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Una respuesta para cada mal

Una respuesta para cada mal

Le tengo el remedio no es cantaleta y está lejos de ser un vademécum aburrido e incomprensible, lleno de términos que sólo entienden los médicos.

Es un libro con cientos de remedios útiles y claves de autocuidado, muy fáciles de poner en práctica. "La idea no es reemplazar la consulta con el especialista, sino contarle a la gente cómo puede controlar y manejar mejor ciertas dolencias y cuidar su salud y la de la familia", dice Carlos Francisco Fernández, asesor médico de El Tiempo. El libro, que edita Planeta, compila una selección de las mejores columnas publicadas en las páginas de salud del periódico desde hace siete años, con el nombre de Le tengo el remedio. Las siguientes son algunos remedios y recomendaciones contenidos en el libro. Dolor de espalda No hay espalda que resista tanta tensión y trabajadera. Si el dolor lumbar lo martiriza, tenga en cuenta lo siguiente: -Enfríelo: aplique hielo en el sitio adolorido por diez minutos, tres o cuatro veces, el día que empieza el dolor. El frío cierra los vasos y disminuye la acción de los nervios. Esto hace que los músculos se aflojen y la molestia no sea tan intensa. -Caliéntelo: desde el segundo día, ponga una toalla mojada con agua caliente donde duele. El calor dilata los vasos, hace que se limpien algunas sustancias que aumentan la molestia y relaja los músculos. Hágalo por 15 minutos, varias veces al día. Como con algunos candidatos, cuidado se quema. -Estírese: acuéstese en una cama dura, eleve las rodillas y llévelas al pecho.

Haga presión suave y cuente hasta 15. Afloje y repita este ejercicio varias veces al día. Si el dolor aumenta, no sea masoquista: pare. Contra la acidez y la gastritis Si la boca de su estómago arde cual debate parlamentario, cuidado. Lo primero que tiene que hacer es consultar un médico.Mientras tanto, tenga en cuenta: -Evite el fuego: un helado grasoso, una porción de carnes frías o algo condimentado empezará un incendio en su estómago. Los alimentos que molestan varían según la persona. Trate de identificarlos.

-No a la leche: aunque amortigua el ácido por algún tiempo y proporciona alivio temporal, luego estimula la secreción ácida y el dolor es mucho peor.

-No al hierro: los suplementos con vitaminas y hierro pueden ser irritantes gástricos. -Exprésese: la evidencia indica que las personas frustradas y que no expresan sus sentimientos tienen mayor posibilidad de irritación gástrica: grite, salte, llore, ría. -Duplique sus comidas: lo ideal es dividir las tres comidas normales en seis pequeñas.

¿Quién es Carlos F. Fernández? Médico cirujano, neurofisiólogo del dolor y fisiatra rehabilitador de la Universidad Nacional, periodista de la Universidad de los Andes, especialista del Hospital Universitario San Ignacio y presidente electo de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas. .

- Hígado sólo hay uno El hígado tiene derecho a la réplica y a que se le respete el debido proceso.

Injustamen- te, se le sindica, entre muchas otras cosas, de agrieras, manchas en la piel, acné, obesidad, diarreas, indigestión y hasta de la caída del dólar. Entienda que todo lo que usted come, toma, inhala o se unta (si se absorbe) pasa por el hígado. Es una estación obligada antes de llegar a otras partes del cuerpo. -No abuse: aunque es una fábrica que no descansa, tiene que esforzarse más si le meten grasas saturadas. Ayúdele y mérmele al chorizo, al tocino, los fritos en paquete, las galletas industriales y las cremas. -Evite: hay sustancias que los lesionan como el alcohol, los psicofármacos, los insecticidas, los pesticidas y los colorantes. Obvio, tome poco alcohol y nada de lo demás. -¿Y entonces?: cuídelo y coma muchas frutas y verduras de hoja.

RONCADOR Si su señora se cambió de cuarto, usted ronca moderadamente. Si cambió de marido, es roncador insoportable. Fresco uno de cada cinco hombres tiene el mismo problema. También, una de cada siete mujeres es como la envidia, mejor despertarla que sentirla. -Adelgace: los gorditos roncan más. El pala- dar blando de los obesos cae con facilidad y obstruye el paso del aire. El sobrepeso también dificulta el movimiento del sistema respiratorio. -De ladito: el ronquido disminuye si duerme de lado, porque la garganta no se tapa. -Sin almohada: una almohada alta dobla el cuello, bloquea el paso del aire y aumenta el ronquido.

-Respete los horarios de sueño: los ciclos regulares y definidos disminuyen los ronquidos. Duerma lo necesario. .

UN HIPO TENAZ Aunque algunos científicos creen que en el pasado cumplió algún propósito, hoy es un reflejo incómodo que hace pasar vergüenzas, incluso en actos tan opuestos como comulgar o besar. -Coma callado: hablar demasiado mientras come hace que el aire se atrape entre los trozos de comida, el estómago se infle y se irrite el músculo diafragma, que se contrae y produce hipo. -Saque la lengua: si el hipo es insoportable, tire la lengua con fuerza por 20 segundos. Al parecer, esto bloquea los estímulos nervio- sos que lo producen.

-Cosquillas: con un copo de algodón o con una cucharita rásquese el techo de la boca y tóquese la campanilla o úvula. -Haga gárgaras con agua fría. Mastique hielo. Evite los condimentos. Tome un antiácido con magnesio

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