COMIENZAN LAS LIQUIDACIONES

COMIENZAN LAS LIQUIDACIONES

En 1995, un total de 57 empresas optaron por el concordato como fórmula para salir de la crisis financiera. En lo corrido del año 96, otras 28 han sido admitidas para que busquen un acuerdo con sus acreedores. Y hay 35 solicitudes más, la mayoría de las cuales fueron presentadas en solo el último mes.

12 de agosto 1996 , 12:00 a. m.

Aunque las cifras no son contundentes si se compara con el número de empresas que hay en el país, si las cosas siguen como van este año habrá récord de concordatos en el país. Aunque para muchos, la situación puede ser normal, la verdad es que los datos comienzan a preocupar.

Pero el gobierno, a través de la Superintendencia de Sociedades ha tomado una decisión: muchas de las peticiones a la entidad para entrar al concordato no tienen caso, pues la situación de las compañías es insostenible financieramente y es imposible salir a flote. No queda sino una opción: la liquidación.

Así, ahora la decisión de solicitar un concordato como forma de salir comienza a evaporarse y una verdadera ola de liquidaciones de empresas se avecina en las próximas semanas.

Por lo menos 10 compañías entrarán en ese proceso desde esta semana, en distintos sectores de la economía y seguramente vendrán luego más luego. Ahora, con la puesta en marcha del nuevo Código del Comercio sólo se aceptarán en concordato las que se pueden salvar.

Portafolio tuvo acceso a la lista de empresas que entrarán en liquidación, pero por pedido de la Superintendencia no suministra la lista, en el entendido que legalmente solo se entra en el proceso de liquidación cuando la entidad expide la resolución respectiva. Y estas solo se oficializarán entre hoy y mañana.

Según el superintendente de Sociedades Darío Laguado, cuando una empresa no puede pagar, no le prestan dinero para salir a flote, estructuralmente tiene problemas de eficiencia y no hay ánimo de seguir adelante, no hay caso seguir disfrazando una situación con el con concordato. La liquidación se convierte en una opción razonable e inteligente. No estamos dispuestos a forzar los concordatos .

Mala administración Como razones determinantes para justificar buena parte de las dificultades de las empresas se destacan los efectos de apertura económica, el contrabando, las altas tasas de interés, la caída en la demanda y más recientemente la crisis política. También se habla de la inseguridad y la violencia.

El coro de lamentos acerca del impacto de la apertura arranca por el mismo gobierno al argumentar que la economía está viviendo el efecto del guayabo de la apertura .

La gente se sobreendeudó. Luego vino el ajuste para diferentes sectores de la producción. Al principio hubo un apogeo, pero ahora estamos en la destorcida, en el guayabo de la apertura , sostuvo el presidente Samper la semana anterior en un congreso cooperativo para justificar la caída de la economía.

Muchos consideran que la situación es consecuencia de una política monetaria restrictiva que ha llevado a un aumento muy grande de las tasas de interés y que a su vez ha hecho perder capacidad financiera de las empresas. El resultado son los el creciente número de concordatos.

Para Laguado, puede que la apertura, el contrabando y las tasas de interés son asuntos que se deben tener en cuenta, pero la razón principal del problema es otra: la verdadera crisis está en la mala gestión y en la poca preparación de los administradores de las empresas.

Es pésimo administrador quien se sobreendeuda, quien no cobra y quien no proyecta la empresa para garantizar los pagos que debe hacer en el futuro .

De las investigaciones realizadas por la entidad, solo se comprobó -por ejemplo- que en solo un caso la razón principal de ir a concordato fue la violencia y en ninguno la razón central fue la apertura, pese a que muchas empresas argumentan tal motivo.

Los bancos también tienen una parte de la responsabilidad en el problema, según el Supersociedades, en el entendido que su trabajo se ha reducido a cumplir unas metas de captación y colocación y revisar la contabilidad de las empresas en términos del pasado y no del futuro.

La cartera morosa del sistema financiero va en crecimiento. Los datos disponibles a junio pasado indican que en el primer semestre del año aumentó en 0.5 por ciento frente a las obligaciones totales, pero en términos absolutos aumentó en más de 300.000 millones de pesos.

Pero el caso más dramático es el de las Compañías de Financiamiento Comercial: la deudas en mora superan ya el 11.5 por ciento del total. Aunque para muchos es un crédito ligado al consumo, para otros la verdad es que muchas pequeñas y medianas empresas usan la tarjeta de crédito para conseguir recursos de capital de trabajo.

Los banqueros no podemos estar ajenos a lo que está pasando. Estamos preocupados por la demora de los clientes en atender sus obligaciones y las opciones de ayuda se agotan cada día , es la opinión de buena parte de los administradores de los bancos.

Mala racha El año pasado, los 57 concordatos involucraron activos por 712.526 millones de pesos, pasivos por 448.308 millones y un total de 24.641 empleos. Los concordatos aceptados hasta la semana pasada suman 135.158 millones de pesos en activos, 111.002 millones en pasivos y un total de 4.091 empleados.

Para lo que resta del año se espera que aumente el número de empresas en concordato, debido en buena parte a que desde el 22 de junio pasado la Supersociedades asumió el conocimiento de este tipo de casos en todas las compañías del país.

Esto equivale a un potencial de 150.000 entes comerciales que funcionan en el país, entre pequeñas, medianas y grandes empresas. Hasta junio, la Supersociedades sólo evaluaba los concordatos solicitados por el universo de empresas vigiladas, que no pasaban de 11.000.

Hasta el momento no existe una tradición de recurrir a la liquidación y antes bien, la Superintendencia de Sociedades había diseñado un esquema que buscaba evitar a toda costa que se llegara a esa situación.

En buena parte por ello hoy sobreviven concordatos de vieja data, que todavía no han tenido cumplimiento. Una encuesta realizada hace unos meses por la Superintendencia, para conocer el avance de cerca de 300 concordatos pactados de años atrás, encontró que sólo unas 70 respondieron los cuestionarios. Las demás desaparecieron, cambiaron la dirección o simplemente ya no existen y ni los propios abogados dan cuenta del paradero de los deudores.

Si una empresa llega a un punto en el que no hay nada que hacer pues se comprueba que no es viable por problemas de costos, ineficiencia, obsolescencia, llevarla a concordato es solo maquillaje. Es el caso de las empresas, cuya liquidación ordenaremos a partir de esta semana , advierte el Superintendente Darío Laguado.

La primera en lista A una inminente liquidación quedó abocada la compañía Interamericana de Viajes, Interviajes, por la dificultad para lograr un acuerdo con sus acreedores.

Esta empresa, creada en 1984, se dedica a la suscripción de planes de viajes mediante la captación mensual de dineros.

Actualmente tiene sus oficinas principales en Bogotá, y sucursales en 18 ciudades del país.

Se estima que el número de personas que han llevado allí sus recursos con la expectativa de realizar en el largo plazo un viaje a los destinos ofrecidos, podría estar entre 50.000 y 60.000.

Esto hace prácticamente imposible llegar a un acuerdo al menos con el 75 por ciento de los acreedores, ya que las deudas de la empresa están demasiado atomizadas.

Ante las dificultades financieras que presenta la empresa, los directivos decidieron plantear a la Superintendencia su interés por llegar a una liquidación.

Previamente, habían analizado la posibilidad de llegar a un acuerdo concordatario. Sin embargo, las características del negocio hacían imposible cumplir con este trámite.

Los directivos de la empresa atribuyen las dificultades económicas a la situación por la que atraviesa el país, que hizo que el producto perdiera atractivo tanto para ventas nuevas como para efectuar los recaudos de los planes en curso, situación que si bien se esperaba que tuviera una baja sensible, ha afectado adversamente los resultados y por ello no se han logrado mayores niveles de ventas y recaudos .

Lo cierto es que se había montado un programa de promociones y planes basados en unos cálculos actuariales que finalmente no correspondieron con la realidad.

Esto hizo que muchos de los suscriptores de planes de viajes solicitaran anticipos (tenían derecho a tres durante todo el programa), que generaron un hueco en las finanzas de la empresa.

A pesar de los recaudos con nuevos suscriptores, se llegó a una difícil situación porque comenzaron a presentarse faltantes para cubrir los planes cumplidos, lo cual motivó a los directivos a tomar la decisión de solicitar la liquidación.

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