Secciones
Síguenos en:
Kerem Bulut, con el fútbol en la piel

Kerem Bulut, con el fútbol en la piel

Fabián M. Rozo Castiblanco Enviado Especial de EL TIEMPO Manizales. En el plantel australiano, dirigido por Jan Versleijen, es imposible no mirar a Kerem Bulut. Tiene la cabeza rapada y una personalidad demasiado introvertida, pero se hace notar. A falta de una frondosa melena como la de su compañero el 'Pibe' Amini, buenos son los tatuajes por montones que tiene este joven, de origen turco, nacido en Sídney. "Es algo que siempre me ha apasionado y, de un momento a otro, empecé a ponérmelos", cuenta. Y es que bastó con mezclar por primera vez la tinta con la piel, para que su figura se convirtiera en un tributo al dibujo grabado. Confiesa que los primeros fueron "hace casi dos años en los brazos". Y lo hizo para recordar a sus hermanos menores, Melike y Khan. Después, les rendiría tributo a otros familiares y también dejaría espacio para diseños tribales. "¿Dolor? No tanto, lo normal; además si es algo que uno ha querido, pues no se siente mucho: más bien se disfruta", afirma el número nueve de los 'Socceroos'.

El blanco es el color que menos habita en su epidermis y, como en el pecho el espacio terminó siendo insuficiente, Bulut no tuvo problema en acudir a su rostro, aunque no por una razón cualquiera. En el pómulo derecho reposan dos lágrimas negras. Ambas representan a los familiares fallecidos. El joven, de 19 años asegura que siempre hay que "derramar una por los seres queridos que han partido".

En cuanto a la estrella que bordea su ojo izquierdo, Bulut sonríe, al asegurar que "no tiene mucho significado y fue más por la moda y lo original que por otra cosa". Bulut, que no ha marcado, quiere estar iluminado para el gol en el Mundial, al que llegó precedido de buenas referencias por su regularidad en el Mlada Boleslav de República Checa, club al que llegó hace año y medio.

Dejó en plena adolescencia a Australia para ir a Europa, la cual "siempre será atractiva para cualquier futbolista". Por eso, le apunta a estar en un futuro en el calcio italiano, la Premier de Inglaterra o la Liga de España.

Ese ideal lo tiene tatuado en su mente. Admira al uruguayo Luis Suárez, delantero al que describe como "fuerte, técnico y muy completo"; y a Mark Viduka, legendario goleador australiano. Del Palogrande no quiere despedirse sin celebrar. Buscará hacerlo hoy, y nada menos que frente a la favorita España, para dejar una estela anotadora, así como ya lo ha hecho con sus sentimientos a través de las marcas indelebles en la piel.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.