Secciones
Síguenos en:
BUSH, ENTRE MORAL Y CIENCIA

BUSH, ENTRE MORAL Y CIENCIA

El anuncio del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, de permitir el uso de fondos federales para la investigación con células troncales embrionarias ha generado un debate ético, en el que incluso se acusa al mandatario de faltar a su promesa electoral de no apoyar estas prácticas. (VER GRAFICO: SONDEO DE OPINION Y LA CONTROVERSIA POR LAS CELULAS)

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
11 de agosto 2001 , 12:00 a. m.

El anuncio del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, de permitir el uso de fondos federales para la investigación con células troncales embrionarias ha generado un debate ético, en el que incluso se acusa al mandatario de faltar a su promesa electoral de no apoyar estas prácticas.

(VER GRAFICO: SONDEO DE OPINION Y LA CONTROVERSIA POR LAS CELULAS).

Las células troncales representan un gran avance para la ciencia, pues se pueden cultivar para crear cualquier tipo de tejido humano, con lo que se podrían combatir enfermedades como el mal de Parkinson y el Alzheimer, entre otras.

Sin embargo, su uso supone la destrucción de los embriones humanos de los cuales proceden, lo que representa un obstáculo moral que también involucra el aborto.

Bush presentó su decisión como la mejor manera de combinar apropiadamente la medicina y la moral: Mi decisión es permitir el uso de fondos federales para las cepas (líneas) ya existentes de células troncales embrionarias, donde la decisión de la vida o la muerte ya ha sido tomada .

Hasta el momento, las investigaciones han generado más de 60 líneas de células embrionarias que, según las consultas que el presidente ha realizado durante los últimos meses a varios líderes científicos, se pueden regenerar indefinidamente y podrían conducir a descubrimientos importantes en terapias y curas.

Ataques de todas partes.

Las reacciones ante la explicación del Presidente estadounidense han sido tan diversas como contradictorias. Antes de conocer las declaraciones de Bush, el premio Nobel de Medicina 1989, Harold Varmus, advirtió que se trataría de una decisión política que afectaría la ciencia.

En Alemania, país que ha pedido ayuda a las Naciones Unidas para imponer una prohibición universal de la investigación con células troncales embrionarias, varios opositores apoyaron la decisión de Bush.

El mandatario ha puesto en su lugar a los simpatizantes más agudos de los experimentos con y en seres humanos , dijo Joerg-Dietrich Hoppe, presidente de la principal asociación médica en el país.

Por el contrario, quienes apoyan la investigación con células embrionarias criticaron el anuncio de Bush. Juliet Tizzard, directora de Progress Education Trust, un grupo pro investigación con sede en Londres, manifestó que la decisión representa una oportunidad perdida para avanzar más rápidamente, ya que Estados Unidos tiene el mayor presupuesto del mundo para investigación médica.

El partido político británico Prolife Alliance mostró su decepción por la decisión de Bush y consideró que el tema en discusión se refiere al respeto absoluto de la vida humana temprana.

Finalmente, el presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, Joseph A. Fiorenza, calificó de moralmente inaceptable el anuncio de Bush: Por primera vez en su historia, el gobierno federal apoyará investigaciones que se basan en la destrucción de seres humanos indefensos con el objetivo de lograr eventuales beneficios para otros , dijo el obispo en un comunicado.

No son suficientes.

El neurólogo colombiano Carlos Pardo, que investiga con células troncales embrionarias en el Hospital Johns Hopkins de Maryland, considera que no existen suficientes líneas de células para garantizar una investigación adecuada.

A diferencia de lo manifestado por el presidente Bush, Pardo señaló que los científicos solo han identificado hasta ahora entre cinco y seis líneas celulares, y no 60. Este argumento ha sido respaldado por numerosos grupos científicos del mundo.

La investigación con células troncales embrionarias ha tenido resultados positivos en experimentos con animales. Injertos en roedores afectados por lesiones de la médula espinal les permitieron recuperar la movilidad de sus piernas. Otros con lesiones en la corteza cerebral pudieron volver a moverse.

En el caso de ratones víctimas de infartos cardíacos, la inyección de células madre tomadas de su propia médula ósea permitió la reconstitución de tejidos y vasos sanguíneos del corazón.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.