BAJAN HOMICIDIOS, SIGUE LA SEVICIA

BAJAN HOMICIDIOS, SIGUE LA SEVICIA

A finales de julio, en pleno centro de Coyaima, un sicario le disparó en el rostro a Juan de la Cruz Rojas, un joven de 23 años que trabajaba como administrador de un billar en la inspección de Castilla.

14 de agosto 1996 , 12:00 a. m.

Cuántos muertos y heridos dejó el primer semestre del 96 en Ibagué? Luego de dejarlo tendido en el piso, el homicida llamado Miguel Antonio Romero, huyó tras la reacción de los cuatro agentes de policía que escucharon los disparos. Pocos minutos después al llegar a la vereda Mayarco y en una situación confusa se escuchó una fuerte detonación. En la desesperación, el sicario se suicidó haciendo estallar una granada, no sin antes cobrar otras dos vidas inocentes. La de Alicia Socha Capera, de 28 años, indígena perteneciente a un resguardo cercano y quien estaba embarazada.

En la noche del miércoles 20 de julio un padre mata a su hijo Ordobay Pérez de 14 años supuestamente bajo efecto del alcohol. La muerte del joven ocurre por un impacto de bala disparado con un arma hechiza, en el barrio Las Delicias de Ibagué. Pocos días atrás, también en esta ciudad un hombre murió luego de ser degollado en un acto de primitiva barbarie.

Tres casos que llevan a la reflexión, luego de conocer el reporte del Instituto de Medicina Legal, seccional Tolima, en el que se informa la disminución del número de muertes violentas en Ibagué durante el primer semestre de 1996, respecto al mismo periodo del año anterior.

No obstante ese decrecimiento es un hecho que la crueldad con que se provoca la muerte no cesa pues cada día se conocen casos que horrorizan a los tolimenses.

Menos muertos, más armas Según el coronel Guillermo Vélez, comandante de la Policía Tolima, esta situación es resultado del modelo cultural del país, que tiene una larga tradición de violencia y en la que se cometen actos que demuestran un gran menosprecio por la vida.

Violencia manifiesta en Ibagué con el incremento de los asesinatos cometidos por sicarios y en los atracos y robos. Porque si bien el número de muertos por homicidio disminuyó durante los primeros seis meses de este año, comparándolo con el mismo periodo del año anterior, el porcentaje de asesinatos con armas de fuego se mantiene igual.

Según Medicina Legal en 1995 se contabilizó un total de 82 necropsias por muerte violenta entre enero y junio. Esta cifra se redujo en el mismo periodo de este año a 71 víctimas.

De los 63 muertos con arma de fuego en el 95 se pasó a 55 en el 96. En ambos casos la cifra corresponde al 76 por ciento del total de homicidios en la capital tolimense. Les siguen los muertos por arma cortopunzante y por arma contundente.

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