'Acusan y no permiten que yo hable': Uribe

'Acusan y no permiten que yo hable': Uribe

17 de junio 2011 , 12:00 a.m.

Juan Francisco Valbuena y Daniel Valero.

La tan publicitada audiencia de la Comisión de Acusación de la Cámara en la que el ex presidente Álvaro Uribe debía a ser escuchado en el proceso que se le sigue por las 'chuzadas' del DAS, fue suspendida inesperadamente luego de un intenso debate entre los abogados de las víctimas y el ex mandatario. La idea de la cita era escuchar la versión libre de Uribe. Desde la mañana, el abogado de la ex senadora Piedad Córdoba, Luis Guillermo Pérez, había advertido que dos de los investigadores (Heriberto Escobar y Yahír Acuña) estaban "inhabilitados" para participar en la diligencia. Argumentó que los dos congresistas habían dicho extraprocesalmente que las víctimas no podrían interrogar al ex presidente.

Sobre las 2:30 p.m. Uribe arribó al Capitolio. Su ingreso no pudo ser más atropellado. Casi un centenar de personas entre periodistas y seguidores que le manifestaban su apoyo se concentraron en el estrecho pasillo que conduce al Salón Boyacá para esperarlo. La diligencia se inició con la intervención del Ministerio Público, que obligó a atender el recurso interpuesto por las víctimas. Los representantes investigadores intentaron sortear el sorpresivo recurso.

Trataron de reunir a la Comisión en pleno para resolver la recusación, pero no lograron el número suficiente de miembros para hacerlo. Luis Guillermo Pérez, defensor de la ex senadora Córdoba, cuyo discurso no estaba en el libreto, les advirtió que la Corte Suprema estaba con los ojos puestos sobre su actuación. Tan pronto escucharon esto, pidieron un receso de media hora para examinar la situación. Después de 40 minutos de encierro, el representante Acuña anunció que se admitía la recusación. Desde el primer momento el abogado de Uribe, Jaime Lombana, fue enfático en exigir que se escuchara a su cliente. "Que quede claro ante el país y ante la administración de justicia que la única víctima de toda esta tramoya se llama Álvaro Uribe Vélez".

Uribe dijo que lo que había pasado hasta ese momento en la diligencia era "la continuación de una larga cadena de infamias a quien dirigió en este país la recuperación de la seguridad". Señalándolos con su dedo índice, les dijo a sus opositores que quienes hoy lo acusan, vivieron los ocho años de su gobierno "rodeados de garantías". "Lo único que pido después de tener que sufrir una larga infamia (...) es que se me permita defenderme", agregó.

Recordó que fue el primero en pedir que el proceso fuera público. Su esposa, Lina, permanecía discreta, atrás. A Uribe lo indignaron las palabras de la abogada Sandra Gamboa, quien habló de la necesidad de que se investiguen "crímenes" de su gobierno. El ex mandatario reaccionó diciendo que no es justo que sus contradictores lo traten de "asesino" y no se le permita defenderse.

"Acusan y no permiten que yo hable", anotó.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.