El poderío 'gringo' de nuestra selección

El poderío 'gringo' de nuestra selección

Mariana García se levanta todos los días a las 4 de la mañana para iniciar una fuerte ejercitación que incluye una rutina de flexiones de pecho. Luce cabello corto, no por gusto, sino por exigencia, y se somete a una disciplina ardua: reglas, órdenes y poco descanso. Claro, ella es una futbolista colombiana que estudia en Citadel, universidad militar de Carolina del Sur.

27 de junio 2011 , 12:00 a.m.

Una vida similar, aunque menos exigente, lleva a diario Natalia Gaitán: esta jugadora colombiana actúa hace dos años para la Universidad de Toledo, donde debió acostumbrarse a un nuevo idioma, el inglés, y a un estilo de vida independiente y de mucha responsabilidad, viviendo lejos de sus familiares y amigos.

Ambas: Mariana y Natalia, son una representación de una legión extranjera que se destaca, con esfuerzo, jugando en la Liga Universitaria de EE. UU., donde a base de sacrificios y talento, han conquistado su 'sueño americano': jugar en un país potencia.

A Colombia llegaron hace un par de meses, acudiendo a la convocatoria de la Selección de mayores que debutará mañana, contra Suecia, en el Mundial de Alemania -que empezó ayer-. Arribaron acompañadas de seis jugadoras que también brillan en el fútbol universitario de EE. UU.: Oriánica Velásquez (Indiana), Tatiana Ariza y su hermana Natalia (Austing Peay), Liana Salazar (Kansas), y Luisa Moscoso (Middle). También Nataly Arias (Maryland) quien nació allí.

Estas ocho futbolistas llevaban meses sin visitar el país, ya que sus extensas jornadas académicas y la ardua competencia futbolística del torneo universitario les impidió, incluso, participar en la pasada Copa América de octubre en Ecuador, donde se consiguió el cupo para el Mundial.

Llenas de ilusión, y consientes de que no tenían el puesto asegurado, comenzaron a entrenarse y a competir por un lugar en la lista definitiva. .

Así llegaron a EE. UU.

Hace 12 meses el país se paralizó con el fútbol de unas jovencitas que, ante todo pronóstico, deslumbraron con creces en el Mundial Sub-20 de Alemania, donde conquistaron un heroico e histórico cuarto lugar para Colombia. Al país, retornaron en medio de aplausos, como heroínas nacionales, consagradas a nivel internacional.

Esa participación y el talento mostrado por muchas de ellas, fue la puerta para que prestigiosas universidades norteamericanas las asediaran, ofreciéndoles becas educativas del ciento por ciento, para que jugaran en los equipos de la Liga Universitaria. La oferta era tentadora, pero no se trataba de contratos millonarios: les ofrecieron la posibilidad de estudiar una o varias carreras profesionales.

Muchas aceptaron, se marcharon y hoy se preparan para ser futuras ingenieras, administradoras y hasta biólogas.

"Hay tres requisitos: que tengan buenas relaciones familiares, buenos grados académicos y que sean buenas jugadoras. Las que han venido han demostrado alto rendimiento. Pueden llegar a la Liga Profesional", dijo Janio Cabezas, ex jugador colombiano, que trabaja como director deportivo en San Antonio.

Sin embargo, no todas llegaron así: algunas debieron gestionar la beca por su propia cuenta, enviando videos o buscando contactos -en Bogotá hay empresas especializadas en prestar asesorías-. Tras lograr el convenio, viajaron con papeles en regla. No se preocupan por los gastos que conlleva la vida allí.

"Las universidades se encargan de la adquisición de visa, y de los costos de ubicación, alojamiento, estudios, alimentación y transporte por los años que estén aquí. Los costos anuales de un buen programa oscilan entre US$ 40000 y US$ 50000" (entre 70 y 90 millones de pesos), contó Fernando Hernández, ex jugador colombiano y técnico de Saint Louis, en la liga femenina de segunda División. Mientras cumplen con sus obligaciones académicas, se forjan en la liga universitaria, que se divide en tres niveles, de acuerdo con la categoría de la universidad. La mayoría de nuestras jugadoras compiten en la división principal (D1).

El sueño del Mundial .

Madrugar, ir al gimnasio, a clases, a entrenar, regresar a estudiar, leer mucho, etc., son parte de la rutina de estas jugadoras en EE. UU., pero esos sacrificios no les garantizan ir al Mundial: "Las que jugamos afuera no llevamos un proceso como las que están en Colombia; por eso, tocaba entrenar muy duro, sabíamos que las demás se estaban preparando quizá mejor", dijo Liana Salazar, quien hace cuatro meses llegó a Kansas.

Justamente, en Bogotá, en un costado del campo de prácticas y luego de un entrenamiento, el DT de la selección, Ricardo Rozo, se enfrentó a una difícil decisión: escoger a 21 jugadoras y descartar a varias de EE. UU. Entre lágrimas y rostros tristes, varias comenzaron a marcharse. En la lista no estaba Mariana García, a quien la exigencia físca en la universidad militar le restó mucho de su fútbol y se despidió del Mundial, al igual que Natalia Ariza y Luisa Moscoso.

La que sí se quedó fue Natalia Gaitán, quien junto a Oriánica, Tatiana, Liana y Nataly demostrarán su experiencia en el Mundial de mayores, ese que quieren conquistar, tal como lo hicieron con su 'sueño americano'.

Suecia, Corea del Norte y EE. UU., las rivales colombianas en primera ronda.

Gracias al segundo lugar alcanzado en la Copa América de Ecuador, disputada en octubre del año pasado, la Selección Colombia de fútbol femenino se clasificó, por primera vez en la historia, al Mundial de mayores, que comenzó ayer en Alemania. El equipo nacional, dirigido por el técnico Ricardo Rozo, está instalado en el grupo C, y debutará en el torneo mañana frente a Suecia, a las 8:00 a.m. El próximo sábado, Colombia será rival de Estados Unidos, a las 11 de la mañana, y cerrará la primera fase contra Corea del Norte, el miércoles de la próxima semana, 1:45 p.m. Este equipo también está clasificado para los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y los Juegos Panamericanos de Guadalajara, en octubre de este año.

La lista seguirá creciendo.

Otras jugadoras llegarán al fútbol de EE. UU, tras el Mundial.

Varias jugadoras llegarían a la Liga Universitaria próximamente: Yoreli Rincón, quien es una de las mejores del país, tiene ofertas de al menos cinco universidades; Catalina Usme jugaría para la Universidad de San Antonio; y la arquera Paula Forero, quien se pierde el Mundial por lesión, se vinculará a Tampa, en la Florida. Además, hay otras tres jugadoras que ya actúan allí, aunque sus becas son del 80 por ciento: Gabriela Huertas, Laura Hernández y Estefanía Castaño, las tres en Graceland University.

Las jugadoras del fútbol de los Estados Unidos que disputaron el pasado mundial Sub-20, son Natalia Gaitán, Liana Salazar, Tatiana Ariza y Natalia Ariza, esta última no jugará este torneo por decisión técnica. Antes del Mundial Sub-20, Colombia obtuvo el subtítulo del Suramericano de Bucaramanga

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