DE LAS LATAS A LOS SURTIDORES DE GASOLINA

DE LAS LATAS A LOS SURTIDORES DE GASOLINA

Los primeros automóviles que rodaron en el país tuvieron el gravísimo inconveniente de la falta de combustibles.

21 de agosto 1996 , 12:00 a. m.

Como a principios de siglo no había en Colombia extracción de petróleo (ni mucho menos producción de combustibles), los pioneros del automovilismo tuvieron que importar la gasolina.

Claro está que en esa época no había los buques supertanqueros de hoy día y, además, por el escaso parque automotor de ese entonces no se justificaba traer grandes volúmenes.

Así, los primeros autos se alimentaban de gasolina empacada en latas de cinco galones, probablemente refinadas por la Standard Oil o la Dutch-Royal.

Solo fue hasta la concesión De Mares, cuando se dio inicio a la extracción del oro negro en el país, cuando se realizó el contrato con la compañía Tropical Oil Corporation (Troco).

En los años 30, don Leonidas Lara inaugura el primer surtidor de gasolina en Bogotá, en inmediaciones de la carrera 13 con la calle 32.

La primera refinería El 18 de febrero de 1922, Barrancabermeja sirvió de escenario para la inauguración de la primera refinería en Colombia.

En 1951, al ocurrir la reversión de la concesión citada, la refinería tenía una capacidad de procesamiento de 22 mil barriles diarios de crudo.

Durante los diez años siguientes, las instalaciones fueron administradas por la firma Intercol, en aplicación de un contrato con el gobierno colombiano.

En ese año se creó la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol.

En 1961, lo que hoy se conoce como Complejo Industrial de Barrancabermeja (CIB), pasó a manos nacionales, cuando contaba con infraestructura para procesar 37 mil barriles diarios.

En junio del año pasado, el CIB estrenó la cuarta Unidad de Craqueo Catalítico que está en capacidad de producir 21 mil barriles de gasolina, además de 60 mil barriles diarios de gas propano y otros derivados.

En la actualidad, son cuatro las compañías que distribuyen el combustible que consumen los colombianos y, en dichos establecimientos, ya no solo se expenden carburantes, sino que se convirtieron en centros de servicio en los que se ofrece mantenimiento automotor y víveres.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.