PRIMERA ALERTA PARA LOS CONDUCTORES IMPRUDENTES

PRIMERA ALERTA PARA LOS CONDUCTORES IMPRUDENTES

La encendida polémica por la imprudencia de algunos conductores en el manejo de los vehículos del servicio público podría, finalmente, derivar en sanciones económicas directas para los responsables.

19 de agosto 1996 , 12:00 a. m.

El episodio de un conductor, en Bogotá, que el 8 de marzo de 1994 ocasionó una tragedia al hacer caso omiso de las advertencias de los pasajeros para que no le inyectara gasolina al carburador mientras el automotor estaba en marcha, llevó al Tribunal de Cundinamarca a fijar su posición.

El Tribunal se abstuvo de condenar al Distrito por los perjuicios ocasionados a los familiares de uno de los pasajeros de la buseta, pero advirtió que la responsabilidad del insuceso es del conductor del vehículo y de la empresa a la cual estaba afiliado.

En el incendio, ocurrido a las 7:50 de la noche cuando la buseta de placas SCH274 cubría la ruta del barrio Gustavo Restrepo a Cedritos, perecieron incineradas trece personas que quedaron atrapadas entre las llamas que envolvieron al automotor y los pasajeros en pocos segundos.

La Sección Tercera del Tribunal constató que la buseta incendiada tenía todos sus papeles al día, había cumplido con las revisiones de rigor y contaba con las salidas de emergencia y los vidrios de seguridad.

La imprudencia Para los magistrados, la tragedia ocurrió por la intervención de un tercero el conductor Harvey Cardona Grade que de manera imprudente inyectó gasolina al carburador para evitar que el vehículo se le apagara.

Según la corporación, durante el proceso no se evidenció ninguna falla atribuible a la administración.

Los responsables de la tragedia, en criterio del Tribunal, son el conductor y de la empresa a la cual estaba inscrito el vehículo de servicio público. Son ellos los que deben indemnizar a las familias de las víctimas.

Así se desprende del fallo del Tribunal al negar la indemnización que reclamaban los familiares de Edgar Alfonso Mendieta, de 50 años, que viajaba como pasajero de la buseta y regresaba a su casa luego de su jornada laboral.

En el fallo, la corporación recordó que Cardona afronta un proceso penal por homicidio y que la investigación que adelantó la Personería por este hecho concluyó con sanciones a los funcionarios de la Secretaría de Tránsito del Distrito que desobedecieron la orden del Juzgado 33 Penal Municipal de llevar a cabo las acciones necesarias para evitar anomalías en el servicio.

Los sobrevivientes de la tragedia coincidieron en que Cardona hizo caso omiso al clamor de los pasajeros para que no purgara el carburador, hasta que finalmente se produjo una chispa que originó el incendio. La mayoría de los cuerpos de las víctimas quedaron cerca a las ventanas, calcinados.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.