Las claves para no sufrir cuando vaya a volar

Las claves para no sufrir cuando vaya a volar

"Viajar por avión se ha convertido en un autoservicio. La mayoría de las personas planea sus viajes y queda a merced de su propia suerte desde un comienzo", dice Scott McCartney, columnista de The Wall Street Journal Americas.

05 de junio 2011 , 12:00 a.m.

MacCartney, un experto viajero, propone partir siempre de una premisa: hay que prepararse para los potenciales contratiempos que puedan presentarse con las aerolíneas y en los aeropuertos, conocer bien los derechos que nos asisten y estar preparados para actuar.

En otras palabras, hay que planear muy bien cada paso del viaje. Por ejemplo, ¿sabe dónde se hospedará en caso de perder su conexión por demoras de la aerolínea o del mal clima? ¿Tiene contemplado ese gasto? Tenga a la mano una lista de números de hoteles de cada sitio y, si tiene su dinero contado, lleve una tarjeta de crédito. No guarde en el equipaje que va a mandar a la bodega aquellas cosas sin las que no puede vivir. "No olvide - dice McCartney- que en promedio una de cada cinco personas llega al aeropuerto de destino sin la maleta que registró" (tanto por retrasos como por pérdida).

Un caso clásico es el de los medicamentos. Si debe tomarlos a determinadas horas, es mejor que los tenga a la mano. No pierda de vista, eso sí, que por su naturaleza algunos de estos fármacos (como los opiáceos para el dolor) son controlados, por lo que siempre deben ir acompañados de una fórmula médica.

Las joyas, los documentos importantes, los objetos electrónicos en los que guarda información clave y hasta el traje que debe ponerse para la reunión a primera hora del día siguiente también deben ir con usted, en el equipaje de mano. Todo viajero tiene derecho a llevar uno en la cabina.

Consejos de seis expertos .

Ana María González Dir. internacional de ventas de Arabian Nights.

Para no tener que llevar tanta ropa, elijo prendas elaboradas en materiales que no se arrugan, de máximo dos tonos, y las combino para componer distintas vestimentas. No cargo secador de pelo porque, en general, los hoteles tienen.

Registrarme por Internet me evita tener que llegar tan temprano al aeropuerto; me ahorro por lo menos una hora de fila, porque ya llevo impreso el pasabordo.

Phil Hannes Dir. desarrollo de turismo de Anahaeim (California).

Recomiendo no poner todo el dinero en un solo lugar, sino dividirlo en varios bolsillos y distribuirlo entre las demás personas con las que uno viaja. Como medida preventiva, en caso de pérdidas o robos, conviene tomarles fotografías, con el celular, a las tarjetas de crédito. También cargue copias de los pasaportes y de las visas, y asegúrese de que estén separadas de los demás documentos.

Ricardo Lambertini Repr. de la Oficina de Turismo de Nueva York.

Mido 1,91 metros y tengo problemas de espalda, por agacharme. Subo de último al avión y pregunto si hay dos asientos juntos que estén vacíos para cruzar las piernas. La almohada que dan en el avión me la pongo en la parte lumbar.

Elijo la fila de la salida de emergencia y el pasillo o la ventana. A veces mis rodillas tocan el asiento de adelante, así que me pongo de pie para hacer estiramientos.

Víctor Manjarrés Consultor de Turismo (COLOMBIA).

Cuando viaje con niños pequeños cómpreles un juguete nuevo con el fin de mantenerlos entretenidos durante el vuelo. Lleve una colombina para que chupen, así se les destaparán los oídos. Vístalos con ropa cómoda. Cargue dos o tres mudas de ropa para el niño en el equipaje de mano, y así evitará problemas en caso de que las maletas se demoren en llegar o se pierdan.

Álex Herrera Director de ventas y distribución de Dollar Thrifty para Asia, a. latina y el Caribe .

Lleve el computador y la documentación en una parte del equipaje de mano que sea de fácil acceso. Fíjese en el número de silla que le asignaron. En el escáner, escoja la fila más fluida: siga a los ejecutivos, que viajan con maletines pequeños. Pase primero el maletín de mano y luego las bandejas. Así tendrá tiempo para abrir los bolsillos y meter en ellos los objetos que puso en la bandeja.

Scott Baublitz Dir. de ventas y mercadeo de Hilton en San Francisco.

Si el viaje es solo de uno o dos días, empaco lo necesario en una maleta pequeña que llevo conmigo para evitar registrar equipaje. Con el fin de que el vestido que voy a usar en las reuniones de trabajo no se arrugue, lo doblo en el plástico en el que viene envuelto de la lavandería, donde también me entregan las camisas empacadas en una caja. Las corbatas las doblo con cuidado.

Continúa en la pág. 13

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