HACE 16 AÑOS, Y AÚN SIN RESPUESTA

HACE 16 AÑOS, Y AÚN SIN RESPUESTA

Hace ya 16 años el país conoció uno de los episodios más lamentables de su historia: la toma del Palacio de Justicia, sin que hasta hoy exista alguna respuesta o explicación por parte de los responsables. En efecto, la sola explicación deberá esperar otros años para que Belisario Betancur, el entonces Presidente de la República, justifique en una publicación in memorian las decisiones que tomó en aquel momento.

17 de agosto 2001 , 12:00 a.m.

Hace ya 16 años el país conoció uno de los episodios más lamentables de su historia: la toma del Palacio de Justicia, sin que hasta hoy exista alguna respuesta o explicación por parte de los responsables. En efecto, la sola explicación deberá esperar otros años para que Belisario Betancur, el entonces Presidente de la República, justifique en una publicación in memorian las decisiones que tomó en aquel momento.

Sin embargo, ni el tiempo ni las letras podrán borrar la ignominia de tales actos. Tratar de justificar la desaparición de 110 colombianos, en un libro, es una infamia a la memoria de quienes allí murieron y un atentado al concepto de justicia que, en ese caso, desconoció toda aplicación de la ética de Estado. Nada ni nadie devolverá nuestros seres queridos, pero nada ni nadie justificará su fin. Al clamor de cese del fuego, que en aquel entonces pidiese el presidente de la Corte Suprema de Justicia, no se le dio ninguna respuesta.

Pretender, muchos años después, dar esa respuesta en un escrito póstumo, es simplemente tratar de extender la impunidad en el tiempo. El libro del señor ex presidente no reflejará en su verdadera dimensión lo ocurrido; por el contrario, habrá de reflejar un examen personal que él deberá hacer y que, en todo caso, quedará en el fuero absoluto de su conciencia.

Lo que ocurrió en esa fecha hace parte del legado de aquel gobierno. El 6 y 7 de noviembre de 1985 murieron varios colombianos en la toma del Palacio de Justicia, entre ellos nueve magistrados. El Gobierno, dirigido por Belisario Betancur, por acción o por omisión, fue responsable. Así lo consideró la justicia en su momento, así lo guardan los anales de nuestra historia. Y eso no lo podrá cambiar libro alguno.

Como una de las personas afectadas por aquella tragedia, y como colombiano, solo puedo dirigir este mensaje a las generaciones futuras, extractando una lección para que hechos similares no se vuelvan a repetir jamás, y para que quienes en ellos intervengan no tengan la necesidad de escribir un libro, años después, para justificar sus actos y decisiones, que en vida evitaron asumir. Que el pasado nos enseñe, que la historia se aprenda, y que las solas letras que se escriban reflejen, sin alterar, la memoria de un pueblo. Al fin de cuentas, el pasado es prólogo.

(*) José Mauricio Gaona Bejarano es abogado e hijo del magistrado Manuel Gaona Cruz, fallecido en el holocausto del Palacio de Justicia.

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