ALCALDADA O RAPONAZO

ALCALDADA O RAPONAZO

Se preguntarán los lectores el porqué del título de esta columna. Simplemente porque no sabemos en realidad como calificar la actitud de nuestra primera autoridad frente al problema surgido con las basuras.

06 de agosto 1996 , 12:00 a. m.

Alcaldada o no, lo cierto es que el doctor Bermúdez Díaz al solicitar ante el Incora la titulación de un predio que durante más de 20 años la gobernación del Meta ha venido poseyendo de manera tranquila, ininterrumpida y públicamente, ejerciendo actos de señor y dueño como fuera el mismo hecho de arrendarle a Bioagrícola a un precio bastante cómodo parte de la granja Campoalegre como solución transitoria al destino final de 150 toneladas diarios de basuras, donde también funciona el Club de Empleados Oficiales, la Casa del Menor Contraventor, la manga departamental de coleo, la hacienda Catama y donde se tiene el proyecto de construcción de la universidad de la Orinoquia, no deja de ser un acto cantinflesco y de mal gusto.

Recordemos que no hace mucho tiempo, tal vez un mes, muy a su pesar, fue el mismo gobernador junto con los diputados quienes en un gesto de solidaridad y valor político ante la inminente emergencia sanitaria que amenazaba la capital del departamento, lanzaron la tabla de salvación a un barco que inevitablemente por culpa de su capitán sin faro y sin puerto, iba a pique con su propia carga de oro.

Un millón de pesos que representaba la ganancia para el departamento, a cambio de permitir contaminar y dejar inservible por un lapso no menor de 20 años a la granja (léase granja que significa casa de campo con huerto y ganado ), considero que es nada si se analiza el perjuicio económico creado, pues automáticamente ella perdió valorización, y más grave hacia el futuro, por el daño ecológico que representaba para el sector circunvecino y para los mismos proyectos de la gobernación.

Canon de arrendamiento que se solventaba con la sola facturación mensual por recolección de basuras del edificio Parque Santander, para citar un ejemplo.

Como si lo anterior no bastase, la empresa recolectora de basuras, para dar cumplimiento a una tutela que prohíbe arrojar basuras por el alto grado de contaminación ambiental y peligro que reviste para los vecinos del área de influencia, de manera unilateral y casi simultáneamente con la actuación de nuestro alcalde, decide ocupar de hecho predios aledaños, también propiedad del departamento donde autorizada supuestamente por la Ley, pero aclaro, sin licencia ambiental, continuará depositando las basuras en la granja que le facilitaron sus benefactores, con la diferencia en esta oportunidad que no pagarán al departamento suma alguna por el favor recibido.

Será esta clase dirigente que aspira a seguir gobernando, la que nos merecemos en el Meta? Y después, como dice el Chapulín quién podrá ayudarlos, o mejor, quién podrá ayudarnos?

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