Soler, una carrera hecha a los golpes

Soler, una carrera hecha a los golpes

Tenía 12 años y su departamento era sede de uno de los eventos más importantes de la historia: los mundiales de ruta de ciclismo. Había que salir a la carretera. Ningún boyacense debía perderse de ver a los mejores pedalistas del momento, más cuando el certamen se realizaba en el territorio donde la papa y el ciclismo mandaban.

20 de junio 2011 , 12:00 a.m.

Así tuviera que trasladarse de Ramiriquí a Paipa, Duitama y Tunja, Juan Mauricio Soler Hernández, de la mano de su hermano Ómar, se apostó al lado de la carretera para ver a los españoles Abraham Olano y Miguel Indurarín coronarse campeones del mundo de la prueba en línea y de la contrarreloj, respectivamente.

Ese adolescente soñaba con estudiar, salir adelante en la vida y ayudarle a don Antonio Soler y a doña María del Carmen Hernández, sus padres, a sacar adelante los cultivos, pero el día que vio a Olano en el primer lugar del podio y al lado de Induraín y al italiano Marco Pantano (q.e.p.d) a su lado, cambió de parecer.

Juan Mauricio había recibido un regalo especial de sus padres cuatro años atrás: una pesada bicicleta, sin el marco a su medida ni cambios ni bielas adaptadas a sus largas piernas, pero que le servía para ir de su casa a la escuela.

Después del Mundial de Ciclismo, ese aparato que utilizaba como medio de transporte, se convirtió en un elemento para entrenar, porque quería emular a Olano y a Induraín, sus grandes ídolos.

El sueño de estar en el lote en medio de una competencia se le cumplió cuatro años más tarde. Ómar lo inscribió en la categoría Campesina de una carrera pirata en Ramiriquí y Soler ganó sobrado. Detrás del puesto de los jueces estaba Lino Casas, uno de los integrantes de la famosa dinastía de los Casas en Boyacá, quien le dijo a Mauricio que si quería entrenar en Tunja.

La familia Soler Hernández analizó la propuesta y le dio el 'ok' a su pupilo, quien tres veces a la semana cogía el bus hacia Tunja, se alojaba en la casa de Lino y realizaba los primeros entrenamientos. La Vuelta del Futuro de 1999 fue el verdadero lanzamiento del hombre nacido el 14 de enero de 1983. Soler fue subcampeón, pero Serafín Bernal puso los ojos en él, se lo llevó para el equipo juvenil de Chocolate Sol y pulió el diamante.

" Compartimos muchas horas de entrenamiento en Chocolate Sol y dos más cuando nos volvimos a encontrar en Ortibel con Raúl Mesa. Mauricio era raro, serio, introvertido, pero un gran ciclista y, a pesar de todo, buen amigo", recuerda Mauricio Neiza, quien corre hoy con Boyacá Orgullo de América.

Soler tomó en serio su anhelo de ser el campeón de la Vuelta de la Juventud- 2004. Se obsesionó con ese título tanto, que doblo esfuerzos, horas y pedalazos en busca de su mejor forma. Se presionó tanto que comenzó a vivir su gran karma: las caídas. El primer gran totazo lo sufrió en uno de esos entrenamientos. El velocímetro del carro de Serafín marcaba los 80 kilómetros por hora y, bajando el alto de Canutos, a Soler se le salió la rueda delantera y se fue contra el piso. El fuerte golpe lo llevó de una al hospital y los médicos le reconstruyeron el labio. Mauricio nunca se ha olvidado de ese accidente, no sólo porque de ese 'trago amargo' le quedó una cicatriz que es muy difícil ocultar, sino porque casi le cuesta el título de la Vuelta de la Juventud, la que ganó al final.

Raúl Mesa se lo llevó al Orbitel, pero, una vez más, las caídas lo perjudicaron. "Lo traje para que pelearíamos los títulos de la Vuelta a Colombia y del Clásico RCN en el 2005, pero dos caídas nos perjudicaron", dice Mesa.

Librado Leyton, el actual técnico del Movistar Continental, fue el encargado de poner a Soler en el ciclismo europeo y el boyacense llegó al Acqua& Sapone. Era el 2006.

"A Mauricio lo mata la ansiedad. Una vez lo invitamos a correr una prueba en homenaje a Cayetano Sarmiento. Eran dos etapas, se puso de líder, pero en la segunda se unió el resto y perdió la general. Nos llamó y nos dijo que no volva a competir en esa carrera", recuerda Leyton, quien dijo que en su mejor momento, el colombiano fue pretendido por Lance Armstrong y su equipo.

Al año siguiente, Claudio Corti lo firmó para el Barloworld. Llegó al Tour de Francia como uno más. Poco a poco se fue afianzado en el primer lugar de la clasificación de la montaña y con la camiseta que hicieron famosos otros compatriotas como Patrocinio Jiménez y Luis Herrera, la de pepas rojas, Soler se impuso en la jornada entre Val d'Isere y Briancon. La moñona fue completa: ganador de etapa, título de la montaña y puesto 11 en la general. "Soler era uno más en ese equipo. No lo veían como a un líder y tampoco se ganó el respeto del lote internacional, pues no tiene carisma.

Traté de ayudarlo, pero no fue posible. Su personalidad es difícil", dice Félix Cárdenas, quien estuvo con él en el Barloworld.

Los dos años siguientes, 2008 y 2009 fueron negros. Mauricio no pudo con la responsabilidad y las caídas le impidieron tener un buen papel en el Giro de Italia y en el Tour de Francia.

En una de las cientos de terapias a las que acudió, conoció a Patricia Flórez.

Ella, hermana de Argemiro, director técnico de ciclismo del Meta, sabía quién era su paciente. La relación llegó al altar y hace tres meses la pareja vio nacer a su primer hijo.

Se esperaba mucho de él en el Caisse D'Epargne- 2010, pero fue un deseo. Fue atropellado cerca de su casa en Ramiriquí y allí quedaron las ilusiones de correr el Giro y el Tour.

Siguió en la cuerda de Unzúe, quien advierte que es "el mejor escalador del mundo, cuando está en buenas condiciones". El jueves pasado, el sueño de una buena presentación en el Tour de Francia quedó en el asfalto, como han quedado las mayores ilusiones de su carrera, con lo que su futuro es incierto.

PALMARÉS Mauricio Soler, año por año Mauricio Soler es profesional desde el 2006, cuando figuró en el equipo italiano Acqua&Sapone.

Su primer equipo como juvenil fue el Chocolate Sol, luego pasó al Orbitel y ahí terminó su periplo por Colombia. Luego fue el Barloworld de Claudio Corti en el que estuvo durante tres temporadas, las mejores en cuanto resultados hasta el momento. Después firmó con el Caisse D'Epargne y siguó bajo el mando del español Eusebio Unzúe en la presente temporada bajo la firma Movistar. 2004 (Chocolate Sol): campeón de la Vuelta de la Juventud Colombiana.

2005 (Orbitel).

2006 (Acqua&Sapone): campeón del Circuito de Lorraine y ganador de la segunda etapa / séptimo en la Vuelta a Burgos / Séptimo en la Tre Valli Varesine. 2007 (Barloworld): 11 en la general del Tour de Francia, ganador de la etapa 9 y campeón de la montaña / Campeón de la Vuelta a Burgos y ganador de una etapa / Campeón en Oostvoorne / Sub campeón en la Milano-Torino. 2008 (Barloworld): Sub campeón de la Vuelta a Castilla y León / Se tretiró en el Giro de italia y en el Tour de Francia / 29 en el Giro del Trentino / 33 en el Giro de Lombardía. 2009 (Barloworld): Sub campeón de la Settimana Ciclistica Lombarda / Quinto en la Vuelta a Burgos.

2010 (Caisse D' Epargne): fue 16 en el Criterium Internacional y en la Vuelta a Castilla y León / No partidió en el Giro de Italia y tampoco en el Tour de Francia.

2011 (Movistar): 53 en el Tour de San Luis / 74 en la Vuelta a Castilla y León / Ganador de la segunda etapa en la Vuelta a Siuza, fue líder por un día, pero se retiro por caída

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