cinco años a manos a su rival, Sistema Brasileiro de Televisao (SBT), una resuelta red con sede en Sao Paulo que sólo dispone de una pequeña proporción de los recursos con que cuenta Algunos magnates de los medios de comunicación, como Roberto Civita, presidente del directorio de Grupo Abril, principal grupo editorial de Brasil, dice que Globo es más vulnerable a la competencia en los negocios de comunicaciones emergentes que lo que generalmente se cree.

Aunque reconoce que Roberto Marinho es un hombre extraordinario en todo sentido de la palabra , Civita dice que la red triunfó casi como resultado de la ausencia de un adversario: Globo ha contado con la bendición de la mayor colección de competidores incompetentes que haya visto el mundo . En el nuevo negocio de la televisión paga, Abril formó una empresa conjunta con Walt Disney Co., Hearst Corp. y Falcon Cable Systems Co. para dar batalla a Globo y sus socios internacionales. Se las van a ver negras para mantenerse a la para con nosotros , asevera Civita.

Es posible que así sea, pero competir con Dios no es nada fácil. Cuando la ciudad de Río de Janeiro emprendió hace poco un programa de obras públicas importantes, que incluyó el reemplazo de gran parte del sistema de alcantarilla, la empresa de cable de Globo aprovechó la oportunidad para instalar su red de cable en el segundo mercado mayor del país a una fracción de lo que hubiera costado normalmente. Cuando la empresa de Civita solicitó el mismo privilegio, la ciudad se lo denegó. Al preguntarle al alcalde de Río sobre este favor a los Marinho, éste respondió: No tengo nada contra las ganancias. Eso es una visión católica medioeval .

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