MÁXIMA ALERTA EN COMANDOS

MÁXIMA ALERTA EN COMANDOS

En máxima alerta fueron declaradas ayer todas las guarniciones militares y las estaciones de Policía del país, luego del atentado subterráneo del Eln contra el comando de policía de San Francisco (Antioquia) que destruyó 20 casas contiguas, mató 3 niños, hirió 35 personas, y, paradójicamente, no produjo ningún daño sobre el edificio contra el que iba dirigido.

11 de agosto 2001 , 12:00 a.m.

En máxima alerta fueron declaradas ayer todas las guarniciones militares y las estaciones de Policía del país, luego del atentado subterráneo del Eln contra el comando de policía de San Francisco (Antioquia) que destruyó 20 casas contiguas, mató 3 niños, hirió 35 personas, y, paradójicamente, no produjo ningún daño sobre el edificio contra el que iba dirigido.

El comandante de las Fuerzas Militares, general Fernando Tapias y el director de la Policía, general Luis Ernesto Gilibert, coincidieron en que si bien la acción subversiva se produjo dos días después de que el presidente Pastrana canceló los diálogos con ese grupo guerrillero, el atentado estaba planeado desde meses atrás. En otras palabras no fue una reacción de la guerrilla ante la decisión del Gobierno.

En efecto, el ataque en San Francisco se perpetró con una carga de 300 kilos de nitroglicerina ubicados en un túnel de 100 metros que los guerrilleros cavaron durante varios meses desde una casa cercana a la Policía.

Por ello, el general Gilibert ordenó ayer una inspección minuciosa de cada una de las casas vecinas a las sedes policiales en el territorio nacional. Instruyó, además, la realización de un estudio de las personas que conviven con los policías en las distintas poblaciones.

Ayer comenzaron a conocerse detalles sobre el modo en que el Eln llevó a cabo su plan en San Francisco. Se supo, por ejemplo que los subversivos, una pareja de campesinos, se hicieron pasar por dos comerciantes minoristas de tomate. Entre tanto, de puertas para adentro, llevaban a cabo la excavación hacia el comando.

Lo más grave es que mucha gente en el pueblo parecía tener información de que algo raro estaba sucediendo y nadie informó oficialmente a las autoridades.

Me parece muy grave lo que sucedió en San Francisco , dijo Gilibert. Cuando la ciudadanía no está de nuestro lado y nos niega la información, ya sea por compromiso o por miedo con la guerrilla, les está negando a los policías la posibilidad de vivir .

Don Julio y doña Amparo.

Vecinos de la zona en que se produjo la explosión, que además de las 20 casas destruidas dejó otras 17 en mal estado, entregaron los primeros testimonios sobre la forma en que los guerrilleros se insertaron en la comunidad. Dijeron llamarseJulioi yAmparoi .

Yo le guardaba adoña Amparoi cosas en la nevera de mi casa , cuenta todavía Angela Gómez*, aterrada e incrédula. Hace poco más de seis meses, cuando llegaron al pueblo, nos contaron que venían de Betulia (suroeste antioqueño). Aquí todos estábamos convencidos de que vivían de vender tomate .

Lo del túnel se venía oyendo hace varios meses, pero nadie se imaginaba dónde , cuenta otra vecina de Angela * mientras mira los bultos de tierra que quedaron arrumados hasta el techo en los cuartos de la casa de losvendedores de tomatei .

Por su parte, el alcalde Francisco Luis Duque asegura que Policía y Ejército sabían de los planes del Eln. No se puede culpar a los campesinos por los actos terroristas de los grupos armados .

No es la primera vez que el Eln se mete bajo la tierra para demostrar su poder en San Francisco. En abril del 99 las redes del acueducto y el alcantarillado sirvieron de camino para que 120 galones de nitroglicerina pura estallaran en el parque principal.

Esa vez los subversivos destruyeron 14 casas, el colegio que servía de puesto de policía, la tienda principal, una escuela, la iglesia, la discoteca y el billar.

Cuestionan a autoridades por explosión.

CUCUTA.

Los familiares de las víctimas de la explosión del carro bomba en Gramalote (Norte de Santander) cuestionaron a las autoridades por no desactivar el vehículo, pues estaba atravesado en la vía a Cúcuta desde el miércoles.

El atentado, presuntamente cometido por el Eln, le causó la muerte al conductor Joel Emilio Cárdenas. La esposa de la víctima aseguró que la explosión fue responsabilidad de la Policía que no acordonó la zona donde estaba atravesado el vehículo.

Igualmente, Trina Mercedes Rodríguez, madre de Gustavo Adolfo Acevedo Rodríguez, un estudiante de ingeniería electrónica, de 20 años, que resultó herido, aseguró ayer que si su hijo muere ella está dispuesta a demandar al Estado.

Daniel Gutiérrez, jefe de urgencias del hospital Erasmo Meoz, donde los heridos fueron trasladados en helicóptero el jueves en la noche, aseguró que el estado de dos de los heridos es estable, pero crítico. Añadió que al conductor Jhon Alexánder Ochoa, de 33 años, tuvieron que amputarle la mano derecha.

Los comandantes del Grupo Mecanizado Maza y de la Policía en Norte de Santander no pudieron ser ubicados, para responder a los cuestionamientos.

(*) Nombre cambiado por seguridad.

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