Secciones
Síguenos en:
DEVOLUCIÓN DE VIÁTICOS

DEVOLUCIÓN DE VIÁTICOS

La devolución que algunos representantes a la Cámara han hecho de las millonarias sumas que a título de viáticos solicitaron y recibieron para realizar un viaje a Rumania sólo puede clasificarse dentro de una de las tres siguientes figuras: declinación de un derecho laboral, donación o confesión, cada una con sus propias características y consecuencias.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
10 de agosto 2001 , 12:00 a. m.

La devolución que algunos representantes a la Cámara han hecho de las millonarias sumas que a título de viáticos solicitaron y recibieron para realizar un viaje a Rumania sólo puede clasificarse dentro de una de las tres siguientes figuras: declinación de un derecho laboral, donación o confesión, cada una con sus propias características y consecuencias.

Si se trata de la declinación de un derecho laboral, la Cámara haría mejor en no recibir ni un solo peso toda vez que los derechos de los trabajadores son irrenunciables, así que, se estaría exponiendo a una demanda que con seguridad ganarían esos servidores públicos.

Si se trata de una donación, esto es de la transferencia gratuita de unos dineros que les pertenecen y de su aceptación por parte de la Cámara, deben registrase en la contabilidad con esa condición, es decir, como donación hecha por los desprendidos, honorables, padres de la Patria, como diría el columnista Juan José Saavedra. Con esta donación bien podría comprarse el papel higiénico que los congresistas han reconocido que les hace mucha falta, y estoy de acuerdo.

Si se trata de una confesión, esto es, del reconocimiento de que el viaje no podía lícitamente financiarse con dineros asignados a la Cámara, entonces el generoso gesto pasaría de ser un acto loable a una conducta que, a través de serias investigaciones, corresponde aclarar a la Procuraduría, La Contraloría, la Fiscalía y el Consejo de Estado. Estas investigaciones sólo podrían culminar con uno de dos resultados: con el archivo de la investigación, si se trató de un viaje realmente necesario que respondía a las funciones propias del cargo y fue autorizado y aprobado con sujeción estricta a la ley, o con pérdida de la investidura, si faltó tan solo uno de esos requisitos, sin perjuicios de las demás acciones a que hubiere lugar.

Al tomar su decisión cada una de estas autoridades debe tener en cuenta si el millonario viaje era absolutamente necesario, no sólo porque es inaudito que el esfuerzo tributario a que los congresistas someten a los colombianos se destina a satisfacer su apetito, siendo que son los que devengan el mayor salario proveniente del tesoro público, los que menos impuestos pagan pero los que más los gozan- y los que disponen de más tiempo libre para emplear en darle gusto a su vocación draculiana , sino porque por mandato constitucional están obligados a actuar consultando la justicia y el bien común .

Todos los colombianos tenemos el derecho y, lo que es más importante, el deber de combatir, con los medios lícitos a nuestro alcance, las conductas dañinas de nuestros dirigentes y de velar para que nuestras contribuciones al erario público se apliquen con sentido prioritario, con la esperanza de que no quedemos agotados antes de lograr un Congreso compuesto realmente por honorables.

Parodiando a Virgilio digamos: Tu, pueblo, los haces y los pagas, pero no para ti , a pesar de que son tus representantes, aún aquellos que actúan en contra del mandato para el cual, en mala hora, fueron elegidos.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.