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Se agudiza pánico en bolsas: en el país ha costado $19,5 billones

Se agudiza pánico en bolsas: en el país ha costado $19,5 billones

En medio del pánico de los mercados internacionales por la debilidad en Estados Unidos y el recorte a la calificación de su deuda por Standard and Poor's (S&P), más los riesgos en Europa de no pagar las deudas, las acciones colombianas completaron ayer cinco jornadas consecutivas de pérdidas, y las 35 principales empresas se han desvalorizado en 19,5 billones de pesos.

En todo el mundo se vivió un desplome generalizado en el primer día hábil luego que S&P bajó la nota de Estados Unidos de AAA a AA+.

El lunes de la semana pasada, las, 35 compañías colombianas que más se transan en la bolsa y conforman el índice general (Igbc) valían 344,88 billones de pesos, y ayer valían 325,39 billones, 5,6 por ciento menos.

Ayer, el Índice General de la Bolsa de Valores (Igbc) retrocedió 4,11 por ciento, la caída más pronunciada en 33 meses. La mayor caída anterior ocurrió en plena crisis financiera mundial, el 6 de noviembre del 2008, cuando perdió 4,31 por ciento.

Pese a esto, la de ayer fue la menor baja entre las principales plazas bursátiles de la región, que registraron descensos de 10,7 por ciento (Argentina); 8,08 por ciento (Brasil); 6,96 por ciento (Chile) y 7 por ciento (Perú).

En Asia y Oceanía, a los cierres negativos de Tokio y Hong Kong (2,17 por ciento) se sumaron los de Nueva Zelanda, Australia y el Sudeste Asiático.

En Europa el desplome no pudo ser contenido ni siquiera con la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de comprar deuda de España e Italia ni con el respaldo del G-20 a la estabilidad financiera de la zona.

"La noción de inversión libre de riesgo ha sido destrozada. Todos los grandes asesores de activos y aseguradoras tendrán que rebalancear sus carteras", dijo a Reuters David Thebault de Global Equities.

Ninguna bolsa europea escapó a la debacle. España, Fráncfort, Zúrich, Londres, París y Milán vieron cómo el valor de las empresas que cotizan en las bolsas se desplomaba sin que pudieran hacer mucho por contener la caída.

En el país, mientras los dueños de acciones sufren una caída en el valor de sus inversiones, que puede ser temporal, la otra cara está por el lado de los exportadores. Al menos en lo inmediato, el pánico internacional los ha beneficiado, pues han visto cómo el precio del dólar ha subido de manera sustancial en los últimos días, y hoy está 63 pesos por encima de hace 24 días.

Ayer, la divisa subió casi 19 pesos en su nivel promedio, para ubicarse en torno a los 1.811,53 pesos. Esta es la máxima tasa registrada desde el pasado 31 de mayo.

El dólar ha amortiguado, por ejemplo, las caídas del café y el petróleo y, por lo tanto, la disminución del ingreso en pesos no ha sido, peor gracias a que los exportadores pueden recibir más pesos por cada dólar.

La libra de café colombiano, por ejemplo, perdió 4,7 centavos en la última semana, al pasar de 273 a 268 centavos de dólar por libra. La caída de la cotización internacional lleva a una disminución en el precio que se les paga a los cultivadores por la carga, pero sin la apreciación del dólar, la carga habría caído aún más.

Si bien los exportadores ven un alivio inmediato en el alza del dólar, a largo plazo, un deterioro sustancial de la economía de Estados Unidos y de Europa podría implicar un freno en las compras que esos países hacen de productos colombianos, lo que generaría un freno o caída en las exportaciones hacia esos mercados.

El aumento del dólar afecta, por ahora, a los importadores, que ven encarecer el costo de sus compras en el exterior.

Un país AAA: Obama "Solidez no está en duda".

"No importa lo que diga una agencia, siempre hemos sido y siempre seremos un país 'triple A'", dijo el presidente Barack Obama en su primera referencia a la pérdida de la calificación máxima de la deuda de su país con Standard and Poor's. Según Obama, no se puso en duda la solidez de la economía sino "la capacidad de nuestro sistema político para actuar" frente a una díficil situación como la disputa sobre cómo bajar el déficit.

Crecimiento mediocre, pero no recesión en EE. UU.

Una mayor sensación de incertidumbre reina hoy respecto de la economía estadounidense. Las empresas no contratan porque hay bajo consumo. Los consumidores prefieren ahorrar porque no ven mejoras en el empleo. La alta deuda del Gobierno, al tiempo que la decepción por las disputas políticas y los malos datos económicos recientes elevan la probabilidad de un mayor deterioro económico. Con las caídas de las bolsas, que destruyen el valor de las empresas y la riqueza de hogares promedio, la probabilidad de una recaída económica en 2012 aumenta. La expectativa de una recuperación en 'V' se desvanece. Sin embargo, lo más probable es un crecimiento mediocre que incorpore una 'L'. En caso de presentarse una recesión, la misma sería leve y breve pues no estaría acompañada de una significativa crisis financiera como en el año 2008.

El deterioro en Europa más el de Estados Unidos puede afectar a Colombia a través de la caída de los precios de materias primas, una fuerte disminución de las exportaciones tradicionales y no tradicionales, en un deterioro de la confianza empresarial y del consumidor. Una súbita depreciación del peso con una caída de las importaciones generaría un traslado de la demanda interna por bienes importados hacia bienes producidos localmente.

Ello supone un limitado deterioro del empleo. Hoy, contrario al 2008, hay baja dependencia del sector productivo colombiano en los ingresos petroleros de Venezuela.

Una importante caída en ingresos por exportaciones del país llevaría a una nueva desinflación del país.

Ello le daría espacio al Banco de la República para, en caso necesario, bajar sus tasas de interés. Colombia crecería menos, pero mantendría su buen desempeño económico.

El petróleo se desploma .

Ante el nerviosismo de los mercados, el petróleo puso su cuota de sangre y el barril de la referencia WTI que se negocia en el New York Mercantile Exchange (Nymex) bajó ayer 5,57 dólares o 6,4 por ciento. De esta manera, el crudo cerró la jornada en 81,31 dólares por barril, que es su precio más bajo desde finales de noviembre del año pasado. En el Intercontinental Exchange de Londres, el barril de la referencia Brent del mar del Norte perdió 5,63 dólares para terminar a 103,74 dólares por barril.

Nuevo récord del oro .

Los inversionistas salieron en busca de lugares seguros para proteger su dinero y optaron por el oro, los bonos del Tesoro de Estados Unidos y otras monedas consideradas seguras. El oro saltó a un nuevo récord de más de 1.720 dólares por onza. El bono del Tesoro estadounidense a 10 años llegó a subir hasta dos puntos con un rendimiento que bajó hasta un 2,33 por ciento, su menor nivel desde febrero del 2009. El dólar perdió terreno frente a monedas que ahora se ven más fuertes, como el yen de Japón y el franco de Suiza.

Ecopetrol, por debajo .

En medio de las pérdidas en las bolsas, la caída del crudo ha sido un factor adicional para las acciones petroleras. Ayer, por segundo día consecutivo, Ecopetrol cerró por debajo del precio de la emisión, que es de 3.700 pesos. La acción quedó en 3.595 pesos. Inversionistas, como fondos de pensiones, podrían evaluar si compran en la emisión o en el mercado secundario, donde podrían tener más acciones por el mismo monto. En la emisión, hasta el 7 de agosto iban 100.942 solicitudes por 1,14 billones de pesos (el 45,6 por ciento del total).

Así sería un contagio por los líos de Europa.

Una vez que los mercados se calmen y tengan claro cuál va a ser el rumbo que tomará la economía de Estados Unidos, posiblemente se vuelva a escuchar de países europeos con problemas para realizar sus pagos.

Salvo depreciaciones temporales del dólar, la situación europea no ha tenido efectos significativos en Colombia. Si la crisis de deuda soberana de Europa empeorara hasta afectar el crecimiento de esa región, los efectos de corto plazo sobre el mundo emergente y Colombia no se harían esperar. Pese a que nuestra relación con los europeos sólo representa el 14 por ciento de nuestras exportaciones, una profundización de la crisis tendría un efecto real, al disminuir nuestras ventas hacia esa zona del mundo. Al mismo tiempo, la caída en los precios de los bienes básicos (petróleo, carbón, etc.) que se pueda dar como producto de una demanda mundial disminuida, harían bajar la entrada de dólares al país, y generarían una depreciación del peso. En este escenario tan adverso, el mercado accionario local se vería golpeado, mientras la deuda pública debería verse beneficiada, ya que la respuesta de política monetaria sería mantener o inclusive disminuir las tasas de interés

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